Actualmente, las mujeres han conseguido que se les reconozcan su importancia en la sociedad y sus derechos. Muchas de ellas protagonizan los acontecimientos más reseñables y se narran sus hazañas. Lastimosamente, no sucedía esto en el pasado. Coartaban mucho sus libertades y su vida no se documentaba, aunque realizaran acciones memorables. Por lo tanto, no se les rememora actualmente.
De esta situación se dieron cuenta cuatro investigadoras de la Universidad de Zaragoza. Para aportar su granito de arena en la recuperación de estas biografías, decidieron crear el ciclo de conferencias “Mujeres protagonistas”. Las creadoras son Ana Morte, doctora en Historia; Rebeca Carretero, doctora en Historia del Arte; Laura Malo, profesora ayudante y doctora de Historia Moderna; y María Ángeles Montanel, doctoranda del programa “Historia, Sociedad y Cultura: Épocas Medieval y Moderna”.
Estas investigadoras decidieron que las mujeres que abordan en su propuesta estuvieran vinculadas con Aragón y con la edad Moderna. Escogieron este periodo porque es su campo de investigación. Los temas seleccionados son a veces temas ya investigados y más conocidos dentro de su ámbito, pero los trasladan a un público general. Otras veces son historias que están en ese momento estudiando ellas mismas y transmiten directamente ese conocimiento.
Aprovechan para celebrar el programa lugares patrimoniales de Aragón que también guardan una conexión con las protagonistas. Esto le añade atractivo porque los asistentes matan dos pájaros de un tiro. El público se marcha conociendo una nueva historia y una nueva localización que, cómo explica Rebeca Carretero, “muchas veces está cerrada al público o es de difícil acceso”.

Las conferencias están dirigidas a un público general, no experto en esta materia, aunque entre ellas se ven caras conocidas de su facultad. Las cuatro ponencias realizadas se han llenado. Incluso la primera fue un éxito, solo poniendo carteles y con el boca a boca. Han generado, sobre todo, unos seguidores fieles.
La invisibilidad de estas mujeres
En la Edad Moderna había una clara diferencia entre el modelo femenino a seguir y lo que realmente ellas ansiaban. Legal y moralmente estaban limitadas y su rol, muy encasillado. Como explica Ana Morte, “en su contemporaneidad se consideraba que lo que hacían las mujeres tenía menos valor que lo masculino, por lo tanto, no se les valoraba tanto”.
No se concebía que ellas fueran virtuosas. Por ejemplo, en el siglo XVII no se creían que Elisabeth Ameseri pintara tan rápido. Demostró que era ella la autora de sus cuadros sacando un caballete a la calle y exhibiendo su destreza como artista.
Por consiguiente, se generaba menor documentación sobre ellas o no se conservaba. Otras mujeres sí que alcanzaron la fama y la notoriedad en vida, pero se ha ido olvidando su historia. Ana Morte reflexiona sobre el proceder tradicional de su profesión: “Si los que han hecho historia no han preguntado por las mujeres, no las han encontrado”. Este paradigma cambió cuando las estudiantes comenzaron a ingresar en las universidades.
Seis protagonistas, cuatro conferencias
En esta labor de recuperar la historia femenina se encajan las cuatro conferencias del ciclo “Mujeres Protagonistas”. La primera versó sobre la figura de Lavinia Fontana, pintora de Bolonia. Extrañamente, ella incursionó en muchos géneros pictóricos como las pinturas de altar, las escenas mitológicas, los retratos de grupos…

No era un rara avis que ellas fueran pintoras. En la Edad Media las monjas pintaban en los conventos. Incluso ahora se plantea que las mujeres en la Prehistoria fueran guardianas del hogar y realizaran las pinturas rupestres.
Sin embargo, Fontana probó géneros fuera de los bodegones y de los retratos asignadas a las pintoras. Las mujeres no sabían realizar algunos, puesto que no se les permitía acudir a clase de dibujo de anatomía, para evitar los desnudos.
Aprendiz de su padre, tuvo mucha fama en Roma y alcanzó a ser pintora de la corte del papa Clemente VIII. La excusa que encontró Rebeca Carretero para tratar esta historia es que el Museo de Zaragoza posee su cuadro Retrato de Doble Matrimonio. Se desconoce su origen: “Solo sabemos que llegó de la Academia de San Luis en el siglo XIX pero no se sabe quién la donó”. La conferencia se celebró allí y aprovecharon para subir y apreciar esta pequeña pintura.
Ana Morte impartió la segunda conferencia, “Religiosidad y mecenazgo femenino en el monasterio del Santo Sepulcro”. Se centraron en las figuras de Juana y Petronila de Tarazona, miembros de la orden de las Canonesas del Santo Sepulcro y que vivieron en ese monasterio ubicado en el Casco Histórico zaragozano.
Eran hijas de Gaspar Lurecio de Tarazona, lugarteniente del Justicia de Aragón; por lo tanto, su lugar en la sociedad era alto. Como ellas, muchas monjas pertenecían a familias poderosas. Tener una religiosa en la familia daba prestigio. A pesar de vivir en clausura, mucha gente pasaba por los conventos, lo que les otorgaba un gran influencia.
Ana Morte relata cómo surgió esta ponencia: “Elegimos el Monasterio de las Canonesas porque empezamos a trabajar en el archivo y nos encontramos un cuadro de las dos. Era algo inusual que las religiosas fueran retratadas por cuestiones de humildad. También había mucha gente que había pasado por delante y no se había percatado de lo que había ahí”.

Josefa Amar y Borbón fue la protagonista de la tercera conferencia, impartida por María Ángeles Montanel en la iglesia de Nuestra Señora de Gracia. Esta escritora ilustrada defendió las aptitudes de las mujeres para participar en la vida pública y la educación para todos. No es la primera que realiza estos escritos en defensa de la mujer y, sobre todo, en materia de educación.
Amar y Borbón echaba en cara que la sociedad buscara que las niñas tuvieran las mismas capacidades que los niños sin darles las mismas herramientas. En su día a día cuidaba a enfermas en el Hospital de Nuestra Señora de Gracia junto con la Hermandad de la Sopa, además de a presas en la galera de Zaragoza. Esta labor de caridad era necesaria porque en esa época cada uno se pagaba su comida y su ropa.
La última ponencia versó sobre el papel de las mujeres en la nobleza en el siglo Ilustrado con la duquesa de Híjar, doña Rafaela Palafox, y su hija, la duquesa de Alagón, doña María del Pilar Silva y Palafox, como protagonistas. Tuvo lugar en el Museo Goya de Zaragoza y la presentó Laura Malo.

La gran lección es que, según Ana Morte, “ser nobles, aunque fueran mujeres, las colocaba por encima de la mayoría de la población porque tenían un estatus diferente”. Según la confianza de su familia tenían poder de decisión o no. Si confiaban en ellas, mandaban y trabajaban en diversos empleos como, por ejemplo, la diplomacia
Con este objetivo de reivindicar el papel clave de las mujeres en la edad Moderna, seguirá el programa este año. En este curso quieren realizar dos conferencias e invitar a otras dos investigadoras. En octubre, Cristina Pérez Galán, trabajadora de los servicios digitales del Gobierno de Aragón, charlará sobre la Baja Edad Media.
Para enero de 2024 Raquel Cuartero Arina expondrá sobre mujeres transgresoras en las galeras y los burdeles de la edad Moderna en Zaragoza. Además de estas, quedan muchas historias con nombre de mujer por rescatar del ostracismo y muchos lugares interesantes por visitar. Esta es la misión del ciclo “Mujeres Protagonistas“.














