La inversión extranjera directa en empresas chinas de alta tecnología alcanzó los 200.260 millones de yuanes —unos 29.920 millones de dólares— durante los ocho primeros meses de 2026, un 35,1% más que en el mismo periodo del año anterior, según datos del Ministerio de Comercio de China.
Estas inversiones representaron el 41,7% de toda la inversión extranjera directa recibida por el país, una proporción que aumentó 12,4 puntos porcentuales en términos interanuales. Economistas y directivos consultados por China Daily vinculan esta evolución con el avance de actividades como la inteligencia artificial, la fabricación inteligente, la industria biofarmacéutica y las tecnologías verdes, así como con la capacidad industrial y las cadenas de suministro del país.
Huo Jianguo, expresidente de la Academia China de Comercio Internacional y Cooperación Económica, considera que la innovación tecnológica y el desarrollo de esas cadenas de suministro están impulsando a las compañías extranjeras a ampliar su presencia en investigación, fabricación avanzada y tecnologías emergentes. Marshall Mills, representante residente sénior del Fondo Monetario Internacional en China, señaló, por su parte, que una asignación más eficiente del capital, mejores incentivos a la innovación y un mayor desarrollo de los mercados financieros podrían trasladar los avances tecnológicos a un crecimiento más intenso de la productividad.
Proyectos industriales en Shanghái y Suzhou
Entre las inversiones recientes figura el centro de cocreación que el grupo alemán Freudenberg abrió en Shanghái a mediados de septiembre para sus actividades de investigación y desarrollo en robótica humanoide. La compañía, que cuenta con 30 plantas y más de 7.000 empleados en China, prevé desarrollar en el país componentes de sellado, lubricación y control de vibraciones para robots destinados tanto al mercado chino como al internacional.
La estadounidense Americhem, especializada en compuestos y aditivos para plásticos, puso en funcionamiento a finales de septiembre una nueva instalación de producción limpia en Suzhou, en la provincia de Jiangsu. Según la empresa, la planta ampliará su capacidad para atender a clientes de China y de otros mercados de Asia-Pacífico, especialmente en el sector sanitario.

















