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20 junio 2024

Fernando Rodrigo, presidente de ADEA: “Las empresas necesitamos que se confíe en nosotros y se nos deje trabajar”

Fernando Rodrigo es licenciado en Económicas y Derecho por la Universidad de Zaragoza, y Máster en el IESE Business School de la Universidad de Navarra. Actual presidente de la Asociación de Directivos de Aragón (ADEA), Rodrigo ha colaborado con el Gobierno de Aragón como economista del presidente bajo diferentes gobiernos, así como director de gabinete del consejero de Agricultura y Medio Ambiente, momento en el que también fue consejero en el Instituto Aragonés de Fomento. Fernando Rodrigo ha sido director de empresas como Nurel y Brilen y consejero del Real Zaragoza. En la actualidad, es director de un family office aragonés.

Fernando Rodrigo es licenciado en Económicas y Derecho por la Universidad de Zaragoza, y Máster en el IESE Business School de la Universidad de Navarra. Actual presidente de la Asociación de Directivos de Aragón (ADEA), Rodrigo ha colaborado con el Gobierno de Aragón como economista del presidente bajo diferentes gobiernos, así como director de gabinete del consejero de Agricultura y Medio Ambiente, momento en el que también fue consejero en el Instituto Aragonés de Fomento. Fernando Rodrigo ha sido director de empresas como Nurel y Brilen y consejero del Real Zaragoza. En la actualidad, es director de un family office aragonés.

Desde diciembre de 2022, Fernando Rodrigo es presidente de ADEA, un espacio multidisciplinar que tiene la vocación de consolidarse como un foro de opinión independiente, punto de encuentro de directivos y agente reinvindicador del papel que desempeña la empresa en la economía y en la sociedad. Miembro del Programa Empresa del Instituto Aragonés de Fomento (IAF), así como de la Comisión Técnica de Hologación del proyecto `Diseña más´, del Departamento de Industria, Comercio y Turismo del Gobierno de Aragón, ADEA afronta grandes retos de cara al presente y el futuro, entre los que se encuentra facilitar puentes entre Universidad y empresa. Todo ello siempre rindiento tributo a esos empresarios aragoneses que ya son referente nacional e internacional, gracias al ciclo `empresas aragonesas con solera´, dedicado a dar a conocer a la sociedad la iniciativa de emprendedores aragoneses que iniciaron su andadura hace más de cincuenta años.

Ante todo, enhorabuena por su reciente nombramiento como presidente de ADEA. Usted toma el relevo de Salvador Arenere en una asociación con 63 años de historia que, solo en los últimos cinco años, casi ha duplicado el número de socios. ¿A qué atribuye este crecimiento exponencial de la organización?

ADEA es una organización (y esto es labor de Salvador y de todo el equipo que me ha precedido) que ha sabido generar un nombre, y ha sabido ganarse el respeto como una organización independiente, de referencia, autónoma y que dice lo que piensa. Todo en beneficio de algo que es tan importante como son las empresas, que son la palanca sobre la que se tiene que construir una sociedad más próspera.

ADEA es una asociación transversal de directivos y ejecutivos integrados en todo tipo de empresas (autónomos, PYMES y grandes corporaciones) que está representada en todos los sectores (logística, química, construcción, distribución, agroalimentación, energía, automóvil, farmacéutica…), y que integra todo tipo de perfiles profesionales (recursos humanos, operaciones, compras, comercial, financiero, dirección general…), por lo que se ha convertido en un foro multidisciplinar de opinión independiente, que aborda cuestiones de actualidad. Aporta, así, valor e información útil a nuestros socios en su proceso de toma de decisiones, de forma que todo ello contribuye al éxito de nuestras empresas.

ADEA ha conseguido también algo a lo que nosotros le damos mucha importancia, que es atraer a gente a eventos que organizamos, que son de interés, y que permiten crear un efecto de networking, de interacción, que es importantísimo en el mundo de la empresa y en el mundo de los negocios. Una vez me comentó un coach: “los directivos valen tanto por lo que saben como por lo que tienen en su agenda de contactos”. A los directivos no se nos pide que tengamos la solución inmediata a cualquier problema, se nos pide que seamos personas que sepamos gestionar los problemas, y que sepamos gestionar también las oportunidades. Y muchas veces no se tienen todas las claves, lo importante es saber dónde acudir, tener una buena red de contactos que, en un momento dado, te pueda asesorar o pueda colaborar contigo en el desarrollo de un producto.

El hecho de que ADEA sea una organización multisectorial permite, entonces, conseguir una visión precisa y actualizada de la realidad de la economía aragonesa

En ADEA se interacciona con todo tipo de gente que te transmite sus inquietudes, recibes inputs permanentemente. Nosotros sacamos, además, un indicador de opinión. Y, por ejemplo, en los últimos indicadores, lo que nos están transmitiendo los empresarios no va exactamente en la línea de los mensajes que recibimos a nivel macro. Por ejemplo, en los últimos indicadores, cuando parecía que durante el pasado otoño que la economía se iba a hundir, nosotros lo que recibíamos de nuestros directivos era el mensaje de que el consumo se estaba manteniendo, y las exportaciones estaban creciendo.

