Arte en Marcha, el colectivo de gestión cultural fundado hace apenas un año por dos jóvenes zaragozanas, reúne a diez artistas aragonesas en torno a una palabra poco común, más bien un concepto (Exuvia), y un mensaje poderoso: liberarse de los roles impuestos a través del arte.
Hay palabras que te detienen. Exuvia es una de ellas. La mayoría de la gente no la reconoce a primera vista, y es precisamente eso lo que buscan Lucía Ruiz de Temiño y Sara del Pilar Mastral, las dos comisarias y fundadoras de Arte en Marcha, el colectivo de gestión cultural con sede en Zaragoza que organiza esta muestra. “Creo que somos muy comunicadoras”, dice Lucía con una sonrisa al explicar la elección del título.
Exuvia es la piel que desprenden los arácnidos cuando mudan. Esa capa vieja, vacía, que queda atrás mientras el animal crece hacia una nueva forma. La metáfora es perfecta para lo que propone la exposición: un proceso colectivo de desprendimiento de los roles, las capas y los mandatos que pesan especialmente sobre las mujeres. “Lo llamamos desprendimiento colectivo“, explica Lucía, “porque es eso, es donde desprenderte”.
En apenas un año de trayectoria y con ocho exposiciones a sus espaldas, el colectivo Arte en Marcha se ha convertido en una de las iniciativas emergentes más dinámicas del panorama cultural aragonés. Detrás del proyecto están dos jóvenes creadoras zaragozanas, Lucía Ruiz de Temiño y Sara del Pilar Mastral, que han apostado por una fórmula clara: generar espacios de visibilidad para artistas locales —especialmente mujeres y jóvenes— desde una gestión cultural independiente, intuitiva y comprometida. “Incidimos en los jóvenes porque nosotras somos jóvenes, incidimos en las mujeres porque nosotras somos mujeres”, explica Lucía. “Es lo que nos toca de cerca”.
Su última y actual propuesta, la exposición colectiva Exuvia (del 9 al 19 de abril), supone un paso más en esa línea de trabajo. No se trata solo de una muestra al uso, sino de un proyecto expandido que combina artes plásticas como escultura, pintura y fotografía con performance, talleres y espacios de reflexión. En palabras de Lucía Ruiz de Temiño, “precisamente por esto es una exposición para todo tipo de gente. Estamos apostando por un formato innovador y estamos muy, muy satisfechas con la respuesta del público”.
Desprendimiento colectivo: diez artistas y 40 obras
El propio título de la exposición, Exuvia, remite a un concepto poco habitual: la piel que mudan algunos animales, como los arácnidos. Una metáfora que articula todo el discurso expositivo. “Habla de quitarse capas, de desprenderse de lo impuesto, de los roles, especialmente como mujeres”, explica Ruiz de Temiño. El proyecto reúne a diez artistas vinculadas a Aragón —algunas nacidas en la comunidad y otras arraigadas en el territorio— que exploran esta idea desde lenguajes diversos: fotografía, pintura, escultura o arte conceptual.
Entre las participantes se encuentran Carmen Tempestart, Paloma Marina, Fátima Tomás, Lola Royo, Crisantelma, Pilar Almalé, Clara Sancho-Arroyo, Haizea Tramullas, Emilia Latorre y Sandra Lacoma, configurando un “collage de visiones” que supera la lógica habitual de las exposiciones colectivas.
Aquí no hay una única obra por artista. Cada creadora presenta varias piezas —más de 40 en total— con el objetivo de ofrecer una experiencia más completa al visitante. “Queríamos que el público pudiera entrar en el universo de cada artista, no quedarse en una sola imagen”, precisa una de la comisarias.

Arte joven, mirada femenina y selección intuitiva
Uno de los rasgos diferenciales de Arte en Marcha es su proceso de selección. Lejos de criterios tradicionales como la trayectoria o la notoriedad en redes sociales, la elección de artistas responde a una combinación de ojo crítico e intuición. “Buscamos talento emergente, artistas que quizá aún no están en el circuito más visible pero que tienen una voz potente”, explica Ruiz de Temiño, que define su labor como una especie de “caza” —en el mejor sentido— de nuevas miradas.
“Para nosotras no es cuestión de que una artista tenga más seguidores en redes “, dice Lucía. La elección, reconoce, parte de la intuición y de un ojo crítico cultivado a lo largo de años de trabajo. “La intuición femenina tiene bastante poder”, concluye e insiste en que la apuesta por mujeres creadoras no es excluyente, pero sí central. “Trabajamos también con otros perfiles, pero ponemos el foco en lo que nos atraviesa: somos jóvenes y somos mujeres”, subrayan.
Mucho más que una exposición: el arte como transformación
Exuvia se plantea como un espacio vivo. A la muestra se suman actividades paralelas que convierten el proyecto en un pequeño centro cultural efímero: performances en directo —incluidas intervenciones en la calle Alfonso—, talleres de retrato, mesas redondas y propuestas escénicas como teatro clown.
La intención es clara: activar al público, invitarlo a reflexionar y, en cierto modo, a “desprenderse” también. “El arte es transformador”, precisa Lucía. “Cuando ves una obra y te hace pensar de otra manera, algo ya está cambiando, ahí te está transformando el arte”. No es una metáfora vacía: la respuesta del público durante la primera semana de exposición habla por sí sola. Según las organizadoras, alrededor de 500 personas han visitado la exposición en sus primeros días, una cifra que las tiene “muy contentas” y que confirma el interés que despierta el arte emergente y este tipo de iniciativas independientes.

Cultura desde la autogestión
Las dos fundadoras no vienen de la nada. Lucía acumula experiencia en fundaciones y proyectos de arte en Aragón, como TRARUTAN: Arte y Naturaleza y La mar de gente Comunicación, mientras que Sara ha trabajado en el Museo CA2M, museo de referencia en Madrid. Ambas definen Arte en Marcha como “un proyecto de proyectos”: una plataforma de gestión y comisariado que pone el foco en visibilizar el talento aragonés que todavía no ha llegado al gran mercado del arte, pero que “ya lo vale”.
La financiación de Exuvia es mayoritariamente personal, complementada con una ayuda del Servicio de Juventud del Ayuntamiento de Zaragoza. “Es un proyecto que hacemos desde lo que somos”, resume Lucia Ruiz de Temiño. Una implicación personal se traduce en una programación intensa, arriesgada y con identidad propia.
La exposición es gratuita y puede visitarse hasta el19 de abril, de jueves a domingo en horarios de mañana y tarde, consolidándose como una de las citas imprescindibles de la agenda cultural zaragozana de esta primavera. Para seguir la actividad de Arte en Marcha, el colectivo tiene presencia en Instagram como @arte.en.marcha.
Nota de redacción: el término “exuvia” (también en plural “exuvias”) designa los restos del tegumento que dejan los artrópodos —insectos, arácnidos y crustáceos— tras la muda. Una palabra científica que Arte en Marcha ha convertido en manifiesto.

















