Una celebración declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional que combina historia, participación y un carácter propio muy marcadoLa Semana Santa de Teruel, declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional, es una de esas celebraciones que no necesitan artificios para dejar huella. Aquí no hay escenarios desbordados, pero sí algo mucho más difícil de conseguir: autenticidad. Durante unos días, la ciudad cambia de ritmo y se deja llevar por una tradición que forma parte de su forma de ser.
Aunque sus orígenes se remontan varios siglos atrás, con cofradías que ya existían en el siglo XV, lo más interesante no es tanto la historia como la continuidad. La Semana Santa no es algo que se recuerde, es algo que se mantiene vivo. Más de 2.500 cofrades, repartidos en ocho cofradías y hermandades, participan activamente cada año, una cifra muy significativa en una ciudad de unos 37.000 habitantes como Teruel.
Ocho cofradías con identidad propia
Las ocho cofradías y hermandades que dan forma a la Semana Santa turolense son la Cofradía de Nuestra Señora de la Villa Vieja y de la Sangre de Cristo, la Cofradía de la Entrada de Jesús en Jerusalén, la Cofradía de la Oración en el Huerto, la Hermandad de Jesús Atado a la Columna y Nuestra Señora de la Esperanza, la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno y Nuestra Señora del Rosario, la Hermandad del Sagrado Descendimiento y María Santísima de las Angustias, la Hermandad de Caballeros del Santo Sepulcro y Cristo del Amor y la Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad. Cada una tiene su personalidad, su forma de salir a la calle y su manera de entender la tradición, pero todas forman parte de un mismo conjunto.
El casco histórico, con calles estrechas y espacios como la plaza del Torico, hace que todo se viva de cerca. No hay distancia entre el que participa y el que mira, y eso es parte de su encanto.

La retreta, el sonido que lo llena todo
Uno de los momentos más característicos es la retreta, que se celebra el sábado, en la víspera del Domingo de Ramos, en la plaza del Torico. Es uno de esos actos que resumen muy bien el ambiente de la Semana Santa turolense. No es una procesión, sino un encuentro en el que la música toma el protagonismo absoluto.
En ella participan las cofradías y hermandades de la ciudad, además de siete asociaciones de tambor y bombo: la Representación de Tambores y Bombos de Samper de Calanda, Pinacle, Diletantes, la Asociación Cultural Casa del Tambor, la Cuadrillica de La Muerte, la Asociación Cultural Ciudad Mudéjar y Tambores y Bombos El Tórico. El resultado es un ambiente muy especial, con la plaza convertida en un espacio donde el sonido de los tambores y bombos lo envuelve todo.
Procesiones y actos a lo largo de la semana

A partir de ahí, el programa se despliega a lo largo de toda la semana con una sucesión de actos que combinan tradición y solemnidad. El Domingo de Ramos marca el inicio de los días grandes con la bendición de palmas y ramos en distintos puntos de la ciudad, seguida de la procesión de la Cofradía de la Entrada de Jesús en Jerusalén. La jornada comienza en el Colegio La Salle y continúa hasta la iglesia de San José, donde se celebra la misa, para después seguir en procesión hasta la iglesia de San Martín. Ese mismo día también participa la Hermandad del Sagrado Descendimiento con una retreta por varias calles de la ciudad y actos litúrgicos en la iglesia de la Milagrosa.
El Lunes Santo arranca con la procesión de la Condena, organizada por la Hermandad de Nuestra Señora de la Villa Vieja y de la Sangre de Cristo. El recorrido parte desde la iglesia de San Martín y atraviesa puntos como la plaza del Seminario, la plaza de la Catedral o la plaza de la Marquesa, en un acto que combina procesión y momentos de oración.
Esa misma jornada, la Cofradía de la Oración de Jesús en el Huerto celebra distintos actos, comenzando con una santa misa en la iglesia de San León Magno, seguida del Toque del Recuerdo y, posteriormente, la procesión del Traslado, que se desarrolla desde esta misma iglesia hasta San Martín.
Actos penitenciales y doble procesión nocturna el martes

El Martes Santo incluye la Misa Crismal en la Catedral y una celebración penitencial en la iglesia de la Milagrosa. Ya por la noche, la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno y Nuestra Señora del Rosario protagoniza la procesión del Santo Paso, con un recorrido amplio por el centro de la ciudad que incluye plazas y calles principales. Más tarde, la Hermandad de Jesús Atado a la Columna y Nuestra Señora de la Esperanza cierra la jornada con la procesión de la Buena Esperanza.
El Miércoles Santo tiene como acto principal el Día de las Tres Peticiones a Nuestro Padre Jesús Nazareno, que se celebra en la iglesia de la Merced, seguido ya en la medianoche por la Procesión del Silencio, uno de los momentos más sobrecogedores, con un recorrido que atraviesa buena parte del centro histórico hasta finalizar en la plaza del Seminario.
Jueves Santo: solemnidad y procesión general
El Jueves Santo combina actos musicales, litúrgicos y procesionales. Destaca el concierto de música sacra en la Catedral y las celebraciones de la misa “In Cena Domini” en distintas iglesias. Por la noche se celebran las Horas Santas en varios templos y, como acto central, la Procesión General del Jueves Santo, que recorre el centro de la ciudad con la participación de numerosas cofradías. Más tarde, la Hermandad del Sagrado Descendimiento protagoniza la procesión del Vía Crucis por distintas calles del casco histórico.

El Viernes Santo es el día central
El Viernes Santo comienza muy temprano con la procesión del Indulto, que se dirige al centro penitenciario. A lo largo de la mañana se suceden actos como la procesión y adoración de la Santa Cruz, la tradicional Rompida de la Hora en la plaza del Torico y distintos Vía Crucis y celebraciones religiosas. Por la tarde tienen lugar los Santos Oficios en diferentes iglesias y, como acto central, la Procesión General del Viernes Santo, en la que participan todas las cofradías y hermandades. La jornada se cierra con un Vía Crucis nocturno.
El Sábado Santo mantiene la actividad con actos como la ofrenda floral en la plaza del Cristo Rey y en el cementerio, además de un concierto y la representación teatral de “El Hijo de Hombre”, que se desarrolla en diferentes escenarios del centro. Por la noche, la Cofradía de la Soledad protagoniza la procesión de la Soledad y el Besamanos, seguida de una retreta en la plaza de la Catedral.
Domingo de Resurrección: el cierre con el encuentro
La Semana Santa concluye el Domingo de Resurrección con la procesión del Resucitado, que parte de la iglesia de San Martín y se dirige a la Catedral, donde se celebra la misa de Resurrección.
Posteriormente, la procesión continúa hasta la plaza del Torico, donde tiene lugar el encuentro con la Virgen y el cierre de la Semana Santa con un ambiente completamente distinto al de los días anteriores.











