José de Cistué y Coll, segundo barón de la Menglana, nació en Estadilla (Huesca) en 1725 y falleció en Zaragoza en 1808. Realizó estudios de Filosofía en la Universidad de Zaragoza y se formó en Leyes en la Universidad Sertoriana de Huesca, donde tuvo una destacada trayectoria académica. Durante catorce años fue colegial en el Colegio Mayor de San Vicente Mártir, del que llegó a ser rector. En este periodo obtuvo los grados de bachiller en Leyes (1745) y bachiller en Cánones (1746), además de ocupar diversas cátedras dentro de la institución.
Cistué desarrolló una notable carrera como magistrado, gran parte de ella en América, hasta que en 1787 fue nombrado fiscal del Consejo y Cámara de Indias en Madrid, cargo que desempeñó hasta su jubilación en 1802. Su labor le valió el reconocimiento del rey Carlos III, quien le concedió una Cruz pensionada de la Orden de Carlos III y lo nombró ministro de la Junta de Comercio y Moneda y de la Junta para el Arreglo de las Ordenanzas Militares. Además, fue miembro activo de instituciones como la Real Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del País y académico de honor de la Real Academia de San Luis.

El retrato por Francisco de Goya
La pintura adquirida recientemente por el Gobierno de Aragón muestra a José de Cistué y Coll en un retrato de cuerpo entero, destacando el magistral detalle de los rasgos faciales que caracterizan la obra de Goya. El retratado viste la indumentaria propia de su cargo como magistrado y luce en el pecho la Cruz de la Orden de Carlos III, símbolo de su prestigio y distinción.
La figura se presenta sobre un fondo neutro, enriquecido con elementos como un cortinaje y un tapete que aportan volumen y plasticidad al conjunto. Este retrato es una muestra significativa del trabajo de Goya en sus años iniciales en Madrid, etapa en la que comenzó a realizar retratos de cuerpo entero. La obra forma parte del grupo de pinturas que el maestro aragonés realizó para la Universidad Sertoriana, incluyendo el retrato de Antonio Veián y Monteagudo, también conservado en el Museo de Huesca.
El acto de presentación

El acto de presentación de la obra tuvo lugar en el Museo de Huesca y fue conducido por el director general de Cultura, Pedro Olloqui. Contó con la participación de autoridades como la consejera de Educación, Cultura y Deporte, Tomasa Hernández, la presidenta de las Cortes de Aragón, Marta Fernández, y la alcaldesa de Huesca, Lorena Orduna, entre otros representantes institucionales.
Durante el evento, el jefe de servicio de Archivos, Museos y Bibliotecas, Fernando Sarría, ofreció una explicación técnica de la obra, destacando sus características artísticas e históricas. La jornada concluyó con una actuación musical de temática jotera, protagonizada por la cantante Elena Casaña, acompañada por bandurria y guitarra, que puso un emotivo broche final al acto.
Una obra que regresa a casa
La incorporación de este retrato al Museo de Huesca no solo enriquece su colección, sino que también refuerza la importancia de la Universidad Sertoriana como institución clave en la historia cultural de Aragón. Este óleo de Francisco de Goya, una obra de gran interés en su trayectoria como retratista, subraya el valor del patrimonio artístico aragonés y celebra el regreso de una pieza fundamental del legado de José de Cistué y Coll a su tierra natal.














