Reseña: La empresa de China. De la Armada Invencible al Galeón de Manila, de Manel Ollé (Editorial Acantilado)
En un verano en el que las grandes potencias vuelven a mirarse con recelo, Editorial Acantilado publica una obra que parece escrita para recordarnos que los sueños de grandeza (y los espejismos imperiales) no son cosa solo del presente. La empresa de China, de Manel Ollé, es un libro fascinante, riguroso y apasionante que rescata uno de los capítulos más desconocidos y sorprendentes de la historia de España: el proyecto nunca consumado de conquistar China en el siglo XVI.
Publicado en la colección El Acantilado (volumen 60, 2ª edición), este volumen de 304 páginas en rústica cosida mantiene la sobriedad y elegancia habitual de la editorial. Con un formato manejable (13 x 21 cm) y una edición cuidada, el libro invita a una lectura atenta y pausada, ideal para las largas tardes de verano.
El autor: Manel Ollé
Manel Ollé es uno de los mayores especialistas españoles en la relación histórica entre España y Asia Oriental. Sinólogo, profesor de la Universitat Pompeu Fabra y traductor, Ollé combina un profundo conocimiento de las fuentes chinas, filipinas y españolas con una prosa clara, narrativa y libre de academicismo árido. Su mirada no es la del historiador tradicional que solo acumula datos, sino la del investigador que entiende la historia como un tejido de ambiciones, miedos, malentendidos culturales y sueños de grandeza.
El contexto histórico: una España en la cumbre de su imperio
Para entender la magnitud de La empresa de China hay que situarse en la segunda mitad del siglo XVI. España acababa de completar la conquista de Filipinas (1565) y se encontraba en la cima de su poderío mundial. Bajo Felipe II, el imperio “en el que nunca se ponía el sol” controlaba vastos territorios en Europa, América y Asia. El Galeón de Manila, esa ruta marítima legendaria que unía Acapulco con Manila, acababa de comenzar a funcionar y traía a Europa sedas, porcelanas y especias chinas que despertaban la codicia de mercaderes y aventureros.
En ese contexto de euforia imperial, China aparecía en el horizonte como el gran trofeo pendiente. Los españoles, embriagados por las relativamente fáciles conquistas de México y Perú, creían posible repetir la hazaña de Hernán Cortés o Francisco Pizarro: conquistar con un puñado de hombres un imperio de millones de habitantes. El gigante asiático, conocido solo a través de relatos fragmentarios y exagerados, se convirtió en un espejismo de riqueza incalculable.
La obra: un proyecto loco y fascinante
Manel Ollé reconstruye con maestría cómo surgió, se desarrolló y finalmente se abandonó el proyecto de conquista de China, conocido como “La Empresa de China”. El libro no es solo una crónica militar, sino un análisis profundo de las motivaciones, los debates internos y los choques culturales que rodearon la idea.
El autor detalla cómo desde la colonia filipina se elaboraron planes concretos, se pidieron refuerzos a la metrópoli y se elaboraron informes detallados sobre las debilidades (supuestas) del Imperio Ming. Figuras como el jesuita Alonso Sánchez jugaron un papel clave, defendiendo la legitimidad moral y religiosa de la empresa. Sin embargo, el desastre de la Armada Invencible en 1588 marcó un antes y un después: España ya no podía permitirse aventuras tan lejanas y arriesgadas.
Ollé no cae en el simplismo. Muestra tanto la arrogancia y el etnocentrismo español como la enorme complejidad y poder real del Imperio chino de la dinastía Ming, un Estado sofisticado, burocrático y militarmente poderoso que distaba mucho de ser la presa fácil que algunos soñaban.
El libro brilla especialmente al describir el choque de mentalidades: por un lado, la mentalidad conquistadora española, forjada en América; por otro, la milenaria civilización china, que veía a los “bárbaros del sur” con una mezcla de curiosidad y desprecio.
Por qué leerlo
La empresa de China es mucho más que un libro de historia. Es una reflexión sobre los límites del poder, los peligros del optimismo imperial desmedido y la importancia de entender al “otro” antes de enfrentarlo. En un mundo actual donde China vuelve a ser vista por Occidente como amenaza y oportunidad a la vez, el libro adquiere una sorprendente actualidad.
Además, se lee con el ritmo de una gran aventura. Ollé combina rigor documental con una excelente capacidad narrativa, haciendo que el lector se sienta testigo de las deliberaciones en Manila, de las intrigas en la corte de Madrid y de las travesías oceánicas llenas de peligros.
Para los lectores de GoAragón
A los lectores de GoAragón, acostumbrados a una visión profunda y sin complejos de la historia de España y de Europa, este libro les resultará especialmente atractivo. Aragón, con su fuerte tradición mediterránea y su vocación universal durante los siglos de expansión española, forma parte de esa misma historia imperial que aquí se examina.
La empresa de China nos recuerda que España no solo fue un imperio americano, sino también un actor global que se atrevió a soñar con Asia. Nos invita a reflexionar sobre cómo la grandeza y la hybris han caminado siempre de la mano en la historia de los pueblos. Y, sobre todo, nos ofrece la oportunidad de conocer mejor uno de los episodios más apasionantes y menos contados de nuestra historia común.
En definitiva, una obra excelente, documentada y muy bien escrita que merece un lugar destacado en cualquier biblioteca que se precie de tener buena historia de España.