En ADEA vamos a empezar el ciclo `empresas aragonesas con solera´, para visibilizar ante la sociedad la iniciativa de emprendedores aragonesas que comenzaron hace más de 50 años.

Nos decían que tenían una presión en costes brutal por el impacto de la inflación, que habían tenido que recortar muy sensiblemente los márgenes de beneficios y no iban a tener excedentes reinvertibles, pero aguantaron, sin hacer ERTES, y manteniendo el empleo. Esos inputs, cuando te los cuentan diferentes personas de diferentes sectores… piensas que a lo mejor no estamos tan mal, que a mejor somos capaces de aguantar. Y esto es lo que ha estado sucediendo.

Los acontecimientos sucedidos en este periodo de expansión de ADEA, como la pandemia o la guerra en Ucrania, han condicionado el desarrollo de las empresas aragonesas. ¿De qué manera han afectado estos condicionantes sanitarios y políticos a las empresas lideradas por los socios de ADEA?

En una economía globalizada, como es la que vivimos hoy en día, Aragón no puede abstraerse de las grandes tendencias globales, o de los ciclos económicos de expansión o de contracción. O de acontecimientos a nivel internacional que impactan en la economía, como que un barco quede atravesado en el canal de Suez o que haya una guerra. Dicho eso, que estamos en la economía mundial, y, por tanto, nos vemos afectados por todo ello, sí que es cierto que Aragón tiene algunas singularidades. Y cuando nos comparamos con España, como comunidad de interior, vemos que el peso específico de la industria es mayor que en el conjunto de la economía española. Y los acontecimientos que hemos vivido últimamente han tenido efectos colaterales que han afectado más a la industria que a los servicios.

Por ejemplo, a consecuencia de la pandemia hubo un estrangulamiento en los cuellos de botella de suministro de muchas cadenas, algo que impacta mucho más en la industria. Y muchas de nuestras empresas se han quedado sin suministro para desarrollar sus productos. También hubo un problema logístico gravísimo con la falta de contenedores. Cuanto dependes de chips o suministros que vienen de China o EE.UU, y no hay contenedores, o el precio de los contenedores se multiplica por diez, tienes un problema serio.

Y la crisis por la guerra en Ucrania, y el impacto que ha tenido sobre la energía, influye mucho más en la cuenta de resultados de una industria que en el sector servicios. Hay empresas en Aragón, especialmente de sectores intensivos en capital, y con una alta demanda de energía, que se les ha multiplicado por seis o por siete el aprovisionamiento de energía, y que han tenido que parar líneas por incapacidad para poder asumirlo. Porque otra de las peculiaridades que tiene la industria frente a los servicios es que está más expuesta al comercio internacional. Por eso tiene mucha más dificultad para trasladar a precios finales el incremento de costes que soporta.

¿Volveremos, entonces, a producir más en Europa?

En Europa está cambiando el concepto. Hemos vivido un contexto en el que la especialización internacional del trabajo ha estado muy guiada por cuestiones de orden económico. Y ahora las cuestiones geoestratégicas van a ponerse encima de la mesa, y la última decisión no va a ser puramente económica.

Por ejemplo, China tiene unas escalas de producción y unos costes que hacen que sean capaces de hacer todo con un coste inferior al que tenemos aquí. Y como se buscaba el coste más bajo posible, para poder dar la mayor parte de los bienes a la mayor parte de la población, el factor determinante de la toma de decisiones de localización de aprovisionamientos ha sido el coste. Y creo que ahora Europa va a cambiar, y va a pensar que, si un producto tiene un impacto estratégico, aunque sea más caro fabricarlo en Europa, lo fabricaremos aquí, no vamos a depender de nadie. Creo que va a haber determinados sectores que se van a calificar como estratégicos para la economía, ya no española, sino europea, y se van a quedar aquí.

Usted ha sido vicepresidente de ADEA desde 2019, y miembro de la Junta Directiva desde 2011, por lo que conoce de primera mano las transformaciones que ha ido experimentando el tejido empresarial de Aragón. ¿Cuáles han sido, a su juicio, las claves para el crecimiento que está experimentando la economía de la comunidad autónoma en los últimos años?

Cómo decía antes, Aragón no puede abstraerse a las tendencias que marcan los ciclos de la economía, o a los acontecimientos de impacto global. Pero destacaría que el mejor termómetro que mide la competitividad de nuestra industria es el fuerte crecimiento de nuestras exportaciones (16.400 mm) que ya suponen el 40% de nuestro PIB, frente al 30% en el caso de España.

