La Plaza Mayor se llenó de gente para presenciar un video mapping que relata este icónico capítulo en la historia de Aragón.
El ayuntamiento rindió tributo a José Luis Mur Vidaller, dueño del Museo de Ingenios Musicales de Labuerda, quien donó al pueblo un escudo histórico de Aínsa datado en el año 1.603, descubierto durante las labores de restauración del edificio.

Aínsa, 18 de agosto.- La emoción previa a la celebración anual de La Morisma se hizo sentir en Aínsa con un impactante video mapping proyectado el sábado sobre la fachada del ayuntamiento ante una multitud. El cortometraje, con una duración de cinco minutos, ofrece una secuencia visual que rememora este épico pasaje en la historia aragonesa y comienza con la presentación de Pentafuria, personaje que se sumó al elenco por primera vez en 2022.

“Este video mapping refleja un fragmento esencial de nuestra historia que merece ser valorado y destacado; fue crucial para la formación del Reino Aragonés”, menciona Isabel Bergua, presidenta de la Asociación Cultural La Morisma. “Ha sido un arduo trabajo que nos llevó meses completar. Puede resultar sorprendente pensar en todo el esfuerzo tras apenas cinco minutos de proyección, pero así ha sido: investigar datos históricos, seleccionar imágenes adecuadas…
Estamos muy contentos, la gente lo ha recibido con agrado y es nuestra manera de conmemorar estos trece siglos de historia.
Dentro de las imágenes presentadas en el audiovisual, se ha destacado la importancia de los soportales de la Plaza, ya que gracias a la concesión de ciertos privilegios a la villa se permitió la celebración de ferias en diferentes fechas. “En Aínsa había una gran actividad artesanal, se construyeron los soportales debido a su uso como zona de mercado, y se concedió el derecho para utilizar la marca ‘Maschus Ville Ainse’ en piezas elaboradas en plata. También queríamos reflejar el periodo de presencia de las tropas francesas, cuando Aínsa fue completamente quemada, y resaltar la importancia que siempre ha tenido el agua debido a su ubicación en la unión de dos ríos”, explicó la presidenta. El recorrido llega hasta tiempos actuales con imágenes captadas desde un dron mostrando todo el casco antiguo y la zona del castillo. Para su realización se contó con la colaboración de la empresa oscense Producciones Viridiana. La proyección tuvo lugar a las 23:00h y a medianoche e incluyó una breve representación donde aparecieron los personajes del Diablo y El Pecado, cuyos roles han sido interpretados hasta ahora por los vecinos Guillén Palacín y Quino Coronas.
Sin embargo, la noche comenzó con un tributo a José Luis Mur Vidaller, reconocido por su talento futbolístico en su juventud y su pasión por la fotografía, que décadas atrás se convirtió en una exitosa carrera profesional. También es conocido por haber establecido el Museo de Ingenios Musicales de Labuerda. Durante las obras de restauración del museo, descubrió un escudo tallado en piedra de la Villa de Aínsa, datado en el año 1603, el más antiguo que se conoce hasta ahora con el árbol de Sobrarbe. “Como labordense, querido y gurrión para mis amigos, tengo el honor de donar al ayuntamiento de Aínsa-Sobrarbe lo que el azar y la serendipia pusieron en mis manos mientras trabajaba en la restauración de Casa Felipe de Labuerda, hoy convertida en Museo de Ingenios Musicales (MIM)”, expresó Mur este sábado ante una audiencia numerosa.
“Aprovechando la última oportunidad para ver y tocar esta pieza antes de entregarla, recibí la visita de Ángel Gari, Pilar García Buetas y Blas Coscollar. Compartieron detalles y reflexiones que realzan el valor principal del escudo. Quiero señalar que se abre un camino fascinante para los expertos”, continuó diciendo el propietario del MIM. Además resaltó que a pesar de ser oriundo de Labuerda, sus vínculos con Aínsa se remontan a su infancia.
“Solía ir a comprar el último número del Capitán Trueno. Mi padre me daba cinco pesetas en monedas pequeñas y visitaba todas las casas del pueblo para adquirir pieles de conejo. Fue entonces cuando llevé mi primer carrete de fotos, que fue revelado y positivado por Altemir. También recuerdo mis años de estudios en el instituto, donde me hice conocido y eso me llevó a fichar por la UD Barbastro. Mi primer empleo como camarero en el cine Avenida, los amigos que conservo hasta hoy… Por todo esto decidí donar el escudo”, finalizó.
El ayuntamiento aceptó la donación el pasado 12 de agosto y a través de Beatriz Salcedo, teniente de alcalde y concejala de desarrollo y promoción turística, expresó su gratitud por la contribución “tan significativa para nuestro municipio, ya que certifica y documenta el escudo de nuestra villa desde hace más de 400 años. Este pequeño fragmento de nuestra historia que nos lega ahora quedará exhibido en el museo de artesanía tradicional”, anunció.
El evento del sábado pasado, lleno de solemnidad y emoción, sirvió como preludio perfecto para la representación bienal, programada este año para el 31 de agosto y con las entradas disponibles en www.lamorisma.com.














