En España, la alfabetización digital entre personas mayores ha dado un giro radical en los últimos años. Lejos de ser un fragmento de la población desconectado, este colectivo está mostrando su capacidad para adaptarse, aprender y sacar partido de las herramientas digitales.
En 2024, el INE reportó que el 82,5 % de los españoles de 65 a 74 años utilizan internet frecuentemente (al menos una vez por semana). Más recientemente, la Fundación Mapfre detectó que el 75% de mayores de 55 años ya está online, y la franja de 75 a 84 años creció del 29,9 % al 38% entre 2023 y 202.
Además, el V Barómetro Senior de Mapfre dejó claro que el 83% de los mayores de 55 se conecta más de cinco veces a la semana y que un 53% de mayores de 70 publica contenido en redes sociales. El uso de internet ya no es un acto residual, sino que está arraigado en la vida diaria de este colectivo.
Este nivel de conectividad ha abierto la puerta a nuevas formas de entretenimiento digital también entre las personas mayores. Desde el visionado de vídeos hasta la participación en juegos en línea. Algunos incluso exploran espacios antes impensables para su generación, como un crypto casino, donde la curiosidad tecnológica se mezcla con la novedad de las criptomonedas y la experiencia lúdica digital, siendo este uno de los métodos más populares entre los jugadores.
Según el “V Barómetro del Consumidor Sénior” de Fundación MAPFRE, destaca que el 97% de este colectivo consume YouTube, mientras que el 89% permanece activo en Facebook y el 57,4% realiza compras en Amazon regularmente.
Esto revela no solo penetración, sino una adopción profunda de plataformas útiles en su día a día: desde entretenimiento hasta gestión financiera. En paralelo, el INE confirma que entre los 65 y 74 años, más del 80% se conecta de manera frecuente (al menos una vez a la semana), con cifras muy similares entre hombres (80,5%) y mujeres (79,3%). Este uso sostenido implica una transición desde el acceso pasivo a una participación activa, haciendo del internet una herramienta cotidiana y no un lujo.
El avance tecnológico en España también se ve favorecido por la expansión del 5G, que en 2024 cubrió al 96 % de la población, incluyendo un sólido 80 % en zonas rurales.. Esto significa que incluso en comarcas apartadas, las conexiones móviles permiten videollamadas fluidas, streaming y acceso a servicios online, reduciendo la brecha digital territorial.
Internet como escudo frente a la soledad y protector de la memoria
El aislamiento es una realidad que afecta al 64 % de las personas mayores en España, y en el 14,8 % la sensación de soledad es grave o muy grave. Sin embargo, estudios realizados en España apuntan a que la interacción social derivada del uso de internet genera mayor satisfacción vital, actuando en muchos casos como evento social en sí.
En 2025, un informe del Consejo General de Colegios Farmacéuticos subraya la importancia de la tecnología para reducir el aislamiento no deseado entre mayores. En paralelo, el conocido periodista José Luis Sastre alertó en la Cadena SER que hasta el 20 % de la población española sufre soledad no deseada, siendo especialmente vulnerable la tercera edad.
El metaanálisis de Nature Human Behaviour de abril de 2025, con más de 400 000 participantes, concluyó que el uso habitual de tecnologías reduce el riesgo de deterioro cognitivo en un 58 % entre mayores de 50 años. Aunque es un estudio global, sus conclusiones resuenan en España, donde las plataformas digitales ofrecen estimulación constante, desde juegos cognitivos hasta lecturas y aprendizajes.
El desarrollo de gerontotecnologías en España ha abierto un nuevo horizonte. Recientemente, El País destacó proyectos como asistentes por voz (por ejemplo, Alexa con Cruz Roja) e inteligencia artificial aplicada al hogar, con objetos conectados que envían recordatorios, facilitan videollamadas y monitorizan la salud.
La brecha no ha desaparecido por completo: el 27,3 % de los mayores de 65 años no utiliza internet, según la Fundación Ferrer Guardia. Sin embargo, en España proliferan iniciativas como “Reconectados” de Fundación Telefónica, Cruz Roja, Fundación Cibervoluntarios y colegios mayores, que ofrecen formación práctica, presencial y online, centrada en banca, salud digital y comunicación.
En Aragón, el plan Estrategia Soledad 2025–28 destaca redes de apoyo comunitario, centros informativos y puntos sobre tecnología para mayores. La apuesta es clara: empoderar digitalmente para evitar la exclusión social.














