España y Argelia refuerzan su alianza para garantizar el suministro de gas

España y Argelia han acordado reforzar su cooperación energética y trabajar para aumentar las importaciones de gas. El plan contempla aprovechar alrededor de un 10% adicional de capacidad del gasoducto Medgaz y elevar las llegadas de gas natural licuado, mientras Argelia consolida su posición como principal proveedor del mercado español.

España y Argelia quieren abrir una nueva etapa en sus relaciones energéticas con el objetivo de aumentar las importaciones de gas argelino y reforzar la seguridad de abastecimiento española. El plan contempla aprovechar parte de la capacidad disponible del gasoducto Medgaz y elevar la llegada de gas natural licuado (GNL) por vía marítima, en un momento marcado por la incertidumbre en los mercados internacionales.

El acercamiento supone un nuevo paso en la normalización de las relaciones entre ambos países después de varios años de tensiones diplomáticas. La energía, que continuó siendo uno de los principales vínculos económicos durante la crisis bilateral, vuelve a situarse en el centro de la relación estratégica entre Madrid y Argel.

Argelia es actualmente el principal proveedor de gas natural de España y representa aproximadamente un tercio de las importaciones. Su proximidad geográfica y la conexión directa mediante el gasoducto Medgaz convierten al país norteafricano en un socio especialmente relevante para el sistema energético español.

Más gas a través de Medgaz

Una de las principales vías para reforzar la cooperación consiste en aumentar el volumen de gas transportado a través de Medgaz, el gasoducto submarino que conecta directamente las costas argelinas con Almería. La infraestructura cuenta con capacidad para transportar más de 10.000 millones de metros cúbicos al año y constituye una de las principales puertas de entrada del gas argelino en España.

El objetivo planteado es aprovechar alrededor de un 10% de la capacidad adicional todavía disponible en el gasoducto. A esta posibilidad se suma el aumento de las importaciones de GNL mediante buques metaneros, unos volúmenes que, según los planes barajados, podrían llegar a duplicarse.

Los detalles comerciales deberán ser negociados por las compañías energéticas, pero el acuerdo político establece el marco para avanzar en esa dirección. La combinación de ambos canales permitiría elevar el suministro argelino y, al mismo tiempo, mantener la flexibilidad que ofrece el mercado internacional del GNL.

Naturgy y Sonatrach, socios estratégicos

La cooperación energética entre España y Argelia tiene también una importante dimensión empresarial. Naturgy mantiene desde hace décadas una estrecha relación comercial con Sonatrach, la compañía estatal argelina de hidrocarburos. Los contratos de suministro entre ambas empresas se extienden actualmente hasta 2030 y contemplan volúmenes anuales de alrededor de 5.000 millones de metros cúbicos.

Las dos compañías son, además, socias en Medgaz. Sonatrach controla el 51% de la infraestructura y Naturgy, el 49%. La relación va más allá del gasoducto: la compañía argelina mantiene también una participación superior al 4% en el capital de Naturgy, como reflejo de unos vínculos empresariales que se remontan a finales de los años sesenta.

Esta estructura proporciona a España una vía de suministro estable y directamente conectada con uno de los principales productores de gas del norte de África. Para Argelia, España representa a su vez un mercado cercano y una puerta de entrada a la red energética europea.

La seguridad energética vuelve al primer plano

El reforzamiento de la relación con Argelia llega en un momento especialmente complejo para el mercado internacional del gas. Las tensiones geopolíticas en Oriente Próximo han aumentado la preocupación por la seguridad de determinadas rutas de suministro, mientras Europa continúa transformando su mapa energético para reducir y, en última instancia, eliminar su dependencia del gas ruso.

En este contexto, España necesita mantener una cartera diversificada de proveedores. El país cuenta con una posición diferente a la de otros Estados europeos gracias a su amplia red de plantas de regasificación, sus conexiones internacionales y la entrada directa de gas argelino a través de Medgaz.

La conexión submarina entre Argelia y Almería permite recibir el combustible sin atravesar terceros países. Al mismo tiempo, la capacidad española de regasificación facilita la llegada de GNL procedente de mercados como Estados Unidos, Nigeria y otros países productores.

Esta combinación de infraestructuras ofrece margen para adaptar las compras a la evolución de los precios y a las necesidades del sistema, aunque no elimina la exposición a las tensiones geopolíticas ni a la volatilidad del mercado internacional.

Argelia recupera el primer puesto

Argelia ha recuperado durante 2026 su posición como principal suministrador de gas natural de España. Durante el primer semestre del año concentró aproximadamente el 34% de las importaciones españolas, por delante de Estados Unidos.

La recuperación de los flujos argelinos coincide con la progresiva normalización de las relaciones políticas y comerciales entre ambos países. España y Argelia atravesaron una grave crisis diplomática a partir de 2022, después del cambio de posición del Gobierno español sobre el Sáhara Occidental. Las tensiones afectaron especialmente a las exportaciones españolas hacia el mercado argelino, aunque los intercambios energéticos continuaron desempeñando un papel esencial.

El comercio bilateral se ha recuperado posteriormente y en 2025 volvió a alcanzar aproximadamente los 8.500 millones de euros. El gas ha actuado como uno de los principales puntos de continuidad entre ambos países incluso en los momentos de mayor distancia política.

Una relación que busca nuevos sectores

El acercamiento entre Madrid y Argel pretende extender ahora la cooperación a otros ámbitos, además de los hidrocarburos. Entre las áreas de interés figuran las energías renovables, el hidrógeno verde, las infraestructuras y distintos sectores industriales y tecnológicos.

Las grandes compañías españolas del sector energético pueden desempeñar un papel relevante en esta nueva etapa. Naturgy, Repsol, Moeve y Enagás mantienen intereses vinculados al mercado argelino o a las relaciones energéticas entre ambos países.

La evolución de esta cooperación tendrá también consecuencias que irán más allá del ámbito bilateral. Mientras Europa busca reducir su exposición a proveedores considerados geopolíticamente vulnerables y garantizar reservas suficientes para afrontar los próximos inviernos, el norte de África vuelve a ganar peso en el mapa energético europeo.

Para España, la proximidad de Argelia, la conexión directa mediante Medgaz y las décadas de relaciones comerciales entre las empresas de ambos países convierten al socio magrebí en un elemento relevante de su estrategia de abastecimiento. El nuevo acercamiento pretende aprovechar esa posición para aumentar los suministros y reconstruir, al mismo tiempo, una relación económica que durante los últimos años estuvo condicionada por las diferencias diplomáticas.

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