El ‘Cristo Yacente’ de Borja recupera su esplendor: finaliza la restauración de la obra maestra de Gregorio de Mesa
La intervención de la pieza de terracota del siglo XVII, de una “notabilísima calidad artística”, ha formado parte de un ambicioso plan provincial de recuperación de patrimonio valorado en 2,8 millones de euros.
La localidad aragonesa de Borja, internacionalmente conocida por su patrimonio sacro, suma un nuevo hito a su oferta cultural. Tras meses de minuciosos trabajos, ha finalizado la restauración del Cristo Yacente de la Ermita del Sepulcro, una pieza de finales del siglo XVII que ya luce renovada en el museo de la Colegiata local.
La intervención se enmarca en el plan de restauración de bienes histórico-artísticos de la Diputación de Zaragoza (DPZ) 2025-2026, un proyecto que contempla 49 actuaciones en la provincia con una inversión global de 2,8 millones de euros. En el caso del Cristo de Borja, la obra fue adjudicada a la empresa especializada Antique por un presupuesto de 9.300 euros, cofinanciados por la DPZ (60%) y el consistorio local (40%).
Una joya del Barroco en terracota
El valor de la pieza trasciende lo devocional. Obra de Gregorio de Mesa Martínez, se trata de la escultura de barro cocido y policromado de mayor tamaño que se conoce del autor. Según los expertos, la imagen —finalizada en 1699— es un testimonio excepcional de la formación academicista francesa de De Mesa, destacando por el virtuosismo en el modelado y la serenidad de sus proporciones.
El alcalde de Borja, Eduardo Arilla, ha subrayado la importancia estratégica de esta recuperación:
«Continuamos invirtiendo en la conservación del patrimonio porque es nuestra seña de identidad. Esta restauración es un paso más en nuestro compromiso por mantener vivo el legado histórico para las futuras generaciones».
Cirugía estética para el barro
A pesar de su aparente buen estado, el Cristo presentaba patologías que hacían peligrar su estabilidad. El equipo de restauración detectó una grieta longitudinal en la parte posterior sellada de forma deficiente, así como una fractura en el dedo índice de la mano izquierda, unido antiguamente con resinas oxidadas que oscurecían la pieza.
Los trabajos han consistido en una limpieza profunda, la eliminación de añadidos ajenos a la obra (como gotas de cera y clavos) y la fijación de la policromía, que presentaba levantamientos críticos. Entre los detalles más delicados destaca la reconstrucción con estuco de la rodilla izquierda y la reintegración cromática, devolviendo a la piel de la escultura esa textura marfileña que la caracteriza.
Presentación oficial
El resultado de estos trabajos se dará a conocer al público este jueves, 26 de marzo, a las 19:00 horas, en un acto oficial en la Colegiata de Borja. La obra regresará así a su lugar en la historia del arte aragonés, lista para ser contemplada con la fidelidad técnica con la que fue concebida hace más de tres siglos.

















