Aragón se ha consolidado como uno de los grandes destinos del turismo de camping en España. Con más de 100 establecimientos distribuidos en el territorio aragonés -60 de ellos en la provincia de Huesca- la Comunidad autónoma ocupa la cuarta posición nacional en número de viajeros en campings y la primera entre las comunidades sin costa, gracias a una oferta basada en paisajes únicos, experiencias sostenibles y una firme apuesta por la innovación y la digitalización.
“Aragón es una tierra fácil de vender por sus atractivos naturales y paisajísticos y llevamos muchos años trabajando muy duro“, afirma María Segura, presidenta de la Asociación de Campings de Aragón (AECA), quien en 2024 sucedió a José Manuel Ferrero, presidente durante más de dos décadas. “Tenemos una gastronomía excelente, paisajes incomparables como los Pirineos, y una identidad turística sólida basada en el respeto a la naturaleza”, añade.
Auge tras la pandemia: el despegue del turismo al aire libre

El camping ha dejado de ser una opción minoritaria. En los últimos diez años, el número de campistas ha crecido hasta un 45%. Tras la pandemia de COVID-19, el sector ha experimentado un notable auge, sobre todo por la recuperación del viajero extranjero. La búsqueda de naturaleza, aire libre y experiencias seguras disparó la demanda.
El año pasado, en 2024, los campings aragoneses recibieron 480.000 viajeros, con un aumento del 7% en pernoctaciones (1,4 millones de pernoctaciones registradas) respecto a 2023, unas cifra récord para el sector. Además, un 35% de los visitantes fueron internacionales, un porcentaje notablemente alto que confirma el atractivo global del territorio.
“Hoy en día, ofrecemos prácticamente los mismos servicios que un hotel y nos hemos ido adaptando a familias, grupos de amigos y amantes del turismo activo por igual.”, asegura la presidenta. Desde piscinas y supermercados hasta programas de animación, alojamiento en bungalows equipados y experiencias relacionadas con deportes de aventura y gastronomía excelente.
“El turista de hoy quiere escuchar los pájaros mientras navega por internet o comparte la experiencia en redes sociales. Y eso requiere buena conexión”, afirma la presidenta de la AECA

Un modelo sostenible y dinamizador del medio rural
Los campings en Aragón no solo representan una opción vacacional, sino también un motor de desarrollo rural. “Somos el sector alojativo más sostenible“, reivindican desde la asociación, al contribuyen a fijar población, dinamizar la economía local y evitar la saturación turística.

Buena parte del valor añadido está en su compromiso con el territorio. En palabras de María Segura, “en los supermercados de nuestros campings apostamos por el producto de proximidad que se produce en nuestros valles y pueblos cercanos. Vendemos quesos, miel, etcétera”.
Muchos campings permanecen abiertos en invierno, sobre todo en zonas con acceso a estaciones de esquí o actividades de montaña, lo que favorece la desestacionalización.
La búsqueda de naturaleza, aire libre y experiencias seguras ha disparado la demanda del sector del camping en Aragón. Un auge que ha permitido recuperar y aumentar al campista internacional, atraído también por la gastronomía y una identidad turística sólida basada en el respeto a la naturaleza, según destaca la Asociación.
Retos: digitalización, conectividad y legislación

Uno de los principales desafíos sigue siendo la conectividad en zonas rurales. Aunque se han dado pasos firmes, como la instalación de antenas punto a punto para llevar la fibra óptica por aire, todavía es una barrera en algunos puntos. “El turista de hoy quiere escuchar los pájaros mientras comparte la experiencia en redes sociales. Y eso requiere buena conexión“, afirma la presidenta.
En paralelo, la legislación medioambiental aragonesa, muy exigente, dificulta la apertura de nuevos campings. “No es fácil ampliar plazas o abrir establecimientos nuevos, pero trabajamos estrechamente con el Gobierno de Aragón, que nos apoya sobre todo en promoción turística y en proyectos de digitalización”.
Mirada al futuro: consolidación e infraestructuras modernas

Con más de 60 campings solo en la provincia de Huesca, la oferta es diversa y bien repartida. Y aunque no todos permanecen abiertos todo el año, el objetivo del sector es claro: mejorar infraestructuras, mantener la sostenibilidad y seguir creciendo con sentido.
“No somos competencia entre nosotros, al contrario. Nos ayudamos, nos pasamos clientes cuando estamos completos”, explica la presidenta, con orgullo de pertenencia. Un sentimiento de unidad que también se refleja en el trabajo conjunto con Turismo de Aragón, con presencia destacada en ferias como FITUR.
El futuro del camping en Aragón pasa por seguir posicionando la Comunidad como destino líder en turismo al aire libre. “Queremos que el cliente siga conociéndonos, pero sobre todo que se marche satisfecho, con ganas de volver”, concluye María Segura.














