13 C
Zaragoza
9.5 C
Huesca
6.6 C
Teruel
23 mayo 2024

Manuel Rodríguez, presidente de Cámara de Huesca: “Somos una provincia muy heterogénea, tenemos de todo”

El presidente de la Cámara de Huesca destaca en una entrevista Go Aragón el potencial de la provincia y los principales retos a los que debe hacer frente, tanto el territorio como la institución que encabeza.

Manuel Rodríguez es presidente de la Cámara de Huesca desde hace casi 16 años, un recorrido que ahora comparte también con la presidencia del Consejo Aragonés de Cámaras. En una entrevista con Go Aragón, repasa el estado del tejido empresarial de la provincia y desgrana las principales iniciativas que lleva a cabo la institución cameral en este territorio. Por ejemplo, con planes como el de innovación y nuevas tecnologías, del que cuenta que ya se han concedido más de 1.400 ayudas, con un valor estimado de 8 millones de euros. “Creo que  que demuestra que el empresariado de la provincia está en el capítulo de la importancia de la digitalización”, destaca.

Igualmente, Rodríguez explica que la apuesta de la Cámara es “desde hace mucho tiempo por la excelencia” y cita como ejemplo los estudios que se llevan a cabo de la mano de Fundesa.

Ya acumula casi 16 años de presidente en Cámara, ¿cómo vive este periodo?

Y, en cámara, hará 25. Es gratificante estar al frente de una institución como la Cámara de Comercio porque, en definitiva, agrupa a todo el empresariado de la provincia. Para mí, además, que he estado toda mi vida en asociaciones profesionales y que tengo muy claro que hay que participar, colaborar y estar en los colectivos, es muy interesante. Esta casa ha estado siempre abierta a todo el empresariado de la provincia, trabajando muchísimo. Comenzamos con una remodelación del edificio, que era del año 1964 y había que intervenir en muchas cosas. Y teníamos personal de la plantilla fuera del edificio porque no cabían todos.

Hubo que hacer una remodelación importante y aquello fue un paso serio, pero con la mala suerte de que, en el 2010, el presidente del Gobierno canceló las cuotas camerales. Estas cuotas eran una aportación que hacían las empresas a las Cámaras en toda España. Era una cuantía mínima, pero muchos pocos hacían un total importante y permitían gestionar. Fue un mazazo impresionante, hubo Cámaras en España que prácticamente cerraron, hubo remodelaciones de plantilla brutales y aquí la conseguimos mantener prácticamente. Aprovecho para decir que el comportamiento de la plantilla fue de ‘cum laude’, extraordinario. El Gobierno de Aragón creo que tuvo un buen comportamiento con las Cámaras, con ayudas puntuales en encomiendas y convenios que, de alguna forma, empezaron siendo cofinanciadas, lo que no dejaba de representar un problema.

Y, dando vueltas, empezamos a implicar más trabajos en la casa con la misma plantilla, conveniando con asociaciones empresariales de la provincia y las comarcas, prestando servicios que representan que una persona de Cámara esté físicamente en las cabeceras de comarca, con lo que ahorramos tiempo y viajes a muchos empresarios, sobre todo, pensando en el pequeño y mediano empresario y en el autónomo.

Empezamos a negociar la posibilidad de hacer estudios de todo tipo para ayuntamientos y colectivos. Todo esto iba suponiendo unos pequeños ingresos que nos han permitido, con la ayuda de la plantilla, teniendo prácticamente hasta 2021 los trienios congelados, retomar la actividad, salvar la situación con muchísimo esfuerzo y mantener el ADN de la Cámara. Entiendo, por lo que nos manifiestan, que hay una satisfacción general con cómo se actúa, porque tenemos todos los campos abiertos.

El año pasado, cuando fue reelegido, nombró como uno de los retos que afrontar la lucha contra la despoblación, ¿cómo está la situación?

