El Ejército de Tierra quiere reducir a alrededor de dos años el ciclo de adquisición de armamento y material para acelerar la llegada de nuevas capacidades a sus unidades. El Mando de Apoyo Logístico del Ejército (MALE) plantea acortar los tiempos dedicados a definir, contratar, evaluar e incorporar los sistemas, manteniendo los procedimientos dentro de la legislación de contratación pública.
El jefe del MALE, teniente general Guillermo Ramírez Altozano, expuso este objetivo durante la novena edición del Foro 2E+I Ejército 35, celebrado en Toledo con representantes militares, empresas de defensa y tecnología, universidades y centros tecnológicos. La propuesta busca actuar especialmente sobre la elaboración de los pliegos y la evaluación operativa, dos de las fases señaladas para reducir los plazos.
Más pruebas con las unidades
El modelo concede mayor peso a la experimentación sobre el terreno. El Ejército pretende aumentar las pruebas con sus unidades y realizarlas en condiciones próximas a escenarios reales de combate, de manera que los sistemas puedan validarse antes y los desarrollos se ajusten con mayor rapidez a las necesidades operativas.
El MALE también plantea una relación más estrecha con la industria, basada en la confianza y la confidencialidad, para conocer con antelación las soluciones en desarrollo y confrontarlas con los requisitos militares. El foro combina para ello un encuentro anual con talleres de capacidades que ponen en contacto a personal del Ejército, empresas y universidades sobre necesidades concretas.
El jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra, general de ejército Amador Enseñat, vinculó la revisión de los procesos con la aceleración tecnológica y con las lecciones extraídas de la guerra de Ucrania. Destacó el uso masivo de drones y la proliferación de sistemas no tripulados de bajo coste, ante los que defendió combinar guerra electrónica y otros medios de neutralización en lugar de depender de una única tecnología.
El encuentro abordó asimismo las necesidades de Artillería Antiaérea, Artillería de Campaña, Transmisiones y la Brigada de la Legión para la denominada Fuerza Posible. También analizó las capacidades incluidas por la OTAN en la Eastern Flank Deterrence Initiative y el NATO Rapid Adoption Plan, dos referencias incorporadas al debate sobre cómo trasladar con mayor rapidez los avances tecnológicos a las unidades.











