Miriad desarrolla una versión autónoma del Rhinos con 12 interceptores contra drones

La empresa española trabaja en el RHL6, una configuración de su vehículo terrestre no tripulado 6×6 concebida como plataforma móvil de defensa aérea. En paralelo desarrolla Strikex, un interceptor para hacer frente a drones a reacción y otras amenazas de alta velocidad

La compañía española Miriad Global trabaja en una nueva configuración de su vehículo terrestre no tripulado Rhinos 6×6 para convertirlo en una lanzadera móvil de interceptores contra drones. El proyecto, denominado RHL6, contempla inicialmente doce tubos de lanzamiento y busca distribuir sobre el terreno puntos de defensa capaces de reaccionar frente a ataques con múltiples aeronaves no tripuladas.

El desarrollo se encuentra todavía en fase de diseño. Miriad trabaja en las modificaciones del prototipo dimensional de Rhinos con el objetivo de que la versión de combate prevista para principios de 2027 pueda incorporar esta configuración, según la información facilitada por la compañía.

La propuesta responde al creciente empleo militar de drones, incluidos modelos a reacción capaces de alcanzar velocidades superiores a las de los pequeños sistemas no tripulados convencionales. Frente a esa evolución, Miriad plantea aumentar tanto el número de interceptores disponibles como los puntos desde los que pueden ser lanzados.

Doce tubos sobre una plataforma sin tripulación

El RHL6 está diseñado inicialmente con doce tubos distribuidos en dos filas de seis sobre un módulo orientable. La arquitectura permitiría utilizar interceptores ligeros de hasta 240 milímetros de diámetro y 3,5 metros de longitud, con un sector de lanzamiento aproximado de entre 20 y 60 grados.

Uno de los elementos relevantes del proyecto es que Miriad no pretende vincular la plataforma a un único misil. La compañía plantea una arquitectura abierta que permita estudiar la integración de interceptores desarrollados por diferentes fabricantes.

La base del sistema es Rhinos, un vehículo terrestre pesado no tripulado con configuración 6×6 presentado por Miriad en junio. La plataforma mide 5,5 metros de longitud, 2,5 de anchura y 1,7 de altura, tiene una masa aproximada de 10,5 toneladas y puede transportar hasta 3,5 toneladas de carga.

Su carácter no tripulado permite plantear un funcionamiento diferente al de una lanzadera convencional. Según el concepto desarrollado por la empresa, el vehículo podría permanecer conectado a una red táctica, recibir información procedente de sensores externos y desplazarse de manera autónoma hasta una posición determinada.

La navegación, el posicionamiento, la orientación del lanzador y determinadas operaciones previas al disparo podrían automatizarse. La autorización para abrir fuego, sin embargo, permanecería dentro de la cadena de mando humana.

Este planteamiento permitiría situar los vehículos en posiciones avanzadas o expuestas sin mantener personal a bordo y desplazarlos después de un lanzamiento. Su funcionamiento efectivo dependerá, no obstante, del desarrollo y las pruebas posteriores del sistema.

Strikex, un interceptor todavía en desarrollo

Miriad trabaja paralelamente en Strikex, un interceptor concebido para enfrentarse a drones a reacción y otras amenazas aéreas de elevada velocidad. El proyecto deriva del Strike2, otro interceptor ligero presentado anteriormente por la compañía.

Las especificaciones comunicadas por Miriad sitúan el objetivo de alcance de Strikex en unos 100 kilómetros, con una masa aproximada de 50 kilos y una carga de combate cercana a los cinco kilos. La empresa plantea que pueda hacer frente a drones a reacción que superen los 600 kilómetros por hora y estudia también su utilización contra misiles de crucero.

Estas características corresponden todavía a los objetivos de desarrollo anunciados por la compañía y no a prestaciones verificadas de un sistema ya operativo.

El interceptor utilizaría un lanzamiento en frío desde un contenedor. De acuerdo con el diseño planteado, saldría primero del tubo y su turbina se pondría en funcionamiento una vez alcanzada una distancia de seguridad respecto a la plataforma terrestre. Miriad prevé que pueda alcanzar velocidades supersónicas durante la fase de interceptación.

Para localizar el objetivo en la fase final, Strikex incorporaría una variante de Targos, el buscador electroóptico e infrarrojo desarrollado por la compañía. El sistema está concebido para emplear procesamiento basado en inteligencia artificial en tareas de detección, clasificación y seguimiento.

Más puntos de lanzamiento frente a ataques simultáneos

El concepto conjunto de RHL6 y Strikex se basa en distribuir sobre el terreno varias plataformas con múltiples interceptores, en lugar de concentrar toda la capacidad defensiva en un único punto.

Miriad vincula esta arquitectura a la proliferación de ataques de saturación, en los que se emplean numerosas aeronaves no tripuladas simultáneamente con el objetivo de dificultar la respuesta de los sistemas defensivos.

El proyecto encaja además con una tendencia más amplia observada en UNVEX 2026, celebrado los días 16 y 17 de septiembre en San Javier (Murcia): el desarrollo de diferentes soluciones para detectar, seguir y neutralizar drones, desde guerra electrónica hasta interceptores y plataformas terrestres o aéreas.

En el caso del RHL6, el siguiente paso será trasladar el concepto a la versión de combate de Rhinos y comprobar mediante ensayos las capacidades planteadas. Hasta entonces, tanto la integración de los doce interceptores como buena parte de las prestaciones anunciadas para Strikex deben entenderse como objetivos de un programa todavía en desarrollo.

 

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