Aragón prueba un hormigón que almacena CO₂ para los centros de datos de Amazon

Un centro de datos de AWS en Aragón ha servido para probar paneles de hormigón fabricados por Tecnyconta con Rebond 300, un material desarrollado por Paebbl que mineraliza CO₂ capturado y sustituye parcialmente al cemento. El proyecto piloto ha almacenado unos 200 kilos de dióxido de carbono.

La tecnología de la startup Paebbl se ha aplicado junto a la aragonesa Tecnyconta en cuatro paneles prefabricados de una instalación de AWS. El material mineraliza CO₂ capturado y permite sustituir parte del cemento convencional.

Un centro de datos de Amazon Web Services (AWS) en Aragón se ha convertido en banco de pruebas de una nueva generación de materiales de construcción capaces de almacenar dióxido de carbono de forma permanente. La experiencia une a la startup sueco-neerlandesa Paebbl con la empresa aragonesa Consolis Tecnyconta y abre la puerta a que la solución pueda incorporarse a futuros proyectos constructivos de Amazon.

La prueba se ha realizado en cuatro paneles sándwich prefabricados de hormigón fabricados por Tecnyconta, en los que se alcanzó una proporción del 24% del material desarrollado por Paebbl. Según los datos facilitados por la compañía, esta aplicación permite almacenar de forma permanente alrededor de 200 kilos de CO₂.

La tecnología utilizada parte de un proceso que también se produce de manera natural: determinados minerales reaccionan con el dióxido de carbono y lo fijan químicamente. Paebbl ha desarrollado un sistema de mineralización acelerada que reduce ese proceso a menos de una hora y transforma CO₂ capturado en un polvo mineral que puede incorporarse posteriormente a la fabricación de hormigón.

El producto, denominado Rebond 300, funciona como un material cementante suplementario. La propia Paebbl señala que puede sustituir hasta un 30% del cemento utilizado en determinadas mezclas de hormigón sin comprometer sus prestaciones estructurales. Su declaración ambiental de producto sitúa su balance neto en -149 kilogramos de CO₂ equivalente por tonelada de material producido.

La reducción tiene una doble procedencia. Por una parte, el carbono capturado queda mineralizado y almacenado dentro del material; por otra, la sustitución parcial del cemento convencional evita parte de las emisiones asociadas a su fabricación, uno de los procesos industriales con mayor impacto climático.

De Aragón a la construcción a gran escala

La participación de Tecnyconta ha permitido trasladar la tecnología desde el laboratorio a elementos constructivos reales. La empresa, especializada en prefabricados de hormigón y perteneciente al grupo europeo Consolis, desarrolla desde Aragón soluciones específicas para centros de datos, un segmento que ha adquirido un peso creciente en su actividad.

La colaboración surgió a través de AWS. Según explica Ana Luisa Vaz, vicepresidenta de Producto de Paebbl, Amazon puso en contacto a la startup con Tecnyconta por su experiencia en prefabricados y su interés en probar nuevos materiales. Ambas compañías diseñaron conjuntamente el programa de ensayos y validaron la solución en sus respectivos laboratorios antes de utilizarla en el edificio.

La experiencia aragonesa adquiere relevancia por el siguiente paso que plantea el proyecto: llevar este tipo de materiales a escala industrial. Paebbl trabaja actualmente con una planta de demostración en el puerto de Róterdam y pretende comenzar la fabricación a gran escala en 2028, con una primera instalación capaz de producir entre 60.000 y 100.000 toneladas anuales.

La ubicación de esa futura planta todavía no está decidida. Los responsables de la compañía señalan que España figura entre las posibilidades por la existencia de demanda, disponibilidad de energía renovable, materias primas y un mercado potencial para este tipo de soluciones.

Paebbl cuenta además con Tecnyconta como socio industrial en un proyecto europeo destinado a desarrollar una nueva generación de materiales cementantes capaces de almacenar carbono. En la iniciativa participan también instituciones como la Universidad Técnica de Delft, el Instituto Tecnológico de Karlsruhe, KU Leuven, el CSIC y Holcim.

Los centros de datos, también como laboratorio industrial

La prueba llega en un momento de fuerte crecimiento de las infraestructuras digitales en Aragón. AWS opera desde 2022 su región española de servicios en la nube desde la comunidad, con tres zonas de disponibilidad distribuidas entre las provincias de Zaragoza y Huesca. En marzo de 2026, Amazon anunció una ampliación de su inversión prevista en España hasta los 33.700 millones de euros para extender sus infraestructuras de centros de datos y servicios vinculados a la inteligencia artificial y la computación en la nube.

El desarrollo de estas instalaciones plantea también el reto de reducir el impacto ambiental asociado a su construcción. La aplicación de materiales capaces de disminuir el uso de cemento y almacenar carbono introduce una nueva vía para actuar sobre las emisiones incorporadas a los propios edificios, además de las medidas relacionadas con el consumo energético durante su funcionamiento.

El ensayo realizado en Aragón tiene todavía una escala limitada —cuatro paneles y unos 200 kilos de CO₂ almacenados—, pero permite comprobar el comportamiento del material fuera del laboratorio y dentro de una infraestructura real. El siguiente desafío será demostrar que la tecnología puede fabricarse y utilizarse a gran escala manteniendo sus prestaciones técnicas y su balance ambiental.

 

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