El Gobierno autonómico apuesta por aumentar la competitividad y distribuir mejor los flujos turísticos, mientras la oposición reclama atender a la presión que soportan determinados territorios
El Gobierno de Aragón no contempla implantar una tasa turística en la comunidad. La directora general de Turismo y Hostelería, María Nogueras, ha defendido este martes en las Cortes que un gravamen de estas características incrementaría el coste de los viajes, podría reducir la llegada de visitantes y supondría una mayor presión fiscal para el sector.
Nogueras ha expuesto la posición del Ejecutivo durante su comparecencia ante la Comisión de Medio Ambiente y Turismo, en la que ha presentado las principales líneas de actuación de la Dirección General para la legislatura. El debate ha servido también para poner sobre la mesa cuestiones como la concentración de visitantes en determinados destinos, la presión sobre los servicios públicos o la regulación de las viviendas de uso turístico.
La directora general ha situado el rechazo a la tasa dentro de una estrategia que busca mantener la competitividad del destino. Según los datos expuestos durante su intervención, el turismo generó en Aragón un impacto económico de 4.107 millones de euros en 2025, con unos 7,3 millones de visitantes y más de 67.000 empleos directos e indirectos.
Más datos para conocer cómo se mueve el turismo
Entre las prioridades planteadas por el Gobierno figura un mayor uso de la información disponible sobre los visitantes. Turismo trabaja en una nueva versión de Sitar, denominada Sitar 2.0, que incorporará herramientas de inteligencia artificial y modelos digitales para analizar cuestiones como la procedencia de los turistas, su gasto o la distribución territorial de los flujos.
El patrimonio será otra de las líneas de actuación. El Ejecutivo pretende desarrollar productos turísticos vinculados a los bienes culturales aragoneses y concentrar parte de la promoción internacional en mercados europeos, especialmente en aquellos países que cuentan con conexiones directas con Aragón.
Nogueras también ha avanzado la intención de actualizar la normativa turística para adaptarla a la evolución del sector. Entre las próximas citas ha mencionado la Gala Michelin que se celebrará en Huesca en noviembre y la preparación de Fitur 2027, donde los pueblos aragoneses serán el eje de la propuesta de la comunidad.
El debate sobre la presión turística llega a las Cortes
La comparecencia ha mostrado, sin embargo, diferentes posiciones sobre cómo debe medirse el éxito del turismo en Aragón. Desde el PSOE, Carlos Ros ha advertido sobre la presión que una elevada afluencia puede ejercer sobre los servicios públicos municipales y ha reclamado valorar el turismo también desde la perspectiva de su rentabilidad social y del equilibrio territorial.
Jorge Pueyo, de CHA, ha planteado la necesidad de determinar qué volumen y modelo turístico puede asumir cada territorio y ha reclamado una regulación de las viviendas de uso turístico, además de una mayor coordinación con los ayuntamientos ante problemas como la presión sobre aparcamientos y espacios naturales.
Por Aragón-Teruel Existe, Tomás Guitarte ha situado el desequilibrio territorial como uno de los principales problemas. Según señaló durante la comisión, el 63% de las plazas turísticas de Aragón se concentra en cinco comarcas, mientras otros territorios no aprovechan de la misma manera su potencial.
El PP defendió, por medio del diputado Javier Domingo, la evolución del sector y su capacidad para generar actividad económica, mientras Vox puso el acento en el peso de autónomos, hosteleros y empresarios dentro de la economía turística.
El Gobierno autonómico sostiene que su estrategia debe combinar competitividad, sostenibilidad y arraigo territorial. Nogueras ha vinculado además el desarrollo turístico con la lucha contra la despoblación, una cuestión especialmente relevante en las comarcas rurales. La discusión parlamentaria deja abierto, más allá de la tasa turística que el Ejecutivo descarta, el debate sobre cómo distribuir mejor los visitantes y los beneficios económicos del turismo por el conjunto de Aragón.



















