El Parlamento Europeo ha aprobado la puesta en marcha de Agile, un programa dotado con 115 millones de euros para acelerar el desarrollo de tecnologías de defensa y facilitar el acceso a financiación de pequeñas y medianas empresas y empresas emergentes. Su entrada en funcionamiento, prevista para comienzos de 2027, depende todavía de la ratificación formal del Consejo de la Unión Europea.
El programa financiará tecnologías emergentes y disruptivas y la adaptación de soluciones civiles a usos militares. Entre los ámbitos contemplados figuran la inteligencia artificial, los drones, la computación cuántica, la robótica, las capacidades cibernéticas y los sistemas espaciales. El desarrollo de armas autónomas letales sin control humano queda excluido expresamente.
Una de las principales diferencias respecto a otros instrumentos europeos será la posibilidad de subvencionar proyectos presentados por una sola empresa, sin exigir la formación de consorcios transnacionales. El procedimiento también pretende reducir los plazos: las ayudas deberán concederse en un máximo de cuatro meses.
Agile podrá financiar hasta el 100% del coste de cada proyecto y se prevé que respalde entre 20 y 30 iniciativas durante su año de funcionamiento. La meta fijada es que las tecnologías seleccionadas puedan incorporarse a las Fuerzas Armadas de los Estados miembros en un plazo de entre uno y tres años. El programa facilitará además el acceso de las empresas a infraestructuras de ensayo y certificación.
La participación se abrirá de forma excepcional a empresas tecnológicas de Ucrania, Noruega e Islandia. Los Estados miembros podrán intervenir en la definición de los retos para orientar los desarrollos hacia sus necesidades de capacidad.