La provincia es muy extensa, somos 202 poblaciones en 14.000 kilómetros cuadrados. Y ha habido, en las zonas de montaña, fundamentalmente, mucha falta de servicios históricamente. Digo muchas veces que, en las poblaciones pequeñas, no había carretera, eran pistas; no había luz, no había agua corriente y lo que sí tenían en la mayor parte de estas localidades era cura y maestra, y digo maestra porque la mayoría eran mujeres. Llega un momento en que empiezan a desaparecer, como también el médico, que a lo mejor estaba para cubrir cantidad de pueblos, que iba con su moto o su caballo. Hubo muchos pobladores que decidieron emigrar porque no había servicios. Gracias a Dios, ha cambiado el proceso y ahora están más atendidos. Pero lo que cayó de población ya era irrecuperable.

Hay zonas, por ejemplo, Sobrarbe, con una densidad de habitantes por kilómetro cuadrado que no llega a los 4, en las que de verdad hay que ver el ejemplo. Es gente trabajadora, emprendedora, que se lanzaron con el tema turístico. Hay que pasar ahora por allí y conocer el entorno, cómo han adecuado las viviendas, cómo han limpiado los montes, cómo han hecho comunicaciones… han alcanzado aspectos de carácter mundial, como las competiciones que acogen de ciclocross. Todo esto es un encaje que, de alguna forma, hay que potenciarlo.

Manuel Rodríguez, presidente de la Cámara de Huesca, durante la entrevista con Go Aragón. FOTO: Marcos Díaz
Manuel Rodríguez, presidente de la Cámara de Huesca, durante la entrevista con Go Aragón. FOTO: Marcos Díaz

También nombró el objetivo de desarrollar el hub turístico, ¿en qué se ha avanzado?

Desde esta casa fuimos un poco los promotores de lo que hoy es TuHuesca, que llegó un momento que hubo que ver cómo se enfocaba. La Diputación de Huesca respondió muy bien, prácticamente se hizo cargo del 100% del funcionamiento y eso se proyectó a TuHuesca, que está funcionando perfectamente.

Pero el turismo hay que coordinarlo, y de la mano también de la DPH, en su área de Desarrollo, planteamos hacer un hub turístico en el que están incorporados todo tipo de colectivos que tienen algo que ver en el sector. Después de varias consultas y reuniones, se ha conseguido hacer ese hub, en el que hay un proyecto con 40 iniciativas de las que ahora se está empezando a trabajar en su puesta en marcha y desarrollo. De hecho, con la caída de los fondos europeos para el trabajo que se preveía en la Canal Roya, nos hemos anticipado en reivindicar que de ese dinero, al menos una parte recaiga en esas iniciativas del hub. Son opciones que, además, son realizables en los plazos que se exigen, teniendo presente que hay otros proyectos en otras zonas de la Comunidad que se habían presentado ya en su momento y que también tienen su derecho. Lo hemos puesto en manos de la consejería y esperamos que nos diga algo.

Otro de los proyectos en el que ahora se está trabajando es el de las comunidades energéticas, que está muy en boga ahora. La Cámara de Navarra fue pionera en este aspecto; comenzó estructurando las comunidades energéticas que, en definitiva, es tratar de que, de la mano de ayuntamientos, en principio, y pensando en poblaciones de pequeño tamaño, se haga una cesión de las cubiertas de distintos edificios donde instalar placas solares. En eso estamos, hoy tenemos integrados en esa estructura más de 30 ayuntamientos, empezando por los de Huesca, Monzón y Barbastro, y estamos pendientes de las autorizaciones del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) para ver si eso sigue adelante. Nuestro compromiso pasaría por la organización, la reestructuración y el acompañamiento. Lógicamente, la gestión pura y dura de lo que se generaría en las comunidades recaería en, posiblemente, una figura de asociación que hiciera las gestiones propias de instalación y distribución.

Ha comentado antes que en muchos núcleos hace años todavía no había ni carreteras, pero que eso ha mejorado. No obstante, ¿todavía hay margen de mejora?

Sí, en infraestructuras queda todavía bastante. Por empezar a hablar de alguna, lo que nos queda de las autovías que cruzan la provincia, que se iniciaron hace más de 20 años y que hoy están sin terminar. El tramo que queda en la entrada de Huesca se paralizó en su momento y nadie sabe cuándo va a terminar, porque lo van prorrogando continuamente.

