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20 abril 2024

Crecimiento e incertidumbre: las claves de la economía aragonesa para 2024

El Gobierno de Aragón espera un crecimiento del 1,8 % en un año en el que también crece la sombra de la desaceleración. La geopolítica, el comportamiento del mercado laboral y la capacidad de las empresas para mantener sus márgenes serán algunas de sus claves.

La economía aragonesa espera crecer en 2024, aunque factores como la geopolítica o la capacidad de las empresas a la hora de mantener sus márgenes hacen de este año un periodo marcado en cierta medida por la incertidumbre. Estos son algunas de las principales conclusiones que observan desde Ibercaja y el Ejecutivo autonómico para un ejercicio en el que también resultará relevante el comportamiento del mercado laboral.

De esta manera, desde el Gobierno de Aragón manejan unas previsiones económicas de crecimiento para 2023 del 2,3 % y para 2024, del 1,8%. Unas cifras “que objetivamente no son malas pero que indican una ralentización y desaceleración de la economía que tenemos que revertir”, indica el director general de Política Económica, Javier Martínez.

Una visión similar a la que expresa Santiago Martínez Morando, jefe de Análisis Económico y Financiero de Ibercaja, entidad desde la que consideran que en los próximos trimestres “se irá perdiendo parte del impulso expansivo iniciado con la salida de la pandemia”.

“Al menor potencial de crecimiento del empleo habrá que añadir los efectos de la subida de los tipos de interés, los cuales, aunque sean menores de lo temido, llegarán con el retardo habitual con el que actúa la política monetaria”, relata el experto.

Sede de Ibercaja en Zaragoza.
Sede de Ibercaja en Zaragoza.

También vaticina Martínez “una política fiscal menos expansiva que en los últimos años, pues partimos de niveles de déficit público superiores al objetivo del pacto de estabilidad y crecimiento”.

“Perspectivas de ligera desaceleración”

“En cualquier caso, las perspectivas son de ligera desaceleración”, apostilla Martínez Morando, quien matiza que “la saneada situación financiera de los hogares y las empresas en términos agregados y la ausencia de grandes desequilibrios estructurales reducen el riesgo de recesión duradera o profunda a corto plazo”.

Así, afirma que “un escenario más positivo es posible”, pero “para ello será necesario un mayor esfuerzo inversor que contribuya a mejorar la productividad”. “Las empresas, con prudencia ante la incertidumbre por la inflación, la crisis energética y la subida de los tipos de interés desde niveles inusualmente bajos, han reaccionado inicialmente reduciendo la inversión, pero conforme se configure el nuevo ciclo y se despejen las mayores amenazas, con la ayuda de los fondos europeos y de un sistema financiero solvente y con capacidad de conceder más crédito, podríamos vernos otra vez sorprendidos por una economía más resistente de lo que creíamos”, señala.

Sobre el actual escenario, desde el Gobierno de Aragón también alertan de que, aunque se partan de niveles superiores a los de 2020, hay riesgos que pueden marcar el año. “Creemos que el menor dinamismo de la Unión Europea puede afectarnos de forma negativa por la dependencia que tiene nuestro comercio exterior de mercados como Alemania o Francia que están con un crecimiento muy plano”, asegura el director general.

“Nuestros principales mercados, los europeos, parten de una situación de debilidad económica relativa que también ha dificultado la expansión internacional en el último año”, añade el representante de Ibercaja.

Un escenario diferente

La clave para los próximos trimestres será la capacidad de las empresas para mantener sus márgenes”, destaca el experto de Ibercaja. “Hasta la fecha, la inflación generalizada, un contexto social más comprensivo tras la pandemia y la subida de los salarios y las pensiones ha incrementado su capacidad de subir los precios de sus productos y servicios, lo que ha contribuido a mantener o incluso incrementar los márgenes empresariales a pesar de la inflación de costes, la subida de los tipos de interés y de los propios incrementos en los costes laborales”, expone Martínez Morando.

Se trata, continua, de un “difícil equilibrio”, que “supone un escenario muy diferente al de los ciclos anteriores, en los cuales las empresas tuvieron que concentrarse en la reducción de costes y, en muchos casos, en la búsqueda de mercados exteriores”.

Maqueta de las instalaciones de Amazon Web Services.
Maqueta de las instalaciones de Amazon Web Services.

“El mayor riesgo es que la subida de los costes laborales sin incremento de la productividad, un fenómeno que desgraciadamente conocemos demasiado bien, termine generando una pérdida de competitividad que, de prolongarse en el tiempo, concluya en un ajuste mediante la destrucción del empleo”, señala.

Riesgo de agotamiento del mercado laboral

De hecho, y más allá de este riesgo a medio plazo, Martínez Morando observa que “parece más inminente el agotamiento del mercado laboral por motivos, en buena medida, demográficos, después de unos años sorprendentemente positivos”.

“El envejecimiento de la población se traduce en que, en los próximos años, llegarán más personas a la edad de jubilarse que a la de buscar un primer empleo, de forma que la población activa se reduciría si no fuera por la inmigración”, señala.

Igualmente, el experto observa que “parece existir un desajuste entre la oferta y la demanda laboral por algunos problemas estructurales del sistema educativo, como el elevado abandono escolar, la falta de población con formación secundaria superior o la escasez de estudiantes en materias de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, que están llamadas a seguir ganando protagonismo en los próximos años”.

