El Gobierno de Aragón, representado por el director general de Transportes, Miguel Ángel Anía, participó en una jornada de debate celebrada en Pau, organizada por la SNCF, el gestor de infraestructuras ferroviarias francés. Este encuentro, que reunió a representantes políticos, técnicos, empresarios y asociaciones vecinales de ambos lados de los Pirineos, constituye un paso firme en el proceso para la reapertura de la histórica línea ferroviaria Zaragoza-Canfranc-Pau.
Progreso hacia la declaración de utilidad pública
La jornada en Pau forma parte del proceso preliminar a la declaración de utilidad pública del proyecto por parte del Gobierno francés, un hito crucial para garantizar la reapertura de la línea. Miguel Ángel Anía destacó el apoyo “total” del Gobierno de Aragón y de las instituciones españolas, subrayando la importancia estratégica de esta infraestructura para revitalizar los valles del Aragón y del Aspe, potenciar el turismo y mejorar el transporte de mercancías y pasajeros.
“La línea conectará Zaragoza y Canfranc en los próximos meses tras la finalización de las obras de mejora en la infraestructura, y será clave para llevar pasajeros hasta la Estación Intermodal de Zaragoza y mercancías al centro logístico de PLAZA en ancho internacional”, señaló Anía. Asimismo, enfatizó la necesidad de reforzar la colaboración con las autoridades francesas de Nueva Aquitania para acelerar la materialización del proyecto.
Impacto económico y ambiental
Uno de los temas centrales del debate fue la propuesta de convertir la línea en una autopista ferroviaria desde su reapertura, lo que permitiría absorber gran parte del transporte de mercancías actualmente realizado por carretera. Según los cálculos presentados, la línea podría desviar al tren el 50% de los 350 vehículos pesados que transitan diariamente, transportando principalmente cereal desde Francia hacia España, con un volumen anual estimado de dos millones de toneladas. Este cambio contribuiría significativamente a la reducción del impacto ambiental y a la mejora de las condiciones en las carreteras transpirenaicas.
Los asistentes también exploraron las posibilidades turísticas asociadas al ferrocarril. Entre las propuestas destacan la explotación de trenes históricos y la promoción del museo del ferrocarril en Canfranc, que podrían atraer visitantes y dinamizar la economía local en ambos lados de los Pirineos.
El encuentro contó con la participación de figuras clave como Jean-Luc Gary, director regional de la SNCF en Nueva Aquitania; Olivier Martin, director de proyectos de la SNCF; Luc Federman, director general de Transportes y Movilidad del Gobierno de Nueva Aquitania; José María Sisó, presidente de la asociación AFTP; y representantes de asociaciones vecinales, empresarios y alcaldes de municipios del Béarn.
Por parte de Aragón, estuvieron presentes Eduardo Corella, presidente del Cluster ALIA, y Bruno Oliver, director gerente de la Fundación Transpirenaica, quienes resaltaron el impacto positivo de la línea para la conectividad regional y las oportunidades económicas.
Una visión compartida
La jornada evidenció una creciente convergencia entre los intereses españoles y franceses para la reapertura de la línea Zaragoza-Canfranc-Pau. El proyecto se perfila como un motor clave para el desarrollo económico, la sostenibilidad ambiental y el fortalecimiento de los lazos culturales y sociales entre ambos países. Con pasos firmes hacia la declaración de utilidad pública en Francia, la reapertura de esta histórica línea ferroviaria podría convertirse en una realidad en un futuro cercano.
