También hablamos del ferrocarril, pues seguimos con la lucha por los cercanías entre Huesca y Zaragoza, los horarios de trenes que se han anulado, algunos, incluso después de la pandemia… las paradas en zonas como Monzón o Binéfar se reivindican, pero no hay forma de conseguirlo. Siempre hemos entendido que la provincia de Huesca no está bien estructurada en cuanto al tren, pero seguiremos en la pelea.

¿Y la posible travesía central del Pirineo?

Es un trazado que venimos reivindicando desde hace mucho tiempo y estamos implicados otra vez en el tema. Vivió un momento importante cuando fue incluida como prioridad en la UE y, automáticamente, cayó de golpe. Ahora se está reivindicando otra vez con una asociación que se ha creado para potenciarlo y estamos peleando, porque hay plazo hasta 2023 para incorporarlo de nuevo dentro de las prioridades europeas. Veremos si se consigue o no.

Hay datos que son tremendamente significativos. Las comunicaciones con Europa, y no digo solo de España, sino del mundo, desde Sídney a Algeciras, pasarían a través de España, y el sitio lógico es el centro del Pirineo. De las dos comunicaciones que hay, por Puigcerdá y por Hendaya, tenemos datos fidedignos de que están totalmente colapsadas.

Está también el tema del Canfranc, que por fin se está recuperando, pero hay muchas voces que consideran que ese trazado, pensando en mercancías, no sería una solución suficiente. Por otra parte, ha habido un empeño por la parte española y, sobre todo, aragonesa, en la remodelación del Canfranc, pero por la parte francesa va muy lento. No sé qué futuro puede tener, pero seguiremos peleando y reclamando ese tipo de posiciones. Para Aragón entero y para Huesca en particular, sería un espaldarazo importante.

Manuel Rodríguez, en su despacho de la Cámara de Huesca. FOTO: Marcos Díaz
Manuel Rodríguez, en su despacho de la Cámara de Huesca. FOTO: Marcos Díaz

El agroalimentario es uno de los sectores potentes de la provincia, ¿qué tal lo ve?

El sector primario suponía, ya en 2020, un 18% del PIB en la provincia de Huesca. En este 2022, el cierre prácticamente está considerando el 23%, sin incluir los productos relacionados que lleva consigo, como pueden ser la fabricación de maquinaria agrícola, su reparación, el transporte, etcétera. Con eso quiero decir que el peso es tremendamente importante. De hecho, de las empresas de Huesca, las 14 primeras en facturación están dentro de ese sector. Las exportaciones ya representan un 60% de las totales y en 2022 alcanzaron la cifra de 2.139.485.210 euros. Por contra, la importaciones supusieron 1.045.433.130 euros, por lo que queda claro, sin hacer ninguna operación, que la balanza comercial es francamente positiva. Se ha generado un incremento de casi un 20% sobre el 2021 y la tendencia sigue hacia el crecimiento; no ha habido más que dos años, desde 2010, con incrementos por debajo del 20%, que han sido el 2019 y el 2022.

En cuanto a exportaciones, los vinos aragoneses, como los de Somontano, constituyen una marca notable, ¿qué habría que hacer para que ese éxito se lleve a otro tipo de productos?

Lo que se está haciendo es lo intentamos desde el área de internacionalización de Cámara, que es participar totalmente con las empresas en sus inquietudes y necesidades, generar muchas reuniones con exportadores y, por supuesto, en todo lo que sea asesoramiento, contactos, presentación de productos y trato con posibles compradores, estar totalmente encima. Sí es cierto que las empresas, ya que hablamos exclusivamente del vino, están muy bien estructuradas, con sus áreas comerciales muy bien montadas. Pero hay una dificultad tremenda. Es complejo, pero se están moviendo francamente bien.

El presidente de Cámara de Teruel, Antonio Santa Isabel, comentaba hace unos meses la importancia de los multiservicios rurales. En Huesca, ¿qué peso tienen?

