España estudia alternativas para recuperar la artillería de cohetes

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Imagen generada mediante inteligencia artificial / GoAragón

El programa para recuperar la artillería de cohetes del Ejército de Tierra continúa abierto tras la cancelación del contrato del Sistema Lanzacohetes de Alta Movilidad (Silam). La adjudicación, valorada en cerca de 700 millones de euros, contemplaba adquirir el sistema israelí PULS a través de la unión temporal de empresas formada por EM&E Group y Rheinmetall Expal Munitions, pero el Ministerio de Defensa la anuló en septiembre de 2025 en el contexto de la desconexión tecnológica y comercial con Israel.

El proyecto debía restituir una capacidad perdida en 2011 con la retirada del sistema Teruel. Además de lanzadores y munición, incluía vehículos de apoyo y transferencia tecnológica, por lo que la elección de una alternativa afecta tanto a las prestaciones militares como al grado de control que pueda conservar la industria española sobre el diseño, la fabricación y el mantenimiento.

Rheinmetall Expal Munitions y EM&E presentaron en enero de 2026 una propuesta nacional para redefinir el Silam. El planteamiento comprende lanzadores operativos y de pruebas, municiones, vehículos de reconocimiento y puestos de mando, así como el desarrollo y la cualificación de cohetes de instrucción y guiados. Un mes después, EM&E y GMV formalizaron su colaboración en la dirección de tiro, la navegación de los proyectiles guiados y la conexión con los sistemas españoles de mando y control de artillería.

La solución definitiva no está decidida. Las plataformas extranjeras examinadas por Infodefensa constituyen referencias para una posible compra o cooperación industrial, pero no consta una evaluación oficial de todas ellas por parte de Defensa.

Roketsan muestra interés por el programa

La empresa turca Roketsan ha manifestado a Infodefensa su interés por el Silam, aunque sus directivos señalaron que no existe por ahora ningún acuerdo firme. Su sistema MBRL admite municiones de 122, 230 y 300 milímetros, además del misil táctico KHAN de 610 milímetros, y puede instalarse sobre camiones de seis u ocho ruedas.

La configuración varía según la munición: el lanzador puede cargar 40 cohetes de 122 milímetros, 12 de 230, cuatro de 300 o un misil KHAN. Dentro de las prestaciones publicadas por el fabricante, el TRG-122 alcanza hasta 28 kilómetros; el TRG-230 y su variante con guiado láser operan entre 20 y 70 kilómetros; y algunas versiones del TRG-300 llegan hasta 120 kilómetros. El KHAN cubre entre 80 y 280 kilómetros, según las especificaciones comerciales de Roketsan.

Esta variedad permitiría atender misiones de apoyo artillero y ataques a mayor profundidad con una misma familia de lanzadores. Sin embargo, una eventual propuesta tendría que concretar las condiciones de exportación, la disponibilidad de munición, los derechos tecnológicos y la participación de empresas españolas. También sería necesario comprobar su integración con las comunicaciones, la dirección de tiro y los sistemas de adquisición de objetivos del Ejército de Tierra.

Opciones de distinta madurez industrial

Entre las alternativas figura el K239 Chunmoo de la surcoreana Hanwha Aerospace, capaz de transportar hasta 12 cohetes guiados CGR-080 de 80 kilómetros o dos misiles tácticos de hasta 290 kilómetros. Su implantación en Polonia, donde se ha integrado sobre camiones Jelcz y con el sistema de mando TOPAZ, ofrece una referencia de localización industrial. En diciembre de 2025 se firmó un contrato para fabricar allí cohetes CGR-080, con entregas previstas desde 2030, aunque ese acuerdo no garantiza condiciones equivalentes para España.

El Himars de Lockheed Martin aporta experiencia operativa y una amplia comunidad de usuarios, pero España ya lo descartó cuando seleccionó el PULS. Según la información disponible, uno de los motivos fue la negativa estadounidense a transferir la autoridad de diseño. El lanzador puede emplear seis cohetes GMLRS, municiones ER GMLRS de unos 150 kilómetros o misiles Atacms de alrededor de 300 kilómetros, pero mantiene la dependencia de Estados Unidos para el suministro y la evolución de los proyectiles.

Rheinmetall y Lockheed Martin desarrollan también el GMARS, instalado sobre un vehículo HX 8×8 y equipado con dos contenedores. Las compañías le atribuyen capacidad para cargar 12 cohetes GMLRS o ER GMLRS, dos Atacms o cuatro PrSM. El sistema efectuó su primer disparo real en agosto de 2025, pero no debe confundirse con la propuesta nacional de EM&E y Rheinmetall Expal: la comunicación sobre esta última no identificó al GMARS como plataforma elegida.

El Astros II de la brasileña Avibras ofrece módulos intercambiables para cohetes de varios calibres y contempla el misil AV-TM 300, anunciado con hasta 300 kilómetros de alcance. La española NTGS y Avibras constituyeron anteriormente el consorcio Ibermisil para explorar producción en España, aunque no consta una oferta activa para sustituir al Silam. La situación productiva del fabricante brasileño también requeriría revisión tras el anuncio, en octubre de 2026, de la adquisición de sus activos por Globe Investimentos.

Francia trabaja en el programa FLP-T para disponer de municiones guiadas de unos 150 kilómetros. Las propuestas incluyen Thundart, vinculada a MBDA y Safran, y la munición FLP-t 150 de ArianeGroup y Thales, cuyo primer disparo de prueba fue anunciado en mayo de 2026. Se trata todavía de desarrollos que necesitarían completar su integración en un sistema con lanzadores, vehículos de apoyo, dirección de tiro y logística.

La comparación incluye asimismo EuroPULS, promovido por KNDS y Elbit Systems; el Pinaka indio, cuya munición LRGR 120 ha sido probada para alcances de hasta 120 kilómetros; y el Tamnava serbio, con cohetes de 122 y 262 milímetros y un máximo publicado de 70 kilómetros. EuroPULS conserva la tecnología central israelí del PULS, mientras que Pinaka y Tamnava presentan diferencias de madurez y alcance respecto a las plataformas que combinan cohetes guiados y misiles tácticos de varios cientos de kilómetros.

La futura decisión deberá resolver tres cuestiones relacionadas: las prestaciones requeridas, el calendario para recuperar la capacidad y el control industrial. La compra de una plataforma disponible puede reducir plazos, pero la autoridad de diseño, la producción de municiones, el mantenimiento y la integración con los sistemas españoles dependerán de las condiciones que se negocien con el fabricante.

También puedes consultar la actualidad internacional en GoAragón Francia.

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