La alcaldesa de Teruel repasa los grandes proyectos urbanísticos, culturales y sociales que están transformando la ciudad
La ciudad de Teruel se encuentra en plena transformación. Nuevos proyectos urbanísticos, mejoras en movilidad, espacios culturales, deportivos y un centro histórico cada vez más accesible y moderno están dibujando el futuro de la capital turolense. Hablamos con Emma Buj, alcaldesa de Teruel, sobre los grandes retos y oportunidades que están marcando el presente y el porvenir de una ciudad que no deja de crecer.
Con una población que ya supera los 37.000 habitantes, Teruel avanza con paso firme hacia un modelo de ciudad moderna, sostenible y con calidad de vida. Vivienda, infraestructuras, cultura y turismo son las grandes apuestas del Ayuntamiento para seguir consolidando este crecimiento y convertir a Teruel en un referente del interior de España.
Se acaba de aprobar el convenio para la construcción de casi mil viviendas en Las Viñas, con un 40% de protección oficial, zonas verdes, espacios para equipamiento y servicios. ¿Qué supone este proyecto para el presente y el futuro de la ciudad?
Este proyecto de casi mil viviendas en la zona de Las Viñas supone la tranquilidad de todos los turolenses de que la oferta de vivienda estará garantizada en los próximos diez años. Es un proyecto de futuro inmediato, no para hoy, porque aunque el convenio se acaba de aprobar en pleno, ahora comienza su desarrollo y llevará un tiempo hasta que veamos las primeras viviendas. Pero sí nos garantiza que Teruel tenga asegurada la oferta de vivienda durante una década.
¿Qué importancia tiene este proyecto para consolidar el crecimiento de Teruel, que ya ha superado los 37.000 habitantes, una cifra histórica para la ciudad?
Desde que soy alcaldesa miro siempre la cifra de población, porque es el mejor indicador de que la ciudad avanza. Ahora estamos por encima de los 37.000 habitantes, una cifra histórica, y vamos a seguir creciendo. Tenemos proyectos muy importantes en el aeropuerto, nuevas empresas que se van a instalar en Platea, se abren hoteles… Teruel crece y necesita más vivienda. Además, mejoramos la ciudad, porque esa zona va a dar prestancia a una de las entradas principales, la carretera de Alcañiz, que se modernizará con zonas verdes y distintos tipos de vivienda, tanto en altura como unifamiliares. En definitiva, creamos una ciudad más ordenada, más moderna y mejor preparada para el futuro.
“El proyecto de casi mil viviendas en Las Viñas garantiza la oferta de vivienda en Teruel durante los próximos diez años.”
La peatonalización del centro histórico avanza con fuerza. ¿Qué beneficios tiene para el comercio local, el turismo y la calidad de vida de los vecinos?
Todas las ciudades de España con casco histórico lo han peatonalizado. No se conoce ninguna que haya revertido ese proceso, y los beneficios son innegables. Se gana una ciudad más amable, más atractiva tanto para los turolenses como para los visitantes. Solo hay que mirar el Tozal, una de las primeras calles peatonales, que hoy es una de las más comerciales. Es cierto que cambiar las costumbres cuesta. A los turolenses nos gusta pasar con el coche por el centro “a ver qué ambiente hay”, pero ese cambio de mentalidad traerá consigo una notable mejora en la calidad de vida. Quitamos tráfico de calles históricas, ganamos espacios para las personas y modernizamos la imagen del corazón de Teruel. Al final, todos veremos que ha merecido la pena.
El Plan de Acción del Centro Histórico apuesta por una ciudad más accesible, verde y moderna. ¿Qué actuaciones destacaría?
Una de las actuaciones más importantes es el ascensor que une el centro histórico con el barrio del Carmen. Va a suponer un antes y un después, porque mejorará muchísimo la vida de los vecinos. Pero además, conecta el centro con las riberas del Turia, con toda esa zona verde de esparcimiento, y moderniza la movilidad urbana. También hemos conseguido fondos europeos para avanzar en la rehabilitación del entorno de la plaza de la Marquesa, la plaza Bombardera o la zona de la muralla, que aún no luce como debería. Gracias a esos fondos podremos mejorarla e incorporar más vegetación, una asignatura pendiente en el centro histórico.
“Teruel ya supera los 37.000 habitantes y sigue creciendo gracias al empleo, las nuevas empresas y la llegada de más familias.”
El ascensor del Carmen está ya a punto de terminar su construcción. ¿Qué supondrá para la movilidad de los vecinos?
Teruel tiene una orografía complicada, con mucha diferencia de altura entre barrios. Este será el tercer ascensor urbano, tras el del Óvalo y el de San Julián, y hemos comprobado que estos elementos mejoran muchísimo la movilidad. Permiten pasar de un barrio a otro en segundos. Nuestra intención es seguir en esa línea y el siguiente proyecto será el que conecte el Ensanche con San Julián, un barrio muy activo gracias al conservatorio y al centro cultural.
¿En qué punto está ese futuro acceso mecánico entre el Ensanche y San Julián?
