El agua del pantano de Lanuza ha vibrado esta semana al ritmo de voces únicas, beats imparables y homenajes inolvidables. La XXXII edición del Festival Pirineos Sur ha reunido en el corazón del Valle de Tena a miles de personas que han vivido una experiencia irrepetible: desde la energía desbordante de Manu Chao al pop luminoso de Amaia, pasando por la jota transformada en revolución sonora de Juanjo Bona o la emoción compartida de Izaro. Un festival de culturas, de sonidos y de atardeceres que se graban en la piel.
Manu Chao regresa a Lanuza como un trovador imparable
El miércoles 16 de julio, el artista franco-español volvió a Pirineos Sur tres años después, y lo hizo a lo grande: con un concierto acústico que encendió al público desde el primer acorde. Fue el primer sold out de esta edición y una auténtica fiesta sin tregua, con clásicos como “Clandestino”, “King of the Bongo” o “Me gustas tú” coreados incluso desde el agua. En un formato íntimo pero lleno de fuerza, Manu Chao demostró que su energía es incombustible y su conexión con el público, absoluta.
Juanjo Bona lleva la jota al futuro desde el escenario flotante
El viernes, el joven aragonés Juanjo Bona hizo historia al convertirse en el artista más joven en actuar en Pirineos Sur. Con su álbum Recardelino, transformó la jota en pop moderno y conmovedor. Temas como “Moncayo”, “La Magallonera” o “Mis tías” emocionaron a un público entregado que protagonizó una de las carreras más épicas jamás vistas por ocupar la primera fila. Una actuación audaz y tierna que celebró las raíces desde una mirada actual.
Delaporte convierte el pantano en una pista de baile sin frenos
El viernes por la noche, la electrónica de Delaporte arrasó con un directo que elevó la temperatura del valle. Sandra Delaporte brilló con carisma propio, mientras Sergio Salvi disparaba bases que no dejaban respirar. Versiones como “Toro” y éxitos como “Techno rico” pusieron a bailar incluso al agua. Uno de los momentos más potentes de la noche llegó cuando Sandra saltó desde el escenario para abrazar a su público… literalmente, entre chapuzones.
Izaro transforma la ausencia en homenaje y emoción colectiva
El sábado 19, Izaro protagonizó uno de los conciertos más íntimos y especiales del festival. Recién llegada de Latinoamérica, la artista vasca sustituyó a Valeria Castro, que canceló tras el fallecimiento de su abuela. Con generosidad y ternura, Izaro dedicó su actuación a la artista canaria y a su familia, regalando un repertorio delicado que incluyó “Mi canción para Elisa” y concluyó con “La raíz” sonando por megafonía. Una noche sincera, luminosa y profundamente humana.
Amaia deslumbra con su pop elegante y valiente en Lanuza
El escenario flotante fue testigo de un estreno brillante: el de Amaia, que presentó su nuevo disco Si abro los ojos no es real con una puesta en escena impecable y aforo completo. Hubo arpa, piano, jotas, coreografías y versiones que construyeron un directo lleno de matices, sensibilidad y fuerza. “Creo que es el sitio más increíble en el que he tocado”, confesó la artista. Su actuación ha sido, hasta la fecha, la más potente de esta edición.
Ultraligera se confirma como la gran promesa del indie español
Abriendo la jornada del domingo, Ultraligera mostró por qué es una de las bandas revelación del año. Con su disco Pelo de foco, desplegaron un directo elegante y vibrante que combinó indie-pop y electrónica. Desde el primer tema conquistaron al público. El broche romántico: una pedida de mano sobre el escenario que arrancó ovaciones y lágrimas.
Viva Suecia arrasa y firma una noche ya legendaria en Pirineos Sur
El domingo 20, el grupo murciano ofreció un show potente, emotivo y cargado de himnos del indie nacional. Llenaron el escenario con guitarras afiladas, presencia escénica y una conexión única con el público. Temas como “Lo que te mereces” o “El bien” hicieron temblar el valle. Fue otra noche de sold out que queda ya grabada en la historia del festival.
El atardecer: el gran protagonista silencioso de Lanuza
Cada jornada ha estado precedida por un momento mágico: la caída del sol sobre la Peña Foratata. El reflejo dorado en el pantano, el murmullo de la gente tomando asiento, el primer acorde desde el escenario flotante… todo contribuía a crear una atmósfera única. El atardecer en Lanuza no se aplaude, se vive. Y se queda dentro.
Lo que viene: Nathy Peluso, ZAZ, Julieta Venegas, Ben Harper, Residente…
El festival continúa esta semana con una recta final impresionante. El miércoles 23 será el turno de Nathy Peluso, que regresa tras su explosiva actuación de 2022 para presentar su nuevo trabajo GRASA. Un disco personal, visceral y audaz, donde se atreve a hablar de las luces y sombras del estrellato.
La noche también contará con Elena Rose, estrella emergente del pop latino, con millones de oyentes en Spotify y una carrera meteórica que la ha llevado de componer para Jennifer López o Rauw Alejandro a convertirse en una de las voces más prometedoras del momento.
El jueves 24 será el turno de ZAZ y Camila Guevara, el viernes 25 llegarán Julieta Venegas y Yerai Cortés, el sábado 26 Ben Harper & The Criminals junto a Quique González, y el domingo 27 cerrará el festival Residente, acompañado por Laura Sam y Gale.














