A Samuel Hoyos le han asesinado a su hijo. Antiguo agente del CNI, sabe actuar bajo presión y ha pasado años preparándose para situaciones extremas. Nada de eso le sirve para afrontar lo ocurrido. La investigación se estanca y su vida empieza a desmoronarse. Entonces recibe una propuesta: podrá conocer la identidad de los responsables si acepta participar en un atentado contra los principales dirigentes de la Unión Europea. Ese es el punto de partida de Antes de que todo cambie, la nueva novela de Manel Loureiro, publicada por Planeta.
La premisa enfrenta dos historias de distinta escala. Una transcurre en la intimidad de una familia destruida por la pérdida; la otra, en el terreno del espionaje y las conspiraciones internacionales. Entre ambas está Sam, un hombre al que le ofrecen aquello que más desea justo cuando menos preparado se encuentra para medir las consecuencias de sus actos.
Ahí reside una de las preguntas que plantea la novela: comprender el dolor de alguien no obliga a justificar lo que está dispuesto a hacer. Loureiro sitúa al lector cerca de un personaje vulnerable, pero lo conduce hacia una decisión que no puede reducirse a un ajuste de cuentas personal. La búsqueda de los asesinos de su hijo queda ligada a un crimen de alcance político.
De Galicia a una amenaza internacional
La historia tiene uno de sus escenarios centrales en la isla de A Toxa. Galicia no aparece solo como el lugar desde el que arranca la acción: sus espacios conocidos y sus rutinas cotidianas sirven de contraste con una trama que va adquiriendo dimensiones internacionales. Loureiro vuelve así a un territorio próximo a su literatura, pero lo inserta esta vez en una intriga ligada a los servicios de inteligencia y a la seguridad europea.
Junto a Sam, Julia Duarte aporta otra mirada sobre los acontecimientos. También pertenece al CNI y participa en una investigación que permite seguir la amenaza desde una posición distinta a la del protagonista, cada vez más condicionado por la culpa y el deseo de encontrar respuestas. El relato incorpora además a otros cuerpos de seguridad, entre ellos la Guardia Civil y la Policía Nacional.
El espionaje no es, por tanto, el único motor de la historia. La operación política importa, pero el impulso inicial resulta mucho más cercano: qué puede hacer una persona cuando siente que la justicia no ha llegado y alguien le ofrece una forma de conocer la verdad a un precio inaceptable.
Una nueva escala para Loureiro
Loureiro comenzó publicando Apocalipsis Z en un blog, antes de convertir aquella historia en una novela que alcanzaría lectores fuera de España y llegaría también a la pantalla. En Antes de que todo cambie conserva su interés por las situaciones límite, aunque sustituye la amenaza de la supervivencia colectiva por otra nacida de una pérdida individual y proyectada después sobre la política internacional.
Quien se acerque al libro encontrará una intriga construida alrededor de una elección moral: Sam quiere saber quién mató a su hijo, pero la respuesta exige que decida en qué clase de hombre está dispuesto a convertirse para conseguirla. Más que anticipar si logrará detenerse o llevar a cabo la misión, esa es la cuestión con la que merece la pena entrar en la novela.















