China reforzará la supervisión de su estrategia de desarrollo tecnológico para contener posibles burbujas de inversión y mantener la inteligencia artificial bajo criterios de seguridad, fiabilidad y control. Las medidas figuran en unas directrices publicadas por el Partido Comunista y el Gobierno chino, según la información difundida por la agencia estatal Xinhua y recogida por Reuters.
El documento advierte contra la inversión sin suficiente planificación, la expansión excesiva en sectores emergentes y la concentración de recursos en iniciativas alejadas de la economía real. También establece que los funcionarios responsables de pérdidas importantes causadas por inversiones consideradas indiscriminadas deberán rendir cuentas. Se trata de orientaciones políticas anunciadas, sin que la información disponible detalle todavía actuaciones concretas derivadas de ellas.
Desarrollo de la inteligencia artificial
Las directrices plantean avanzar en la teoría y las tecnologías fundamentales de la inteligencia artificial, además de reforzar la disponibilidad de capacidad informática, algoritmos y datos. China también prevé crear bases piloto nacionales para aplicar esta tecnología en la industria.
Junto al impulso tecnológico, el documento reclama sistemas de vigilancia, alerta de riesgos y respuesta ante emergencias para garantizar que la inteligencia artificial permanezca, en palabras de las autoridades, «segura, fiable y controlable». Asimismo, contempla la aplicación de la iniciativa AI Plus para modernizar industrias tradicionales y acelerar la implantación de vehículos conectados de nuevas energías, teléfonos y ordenadores con funciones de inteligencia artificial y robots humanoides.
Innovación sin expansión indiscriminada
Las autoridades chinas quieren promover innovaciones calificadas como «originales y disruptivas» en tecnologías esenciales y recurrir al sistema de coordinación estatal para acelerar el desarrollo de productos considerados estratégicos. Esta línea forma parte del impulso a las denominadas «nuevas fuerzas productivas», un concepto presentado por el presidente Xi Jinping en 2023 y vinculado a la investigación científica, los avances tecnológicos y la modernización industrial.
Al mismo tiempo, las directrices prohíben el uso ilegal o inadecuado de políticas públicas bajo ese concepto y piden evitar las carreras colectivas hacia sectores de alta tecnología. El texto también reclama un desarrollo ordenado de la economía de baja altitud, que engloba actividades relacionadas con drones civiles, aerotaxis, aeronaves pequeñas y servicios asociados, con la seguridad como condición.











