El sistema antidrón Aracne derriba drones por impacto directo

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Imagen generada mediante inteligencia artificial / GoAragón

El sistema antidrón Aracne del Ejército de Tierra ha derribado drones por impacto directo durante la evaluación operativa de su capacidad de neutralización destructiva, conocida como hard kill. Los primeros disparos se realizaron en Huelva durante los preparativos del ejercicio Atlas 26.

Las pruebas corresponden a una segunda fase de evaluación. En la primera, el Ejército de Tierra validó la capacidad soft kill, destinada a inutilizar aeronaves no tripuladas mediante sistemas de guerra electrónica, sin destruirlas físicamente. Los ensayos continuarán durante Atlas 26, con participación de sistemas Aracne del Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire y del Espacio.

El Aracne entró en servicio en octubre de 2026 en el Regimiento de Artillería Antiaérea número 71. Desarrollado por Indra y EM&E, integra sensores y medios de respuesta electrónica y cinética. Su versión móvil distribuye los equipos entre dos vehículos Vamtac ST5: uno incorpora los sistemas de identificación y guerra electrónica, mientras el segundo transporta el radar y el armamento.

Un programa de 30 millones y 14 sistemas

El programa cuenta con un presupuesto de 30 millones de euros y comprende 14 sistemas en configuraciones fija y móvil. El Ejército de Tierra recibirá diez unidades —cinco de cada tipo— y un simulador. La Armada y el Ejército del Aire y del Espacio dispondrán cada uno de un sistema fijo y otro móvil.

La configuración fija utiliza un shelter como centro de mando y control. En la móvil, el radar Nemus proporciona cobertura de 360 grados en azimut y 90 grados en elevación. Según los datos del sistema, puede detectar objetivos con una sección radar de un metro cuadrado a entre 12 y 15 kilómetros, y minidrones con una sección de 0,01 metros cuadrados a cuatro kilómetros.

El conjunto incorpora también el sensor de radiofrecuencia SmartEar, con un alcance indicado de seis kilómetros, y el sensor electroóptico Oteos, desarrollado por EM&E. Para la neutralización electrónica emplea el inhibidor Brontes/EVO, mientras que la respuesta destructiva se apoya en la estación de armas remota Guardian 2.0, equipada en estas pruebas con un lanzagranadas MK-19 de 40 milímetros.

La adquisición se centra especialmente en los drones conocidos como LSS, siglas de Low-Slow-Small: aparatos pequeños que vuelan despacio y a baja altitud, características que dificultan su detección. La versión móvil del Aracne ya había sido evaluada por el Ejército de Tierra en Eslovaquia durante unas pruebas de la OTAN.

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