El Gobierno de Aragón ha presentado una obra maestra del pintor aragonés Francisco de Goya, titulada “Retrato de José de Cistué y Coll”, adquirida por un valor de 3,6 millones de euros. Este retrato, realizado en 1788, regresa a la región como un símbolo del extraordinario legado artístico del artista más universal de Aragón.
Una obra maestra con profunda historia
El “Retrato de José de Cistué y Coll”, un óleo sobre lienzo de grandes dimensiones (210 x 140 cm), representa a José de Cistué y Coll, barón de la Menglana, en una pose solemne y de gran distinción. El retratado aparece vestido con toga negra, una peluca blanca y la cruz de Carlos III, atributos que reflejan su relevancia como jurista y político destacado del siglo XVIII.
“Recuperamos para Aragón y para Huesca una pieza fundamental, un imponente retrato que nos vincula con nuestro pasado, pero que también nos vincula al futuro”
Un detalle que subraya el valor histórico de esta obra es la conservación del recibo original firmado por Goya, que certifica su autenticidad. Además, el retrato formó parte del patrimonio de la antigua Universidad Sertoriana de Huesca, una institución clave en la historia educativa de la región.
Ahora, la pintura será incorporada al Museo de Huesca, situado en la histórica sede de dicha universidad. Allí, se unirá a otra obra icónica de Goya, el “Retrato de Antonio Veián y Monteagudo” (1782), consolidando la colección dedicada al maestro aragonés. Este diálogo entre obras enriquecerá la comprensión del legado artístico de Goya y la importancia de su obra en el contexto aragonés.
Un firme compromiso con el patrimonio cultural

El presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, destacó la relevancia de esta adquisición como un ejemplo del compromiso del Ejecutivo autonómico con la preservación del patrimonio artístico de la región. Según Azcón, traer de vuelta esta obra a Aragón es un paso clave para fortalecer el legado cultural aragonés y acercarlo tanto a sus ciudadanos como al público internacional.
La compra se enmarca dentro de los preparativos de Aragón para conmemorar el bicentenario del fallecimiento de Goya en 2028, una efeméride que busca consolidar a la región como un referente en la conservación y difusión del trabajo de su artista más ilustre. En este sentido, la estrategia del Gobierno incluye la adquisición y recuperación de piezas de relevancia histórica y artística, con el objetivo de enriquecer las colecciones de los museos aragoneses y fortalecer su atractivo cultural.
“Si algo tenemos claro es que para conocer a Goya es necesario venir a Aragón”, porque el hecho de ser aragonés es lo que hizo de Goya “el genio que fue y que aún perdura”.
Una inversión en cultura y turismo

Con esta adquisición, Aragón asegura la preservación de un bien de incalculable valor histórico y artístico, al mismo tiempo que refuerza su posición como destino cultural de referencia. La incorporación del retrato al Museo de Huesca no solo incrementará el prestigio de la institución, sino que también atraerá a visitantes nacionales e internacionales interesados en el legado de Goya y en la riqueza cultural de Aragón.
El “Retrato de José de Cistué y Coll” representa un testimonio más del compromiso de la región con la excelencia cultural. Además de salvaguardar su patrimonio artístico, Aragón reafirma su papel como un eje clave en la preservación y difusión de la obra de Francisco de Goya, proyectando su legado hacia futuras generaciones.
“Su legado artístico es indudable y en su arte, como los aragoneses, era innovador y ansiaba ser cada día mejor”,Jorge Azcón.
Aragón y el Bicentenario de Goya
Esta adquisición es solo una de las muchas iniciativas que el Gobierno de Aragón está impulsando para celebrar el bicentenario de Goya en 2028. En este camino, la región busca consolidarse no solo como guardiana del legado de su pintor más ilustre, sino también como un destino cultural y turístico de primer orden.
El retorno del retrato de José de Cistué y Coll al Museo de Huesca representa un avance significativo en esta estrategia. Este tipo de acciones, orientadas tanto a la preservación del arte como a la proyección internacional de Aragón, son esenciales para posicionar a la comunidad como un referente en el ámbito cultural europeo.














