Feliz día del turismo
La hegemonía de nuestro país en materia turística es incuestionable, como también lo es la riqueza y variedad de opciones que oferta España a los millones de turistas que nos visitan año tras año. En 2024, más de 94 millones de visitantes disfrutaron de nuestras playas, de la oferta cultural, el patrimonio histórico, nuestros paisajes, la seguridad que ofrece el destino y nuestro estilo de vida, que tiene su epicentro en los bares, restaurantes, cafeterías, locales de ocios… y sus terrazas. Este es el elemento diferencial con respecto a la propuesta turística de cualquier otro país del mundo; nuestra forma de socializar, esa cultura que nos hace prolongar la sobremesa o improvisar encuentros y que tiene una vocación integradora.
Hemos convertido nuestra forma de ser y divertirnos en un gancho para actividad turística. Todo ello sobre la base de una excelente gastronomía, que se proyecta al exterior a través de la imagen de los grandes cocineros, embajadores de nuestra riqueza culinaria y que nos hacen ser referente a nivel mundial, pero que son la cúspide de una pirámide con una base muy sólida, compuesta por los más de 300.000 establecimientos que componen el sector y que se caracterizan en su conjunto por su alta calidad, y una gastronomía diversa en cada región, en cada comarca y en cada valle.
Es cierto que Aragón es un territorio atractivo para el turismo de calidad. Incluso, podría convertirse en uno de los destinos de turismo más interesantes del mundo, desde una posición geoestratégica inmejorable, por su enorme riqueza histórica y cultural, sus tradiciones, por su naturaleza inmensa, por sus extraordinarios servicios públicos, por sus comercios, por la amabilidad de sus gentes y por su magnífica gastronomía. Aragón tiene algo especial que una vez que se conoce, se valora para siempre.
En Aragón se registran casi 18.000 empresas turísticas, según el INE. Con alrededor de 41.000 trabajadores generan aproximadamente 4.000 millones de euros de producción, lo que supone el 10% del PIB. Estas cifras demuestran la capacidad del turismo para generar riqueza en la región. Pero, además, nuestro sector destaca también por ser tractor en la diversificación de la economía de nuestra comunidad autónoma tejiendo sinergias con la economía agraria y en el sector agroalimentario, también actividades estratégicas para Aragón, potenciando el turismo rural y experiencial ligado al producto de proximidad.
Por si fuera poco, nuestro sector turístico es, si no el más importante, uno de los sectores más relevantes para fijar población en el territorio y contribuye, sin duda, a la lucha contra la España vacía. La realidad geográfica diversa del territorio aragonés ofrece oportunidades para distintos tipos de turistas durante todo el año, a la par que beneficia la diversificación económica del territorio con un modelo turístico diverso, no excesivamente dependiente de un solo sector y más resiliente. En este sentido, es prioritario seguir fomentando la sostenibilidad turística y el respeto y potenciación de los aspectos socio-culturales y medioambientales de todo el territorio aragonés.
Aragón y su capital tienen un sello de identidad definido, pero todavía hay mucho por hacer. Los principios tractores necesarios para hacer de este territorio un destino atractivo para viajar y para volver están definidos, pero se echa en falta un hilo narrativo que dé forma a todos esos elementos que han sido elegidos para conformar la marca territorio. Y en este punto, la gastronomía tiene mucho que decir ya que engloba todos los elementos necesarios para tejer un relato auténtico y creíble y para definir una estrategia vinculada a los valores de la marca global del destino.
Los territorios ya no venden productos. Los territorios ya ni siquiera venden experiencias. Ahora es necesario transmitir sensaciones y emociones ligadas a una narración. Esto es, precisamente, lo que puede aportar la gastronomía de nuestra comunidad como el hilo conductor de una historia capaz de despertar sentimientos. Aragón tiene ese poder.
La gastronomía se ha convertido en uno de los principales motivos para viajar y uno de los atractivos más valorados por los turistas. Los datos así lo demuestran. Según la Organización Mundial del Turismo (OMT)más de un tercio del gasto de un turista está dedicado a la comida. De hecho, en 2024 aumentó un 28% el porcentaje de turistas que nos visitan por nuestra gastronomía y se debe a que los que nos vistan saben que en cualquier rincón van a disfrutar de una oferta gastronómica de alta calidad, independientemente de la categoría del establecimiento, y con el añadido de disfrutar de un ambiente que sólo se vive en la hostelería de nuestro país. En muchos territorios, también en Aragón, la gastronomía se ha erigido como un sector estratégico, generando valor en toda la cadena que la conforma, desde la producción de alimentos de calidad, su transformación, la hostelería o el turismo y,además, contribuye a promover e impulsar la marca-país. Los datos respaldan la importancia de la hostelería dentro de la cadena de valor turística, donde supone casi el 66% del empleo turístico y el 40% del PIB que aporta el turismo a las arcas públicas.
Aun así, no debemos eludir la reflexión sobre el modelo turístico que queremos para nuestro país en el corto y medio plazo, que permita una sostenibilidad económica, medioambiental y social de las ciudades.
En ese Plan Estratégico del Turismo las Administraciones, en los diferentes estamentos, deben implicar a todos los agentes que forman parte del sector. Superar la barrera de los 100 millones de visitantes está en el horizonte, pero el récord real que deberíamos buscar es el de la calidad. Seguir siendo líderes de una oferta turística marcada por la profesionalización, cualificación, innovación y competitividad, cuyo beneficio sea sostenible y redunde de manera positiva en cada uno de los destinos, y en la población que los habita. Este es el objetivo de las asociaciones representativas de la hostelería en los diferentes territorios, como Horeca Zaragoza, y los profesionales que las componen, que trabajan incansablemente por el crecimiento y competitividad del sector.
Fernando Martín,
Presidente de Horeca Zaragoza