Los multiservicios nacieron, precisamente, en Teruel. Y en la primera década del siglo los incorporamos aquí. Creo recordar que en mayo celebramos el vigésimo aniversario de los multiservicios en la Comunidad y se hizo el mismo día una jornada en un pueblo de Teruel, en otro de Zaragoza y en otro de Huesca, en El Grado. En este momento, si no me falla la memoria, tenemos 20 multiservicios. Yo digo muchas veces que estos establecimientos en una población pequeña son como El Corte Inglés, porque tienen de todo.

El problema, muchas veces, se encuentra a la hora de encontrar personal que quiera atenderlo. En la mayor parte de ellos hay migrantes que lo hacen de maravilla, pero hay que encontrarlos. Los que están funcionando, lo hacen francamente bien y hacen absolutamente de todo; de bar, de centro social, de tienda, de recogedores de paquetería… yo creo que hacen hasta de confesores (bromea) y es un servicio sensacional. Nosotros no lo tenemos abandonado, si nos piden participación, se les ayuda, aconseja, se les lleva de la mano hasta abrir e incluso después, con orientación de productos, almacenaje, lugares de compra, etcétera. Y, si vemos un sitio en el que les podría interesar, les echamos el ancla; ya no depende de nosotros la implantación, pero estamos absolutamente abiertos. Entendemos que es un maravilloso servicio.

Por cierto, ¿qué tal es la relación entre las tres cámaras?

Muy buena y tiene que ser así. Todo el equipo y yo, particularmente, somos de sumar, de estar unidos, de copiar, entre comillas, que no es ningún pecado. Si ves que se hace una cosa bien, tratar de ajustarla. Está claro que cada provincia tiene su idiosincrasia y características y nos tenemos que amoldar a eso, pero hay aspectos conjuntos, sobre todo, de cara a la administración y, en definitiva, los propios responsables de cada área de servicios de esta casa están en contacto permanente con Teruel y Zaragoza.

Y existe un Consejo Aragonés de Cámaras. Cuando yo empecé, la ley marcaba que cada dos años se rotara en la presidencia y con la ley de 2014 cambió y es una legislatura completa. En la última no nos propusimos ninguno, pero no hubo ninguna discusión. La relación es francamente buena y el personal está totalmente unido.

¿Cuál es el estado de salud del tejido empresarial de Huesca?

En general, somos una provincia muy heterogénea. Tenemos de todo, menos playa, pero en lo demás tenemos muchas posibilidades; en el entorno de comunicaciones, cultura, monte, montaña, tenemos hasta un desierto… tenemos un potencial humano que, aunque es ajustado, somos 212.000 habitantes, cuenta con gente emprendedora, muy trabajadora e implicada en sacar las cosas adelante. Eso hace que la provincia mantenga una estructura de fuerza. Tenemos relativamente poca industria, pero buena. La exportación nos está diciendo claro que hay posibilidades empresariales. El comercio es bueno también; estamos en una ubicación estratégica importante, tenemos Cataluña a un lado, el resto de Aragón y Navarra por otro. El turismo no lo quiero dejar aparte, y no solo está en la nieve, también en el agua, en deportes, en gastronomía y en cultura.

Para mí, todo eso hace que la provincia esté funcionando, hay un equilibrio, en el que puede bajar en un momento determinado una faceta, pero otra subir. Todo esto, lógicamente, hay que ponerlo en el contexto nacional y mundial, porque esta crisis no está siendo como la del 2008, que era puramente española y se salió de otra manera. Es una situación en la que hay una incertidumbre general que nos toca a todos, pero, entre tanto, creo que aquí hay material para seguir funcionando.

Fuera de carta

  • Un rincón de la provincia…

Lógicamente, me encanta el Somontano. Y escaparse por los tramos del río Vero es un encanto en cualquiera de los rincones. Te vas encontrando, aparte del cauce, con un Alquézar, un Bierge… sitios con una calidad enorme en todas áreas que puedas imaginar. Y ver en otoño Bujaruelo… no hay pintor que lo plasme.

  • Un lugar para comer…

Vayas donde vayas. En cuanto a comida casera, puedes ir a cualquier sitio; por ejemplo, a por un filete a Torla o a por un ternasco en el Sotón.

Articulos relacionados

Suscribirse
Notificar
guest
0 Comentarios
Comentarios en línea
Ver todos los comentarios

Te puede interesar