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La economía aragonesa ha demostrado resiliencia en el tercer trimestre de 2025, con un crecimiento sostenido del 2,6% anual. Este desempeño positivo se refleja en un mercado laboral dinámico y una inflación controlada, aun frente a las adversidades económicas globales.
Crecimiento económico y mercado laboral en Aragón
Durante el tercer trimestre de 2025, el Producto Interno Bruto (PIB) de Aragón experimentó un crecimiento del 2,6% anual, una cifra que se alinea estrechamente con el crecimiento nacional del 2,8%. Este avance económico se ha visto acompañado por un incremento del 1,8% en el empleo, consolidando una tasa de paro del 8,5%, lo que representa una mejora significativa en el panorama laboral de la región.
La inflación en Aragón se situó en el 2,9% anual, con una inflación subyacente más moderada del 2,4%. Estos indicadores reflejan un control efectivo sobre los precios, a pesar de las presiones inflacionarias que afectan a nivel global.
Impacto del contexto global en la economía aragonesa
El contexto económico global sigue siendo desafiante. La OCDE ha pronosticado un crecimiento mundial del 3,2% anual para 2025, que se espera modere a un 2,9% en 2026. Factores como las barreras comerciales incrementadas y la incertidumbre geopolítica continúan ejerciendo presión sobre las economías, incluyendo la de Aragón.
Riesgos adicionales como posibles abusos en aranceles comerciales, correcciones abruptas en los mercados financieros, y elevados déficit y deuda pública, son elementos que podrían afectar el desempeño económico futuro de la región.
Expectativas para el cierre de 2025
Las perspectivas para el cuarto trimestre de 2025 son optimistas, con indicadores parciales que sugieren un crecimiento continuo tanto en Aragón como en el resto de España. A pesar de la fuerte incertidumbre y la desaceleración global, se espera que la economía aragonesa mantenga su ritmo de crecimiento, apoyada por un mercado laboral robusto y políticas económicas efectivas.
Este escenario plantea un cierre de año positivo para Aragón, que deberá seguir adaptándose a los cambios del entorno global para mantener su trayectoria de crecimiento en el futuro próximo.














