Sheinbaum reivindica una relación con Estados Unidos basada en la cooperación y «no en la subordinación»

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, apuesta por mantener el entendimiento con la Administración de Donald Trump, pero reivindica el respeto a la soberanía mexicana como principio de la relación bilateral.

La presidenta de México defiende mantener el entendimiento con Washington pese a las dificultades que atraviesa la relación bilateral, mientras ambos países afrontan cuestiones abiertas en materia comercial y de seguridad.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha defendido una relación con Estados Unidos basada en la cooperación y el entendimiento, pero marcada por el respeto a la soberanía mexicana. La mandataria se refirió a las relaciones con Washington durante un acto celebrado en Monterrey, dentro de la gira con la que está haciendo balance de sus dos primeros años al frente del Gobierno.

Sheinbaum aseguró que México aspira a mantener una buena relación con la Administración de Donald Trump y puso como referencia el entendimiento que existió entre el actual presidente estadounidense y Andrés Manuel López Obrador durante el primer mandato de Trump, entre 2017 y 2021. La presidenta mexicana resumió su posición con una fórmula que viene utilizando para definir los límites de la cooperación bilateral: «cooperación siempre, subordinación nunca».

La declaración se produce en un momento en el que la relación entre los dos países combina una estrecha interdependencia económica con diferencias políticas en asuntos especialmente sensibles. México y Estados Unidos mantienen abiertos frentes relacionados con el comercio y la seguridad, mientras avanzan en la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), uno de los principales pilares de su relación económica.

Soberanía y entendimiento

Durante su intervención en Monterrey, Sheinbaum reconoció que la relación con Washington ha atravesado dificultades, aunque insistió en que su Gobierno mantiene como objetivo buscar el entendimiento. La presidenta situó la colaboración entre ambos países sobre cuatro principios: respeto a la soberanía y a la integridad territorial, responsabilidad compartida y diferenciada, confianza mutua y cooperación sin subordinación.

La mandataria vinculó además esta posición con diferentes etapas de la historia compartida entre México y Estados Unidos. Recordó las relaciones entre Benito Juárez y Abraham Lincoln, entre Lázaro Cárdenas y Franklin D. Roosevelt y, más recientemente, entre López Obrador y Trump.

El mensaje adquiere una dimensión especial en septiembre, mes en el que México conmemora el inicio de su proceso de independencia. Sheinbaum aprovechó ese contexto para insistir en que mantener relaciones de amistad y cooperación con Washington no implica, desde la posición de su Gobierno, renunciar a los principios políticos y a la defensa de la soberanía nacional.

Seguridad, comercio y una relación inevitablemente estrecha

Uno de los ámbitos donde las diferencias se han hecho más visibles es el de la seguridad. Washington ha incrementado la presión sobre México en la lucha contra el narcotráfico. Entre los últimos episodios se encuentran las acusaciones estadounidenses sobre presuntos vínculos con el crimen organizado del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros altos cargos del estado.

Sheinbaum ha rechazado actuar contra Rocha Moya mientras no existan pruebas suficientes que permitan sustentar las acusaciones dentro del sistema jurídico mexicano. La cuestión refleja uno de los equilibrios que afronta actualmente la relación bilateral: la necesidad de mantener la cooperación en seguridad y, al mismo tiempo, las diferencias sobre los límites y procedimientos de esa colaboración.

El comercio constituye el otro gran terreno de negociación. México, Estados Unidos y Canadá se encuentran inmersos en el proceso de revisión del T-MEC, un acuerdo que estructura buena parte de las relaciones económicas de América del Norte y que hace que cualquier diferencia política entre Washington y Ciudad de México tenga también una importante dimensión empresarial.

Las declaraciones de Sheinbaum reflejan precisamente esa doble realidad. México busca preservar una relación estrecha con Estados Unidos en comercio, seguridad y otros ámbitos estratégicos, mientras el Gobierno mexicano intenta fijar públicamente los límites políticos de esa cooperación. En ese contexto, el concepto de «cooperación sin subordinación» se ha convertido en una de las fórmulas utilizadas por la presidenta para definir la relación que pretende mantener con la Administración Trump.

 

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