Escucha la noticia en audio
El Gobierno de Aragón destinará 9 millones de euros de fondos propios para compensar el encarecimiento de fertilizantes y gasóleo en el sector agrario. Con los 4,5 millones de la reserva agrícola europea, la ayuda conjunta superará los 13,5 millones de euros.
Aragón asume dos tercios de las ayudas al campo por el alza de fertilizantes y gasóleo
El Departamento de Agricultura, Ganadería y Alimentación prepara una línea de apoyo para aliviar el aumento de costes que soportan las explotaciones agrarias aragonesas. La aportación autonómica, de 9 millones de euros, alcanza el máximo permitido por la normativa europea para complementar los fondos recibidos de la Unión Europea.
La reserva agrícola europea aportará otros 4,5 millones de euros. Según la consejera Arancha Simón, Aragón financiará dos de cada tres euros de la ayuda total, aunque ha señalado que los recursos europeos recibidos limitan la cuantía que puede añadir la comunidad autónoma.
Simón ha vinculado esta medida al encarecimiento de los insumos básicos para producir. “El campo quiere producir, y para eso necesita costes razonables y menos trabas”, ha afirmado al reclamar una respuesta más amplia ante la presión de los precios sobre agricultores y ganaderos.
Las ayudas priorizarán a agricultores profesionales, ganadería extensiva y apicultura
El Departamento está cerrando las bases reguladoras de la convocatoria, cuya publicación está prevista para los próximos días. Las ayudas se dirigirán a agricultores profesionales, explotaciones prioritarias, ganaderos de extensivo y apicultores.
La consejera ha defendido que la línea priorice a quienes viven de la actividad agraria y sostienen la producción de alimentos y los pueblos. También ha destacado la inclusión de la ganadería extensiva y la apicultura, dos actividades que, según ha señalado, no suelen ocupar la primera línea en el reparto de ayudas.
El anuncio, actualizado el 30 de septiembre de 2026, sitúa el encarecimiento del gasóleo y los fertilizantes como uno de los principales factores de presión para el campo aragonés. Simón ha relacionado esta situación con la soberanía alimentaria y energética, al advertir de que el aumento de costes termina repercutiendo en familias, agricultores y ganaderos.











