Zaragoza es una de las cien ciudades europeas elegidas para alcanzar la meta de ser climáticamente neutras en 2030. Se trata de un objetivo ambicioso y que exige el esfuerzo de diferentes áreas. Entre ellas, destaca la movilidad urbana, un elemento clave en el que, solo en el autobús, la capital aragonesa acumuló a lo largo de 2023 más de 87 millones de viajes. Para ello, el consistorio está trazando diferentes acciones con el objetivo de que sea sostenible, además de segura, y ofreciendo varias formas de desplazamiento a los ciudadanos.
“La movilidad urbana es uno de los elementos transversales que conforman esa apuesta por la sostenibilidad. Sin hacer imposiciones drásticas, sí creemos que es beneficioso para todos apostar por una movilidad menos contaminante, más segura y, en lo que se refiere al transporte público, lo más accesible y económica”, destaca la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca.
Una visión que tiene reflejo, precisamente, en medidas como la electrificación del servicio de autobús urbano. A finales de enero, la propia regidora anunció la compra de cuarenta nuevos buses eléctricos, que incrementan hasta el 31,8 % el porcentaje de vehículos de estas características en la flota de la ciudad y para los que también se añadirán otros cuarenta puntos de recarga en las cocheras.

“Un antes y un después”
“Un antes y un después va a ser, sin duda, la apuesta por la electrificación de la flota de bus urbano”, destaca Chueca sobre esta decisión. “Ya en el arranque de la anterior legislatura, se tomó la decisión de que Zaragoza no iba a incorporar más autobuses diésel, ni siquiera híbridos. Es una de las apuestas más importantes a nivel nacional e incluso europeo, y nos consta que otras grandes ciudades han seguido nuestra estela”, añade.
Este empeño por fomentar el uso de vehículos eléctricos en las líneas públicas de la capital aragonesa también haya resultados en la otra gran red de transporte de la ciudad, el tranvía. Fue a principios de diciembre cuando la ciudad recibió el primer Urbos 100, el nuevo convoy fabricado por CAF, del que Zaragoza ha adquirido dos unidades y que este año se pondrá en funcionamiento, previsiblemente, en esta primavera. De esta manera, se sumarán a la actual flota de 21 tranvías que dispone la línea 1, lo que permitirá mejorar de forma sustancial la calidad del servicio, especialmente en horas punta.

Y, más allá del entorno urbano, la capital aragonesa también ha puesto recientemente en funcionamiento la línea directa de autobús al aeropuerto, utilizando para ello vehículos alimentados con hidrógeno. A finales de febrero, y después de sus dos primeros meses de uso, cerca de 9.000 viajeros ya habían utilizado este medio de transporte.
2.500 bicicletas y puntos en todos los barrios
Al margen de las líneas de transporte público del autobús y del tranvía, la capital aragonesa también avanza en otras modalidades de desplazamiento. Una de ellas es la bicicleta, un vehículo que cuenta en la ciudad con 130 kilómetros de carril bici y para el que está a punto de aprobarse el nuevo servicio público de bicicletas compartidas. El gobierno de la ciudad aprobó el pasado mes de septiembre los pliegos de este sistema de alquiler, que desplegará 2.500 bicicletas de pedaleo asistido, el doble de las disponibles en la actualidad, y 276 estaciones de anclaje, repartidas en todos los barrios de la ciudad.

De hecho, y según estimaron desde el ayuntamiento cuando se anunció la aprobación de los pliegos, el uso de bicicletas de pedaleo asistido, así como el gran incremento en el número de estaciones y bicis disponibles, hará posible la extensión del servicio a todos los distritos de Zaragoza, así como la posibilidad de realizar trayectos más largos en este medio de transporte. Además, el nuevo servicio funcionará durante las 24 horas del día.
El objetivo del consistorio es que el nuevo servicio sea adjudicado en la primera mitad de 2024 y entre en funcionamiento a lo largo del último trimestre de 2024. De esta manera, se podría solapar, en la medida de lo posible, con el actual, Bizi, cuyo contrato está prorrogado, como máximo, hasta octubre.
Patines, motos y taxi
La apuesta por una movilidad sostenible también se muestra con los VMP que prestan servicio en Zaragoza. Vehículos para los que, por cierto, este mismo martes se presentó una nueva concesionaria, Bird. Con ello, la ciudad aumentará en 300 el número de patines de alquiler disponibles, hasta alcanzar los 900, si se suman los 600 que actualmente ofrece la empresa Bolt.
Los VMP de Bird llegan, además, con la novedad de un casco incorporado a su cuerpo, que el usuario podrá desanclar cuando vaya a usar el patín y que, tras realizar el trayecto, podrá volver a dejar fijado en el chasis. Esta opción no podía ser más oportuna, pues, aunque en Zaragoza todavía no es obligatorio el uso del casco para moverse en este medio de transporte, el anteproyecto de la que será la nueva ordenanza de Movilidad ya incluye su obligatoriedad.

Dentro de esta movilidad compartida y sostenible, también llegaron no hace mucho las motos eléctricas de Yego. En concreto, estos vehículos circulan por Zaragoza desde el pasado 1 de marzo con una prueba piloto que permite desplegar a la empresa 200 motocicletas a lo largo de los próximos tres años.
Por último, el ayuntamiento también apoya las energías limpias en el servicio del taxi, en este caso, con un convenio 200.000 euros con la Asociación Provincial Taxi Zaragoza dedicado a renovar estos vehículos a eléctricos, híbridos y de gas.
“Pienso que ocupamos un espacio de liderazgo en muchos ámbitos y que somos una referencia para otras grandes capitales. Aunque a veces seamos muy autocríticos, la realidad es que Zaragoza tiene una gran imagen como ciudad abierta a la innovación, la experimentación y el avance, tanto en movilidad sostenible como en otros muchos aspectos de la gestión municipal”, afirma la alcaldesa. “Muchas otras ciudades están también en esta línea de apostar por mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos, y las experiencias de unas y otras siempre pueden ser interesantes”, concluye.