“En el caso de Aragón -continúa- el perfil demográfico algo más envejecido supone un mayor factor limitante para el crecimiento económico, más cuando la tasa de paro ya es notoriamente más baja que el promedio nacional”.

Acerca del paro, desde el Gobierno de Aragón se cree que todavía tiene un recorrido al alza la creación de empleo. Actualmente, la tasa de paro es del 7,8 % y, en provincias como Huesca, se supera ligeramente el 6 %. “Queremos llegar al pleno empleo en los últimos años y para ello hay que trabajar en que se encuentren necesidades de las empresas con recursos humanos. Para ello vamos a cambiar la dinámica del Instituto Aragonés de Empleo y seguir apostando por la FP dual”, avanza el director general de Política Económica.

Los sectores innovadores, al alza

Acerca de los espacios en los que resulta posible el crecimiento, Martínez Morando afirma que desde Ibercaja creen que seguirán ganando protagonismo “sectores innovadores como los servicios profesionales y científicos, la industria aeronáutica o las TIC y otros ligados a cambios estructurales como la sanidad ante el envejecimiento de la población”.

“Pero también consideramos que continuará la expansión de sectores más tradicionales que han conseguido reinventarse adaptándose a los cambios en los hábitos de consumo, como es el caso de la logística dentro del transporte, la industria alimentaria o la energética, con un papel fundamental de las energías renovables”, señala.

Otro de los sectores que podría crecer es el turismo, ya que “tras la pandemia, también el sector turístico ha sorprendido positivamente y parece disfrutar de una expansión de ventas y márgenes poco habitual en los ciclos anteriores”.

El turismo de montaña es uno de los atractivos del sector en la Comunidad. FOTO: Turismo de Aragón
El turismo de montaña es uno de los atractivos del sector en la Comunidad. FOTO: Turismo de Aragón

“Por último, no hay que perder de vista al sector construcción, ya que a pesar de que puede continuar la caída de las compraventas, los bajos niveles de producción y la escasez de oferta de vivienda podrían conducir a una reactivación inmobiliaria, sobre todo si los tipos de interés dan un respiro conforme avance el año”, reflexiona el jede de Análisis Económico de la entidad financiera.

El comercio exterior, exigido

En lo que respecta al comercio exterior, Martínez Morando considera que “suele ser una fuente de noticias positivas para la economía aragonesa, pero se va a ver muy exigido en 2024”.

“Por una parte, está cayendo el comercio mundial en términos agregados, de forma que el pastel a repartir se reduce. El incremento de las tensiones geopolíticas y un ligero proceso de desglobalización, tanto por el incremento del nacionalismo económico como por la necesidad de asegurarse el suministro tras algunas disrupciones vividas en los últimos años, parecen haber provocado este cambio en buena medida estructural”, relata.

Desde el Gobierno de Aragón, también observan en la geopolítica un factor que marcará el año en lo económico, con guerras como la Ucrania, el conflicto entre Israel y Gaza o los problemas en el Mar Rojo que pueden complicar las cosas y hacer que suban los precios.

Sobre este asunto, Martínez Morando considera que “también hay que tener en cuenta que en 2023 se produjo un deterioro de la balanza comercial por la fuerte expansión de las importaciones y que este cambio podría deberse al incremento del coste que supone la importación de baterías y motores para los coches eléctricos, de forma que se prolongaría en los próximos años”.

Por ello, en el contexto actual aboga por “apostar por seguir diversificando las exportaciones tanto sectorial como geográficamente y, aunque puedan reactivarse los mercados europeos a lo largo del año, conviene incrementar la presencia en mercados emergentes que ofrezcan un mayor potencial a medio plazo”.

Visión positiva

Y, observando la situación desde una perspectiva positiva, el Ejecutivo aragonés cree que los fondos europeos “pueden seguir ayudando en el desarrollo económico. El despliegue de los fondos MRR y Next Generation puede seguir siendo clave para la economía nacional y aragonesa”, afirma el director general.

Javier Martínez, a la izquierda, y Mar Vaquero, a su lado, durante las jornadas celebradas en ESIC. FOTO: DGA
Javier Martínez, a la izquierda, y Mar Vaquero, a su lado, durante las jornadas celebradas en ESIC. FOTO: DGA

En esta perspectiva positiva también encaja lo expresado el pasado miércoles por la La vicepresidenta segunda y consejera de Economía, Empleo e Industria del Gobierno de Aragón, Mar Vaquero, durante la la jornada ‘Perspectivas económicas en Aragón para 2024”’ organizada por ESIC. Vaquero reivindicó las potencialidades de la Comunidad para la llegada de nuevas empresas y para el mantenimiento de las que un día apostaron por este territorio. “Aragón les ofrece una tierra de libertad, prosperidad y seguridad jurídica”, recalcó.

En esta cita, celebrada en Zaragoza, Vaquero explicó que el trabajo que desarrollan en su departamento contempla el constante análisis de la realidad actual, porque la volatilidad del contexto nacional e internacional “obliga” a una adaptación permanente. “Incluso las predicciones más avaladas por datos pueden errar y tenemos que estar preparados en todo momento”, advirtió.

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