Son proyectos a largo plazo y nosotros trabajamos de manera ordenada. Dijimos que cuando el ascensor del Carmen estuviera a punto de terminar, comenzaríamos con el siguiente. Lo primero será encargar un estudio para determinar cuál es la mejor opción técnica: ascensor, funicular u otro sistema. Queremos analizar varias propuestas, presentarlas a los vecinos y a Patrimonio, debatirlas y decidir entre todos cuál es la más adecuada. Una vez elegida, desarrollaremos el proyecto y buscaremos financiación. Es el mismo proceso que seguimos con el ascensor del Carmen, y ha funcionado muy bien.
“Me imagino un Teruel más grande, moderno, universitario y con más oportunidades para los jóvenes.”
El centro sociocultural de San León abrió hace pocas semanas. ¿Qué balance hace?
Muy positivo. Cuando un centro cultural abre, empieza poco a poco, pero rápidamente cobra vida. La sala de estudio se utiliza mucho, ya hay actividades para mayores, bailes, gimnasia… Aunque aún no está al 100% de rendimiento, ha tenido una gran acogida. Los vecinos de San León están encantados y muchos turolenses de otros barrios también acuden. Era una obra muy esperada, ha quedado muy bonita y se ha convertido en un nuevo espacio de encuentro para la ciudad.
Las obras de la Cuesta de los Gitanos están cerca de concluir. ¿Qué mejoras aportará?
Era una de las obras más esperadas. La Cuesta de los Gitanos era un camino de tierra que los vecinos empezaron a usar para acceder al polígono La Paz, y acabó convirtiéndose en una vía con mucho tráfico, pero sin condiciones adecuadas.Ahora la transformamos en una vía urbana segura, con aceras y paso para peatones y ciclistas. Se ganará en comodidad, en seguridad y también en calidad de vida para los vecinos de la zona. Además, se mejorará la conexión entre Teruel y Platea, agilizando los desplazamientos hacia una de las zonas industriales más activas.
La nueva piscina climatizada también avanza a buen ritmo. ¿Qué destacaría de este proyecto?
La actual piscina climatizada es de los años 60 y está totalmente obsoleta. Esta nueva instalación supondrá una gran mejora: será accesible, moderna y mucho más agradable. Tiene dos grandes cristaleras desde las que se verá la montaña mientras se nada, lo que la convierte en un espacio espectacular .Además, estará junto al pabellón de Los Planos y el Palacio de Exposiciones, creando una auténtica “ciudad deportiva”. Queremos concentrar instalaciones para que las familias puedan disfrutar de distintos deportes en el mismo entorno. Incluso una parte de la piscina climatizada podrá conectarse con la piscina de verano si es necesario. Será una de las obras más queridas por los turolenses.
El futuro auditorio es otro de los grandes proyectos. ¿Qué papel jugará?
Estamos empezando a trabajar en él. Llevamos una planificación clara: primero el centro cultural de San Julián, luego el de San León y ahora el auditorio. Hemos demostrado que cumplimos lo que prometemos. El auditorio mejorará notablemente la oferta cultural. Hoy hay eventos que no pueden celebrarse porque la caja escénica del Teatro Marín no da para más. El nuevo espacio permitirá acoger grandes conciertos y actuaciones, y será además la casa ideal para la Banda de Música Santa Cecilia, que es tan numerosa que no cabe en el teatro actual.
“Teruel vive un momento especialmente dulce, con proyectos que garantizan un futuro prometedor.”
Precisamente se está mejorando la sonorización del Palacio de Exposiciones. ¿Qué oportunidades abre esto para la ciudad?
Queremos comprobar cómo queda la acústica cuando termine la obra. No es lo mismo construir un espacio nuevo que corregir uno ya existente. Si la mejora funciona bien, podremos celebrar más eventos y conciertos en invierno, cuando el frío hace más difícil programar actividades al aire libre. Si todo sale como esperamos, aumentaremos la oferta cultural de la ciudad y atraeremos más actividades, lo que también beneficia al comercio, la hostelería y la vida social de Teruel.
Mirando al futuro, ¿cómo imagina Teruel cuando todos estos proyectos sean una realidad?
Me imagino una ciudad con más población, moderna y con equipamientos culturales y deportivos de primer nivel. Una ciudad universitaria: hoy tenemos unos 2.000 estudiantes, la mitad de fuera, y con nuevos grados como Medicina seguiremos creciendo. Y, sobre todo, una ciudad con una calidad de vida envidiable, cercana a la naturaleza, cómoda y con oportunidades para nuestros jóvenes. Teruel está creciendo como nunca antes y eso se nota en la ilusión de la gente.
Para quienes nos leen desde fuera, ¿por qué hay que visitar Teruel?
Porque Teruel es una joya del turismo de interior. Somos Ciudad Patrimonio de la Humanidad gracias a nuestro arte mudéjar, pero también tenemos modernismo, el viaducto histórico, los Amantes de Teruel, Dinópolis y un entorno natural privilegiado.Ofrecemos cultura, naturaleza y gastronomía. Quien venga, se enamorará de esta ciudad tan acogedora.
¿Y un último mensaje?
Que hoy Teruel vive un momento especialmente dulce. Estamos creciendo, creando oportunidades para los jóvenes y construyendo una ciudad moderna y con futuro. Teruel tiene hoy más fuerza que nunca.