Pero más allá de la competitividad de nuestra industria del automóvil o química, en los últimos años estamos empezando a poner en valor los recursos endógenos de nuestro territorio. Por ejemplo, la renta de situación que disfrutamos por nuestra privilegiada situación en el epicentro del 70% del PIB español, nos está posicionando como un hub logístico referente en España y en el sur de Europa. Por otro lado, estamos asistiendo a un proceso en el que los recursos agroganaderos están empezando a valorizarse vía transformación industrial, avanzando en los eslabones más rentables de la cadena de valor.

el mejor termómetro que mide la competitividad de nuestra industria es el fuerte crecimiento de nuestras exportaciones.

También hemos mejorado en la explotación de nuestros recursos turísticos, ya que, aunque no tenemos playa, si disponemos de nieve, patrimonio, cultura y un extraordinario entorno natural.

Por último, Aragón ha de ser uno de los grandes beneficiarios de la transición energética por su potencial en energías renovables, puesto que tenemos viento, sol y mucho suelo. Y digo esto último porque hay muchas ubicaciones sin un especial valor paisajístico en el que puede desarrollarse la energía renovable sin comprometer las joyas naturales que tenemos en el Pirineo, en la Ibérica o en el Maestrazgo.

¿Se nota una menor dependencia de gigantes como la General Motors o, por el contrario, el crecimiento de las empresas aragonesas sigue vinculado a grandes compañías?

Felizmente, Aragón ya no es un monocultivo de la industria del automóvil, como sucedía en los años 90, ahora somos una región diversificada y fuerte en muchos otros sectores económicos.

Ahora bien, la General Motors ha sido un catalizador del crecimiento de nuestra región, porque en su entorno se ha desarrollado una potente industria auxiliar que ha consolidado una cultura de empresa que hemos aprovechado para crecer en otros sectores.

Nuestra historia económica reciente demuestra que no tenemos que tener miedo a las grandes empresas, porque son estas inversiones las que atraen recursos y talento que generan círculos virtuosos para nuestra economía. Y en el mismo sentido, hemos de avanzar en encontrar fórmulas que permitan ganar tamaño a nuestras empresas, tanto por la vía del crecimiento orgánico, como en el inorgánico, porque el tamaño es esencial para competir internacionalmente.

Según apuntan diversos expertos, la entrada de España, primero en la CEE y después en la UE, tuvo un impacto relevante en la internacionalización de las empresas aragonesa, las cuáles, a finales del siglo XX, estaban más internacionalizadas que las del resto del país. ¿Cómo ha evolucionado, desde entonces, la internacionalización de las empresas aragonesas?

Como he explicado antes, en Aragón la industria pesa más que en el conjunto del país, y como las manufacturas tienen más presencia en el comercio exterior que los servicios, Aragón supera en exportaciones a la media de España, y esta mayor exposición a la competencia internacional nos obliga a seguir innovando en productos y mejorando en costes para mantener nuestra competividad.

El sector servicios ha ido ganando terreno en Aragón a la industria, con un crecimiento del 16,6% en 2022, según el Instituto Nacional de Estadística (INE) ¿Cuál es el papel que juega este sector en el crecimiento económico de Aragón?

Es lógico que el sector servicios creciera en 2022 por encima de la media porque 2021 fue el año de la salida de la pandemia, y porque los servicios pueden trasladar con más facilidad a precios la subida de los costes, porque no están tan presionados por la competencia internacional como las mercancías.

No hay que tener miedo a las grandes empresas: generan círculos virtuosos para nuestra economía.

Aragón no es una excepción a las economías modernas, en las que el sector servicios es el más importante. En Aragón, el 60% de nuestro PIB es de servicios, debido fundamentalmente al papel de las administraciones públicas y todo los gastos relacionados con el Estado del Bienestar. Sin embargo, el peso de los servicios es menor que en España, donde representa el 76%.

Otro de los puntales en los que se está basando la economía aragonesa es el sector logístico, con Aragón Plataforma Logística como estandarte. De hecho, por ejemplo, PlaZa es el recinto logístico más grande de Europa, lo que también ha contribuido a el afianzamiento del aeropuerto de Zaragoza en el podio del transporte de mercancías. ¿De qué manera considera que incide esta apuesta aragonesa por la logística en la consolidación, creación y crecimiento de empresas en Aragón?

Tradicionalmente, las sociedades se han desarrollado especializándose en sectores en los que tenían ventajas competitivas frente a otros territorios.

Pues bien, este es el caso de la logística en nuestra comunidad.

Aragón disfruta de una excepcional renta de situación, pues se sitúa en el centro de un círculo de 300 kilómetros de radio que aglutina al 70% del PIB español.

Disponemos, además, de suelo suficiente (y, por tanto, barato) y de buenas comunicaciones por carretera, tren y aire. Con los puertos secos, somos capaces de trasladar las aduanas portuarias a nuestros propios polígonos.

Además, se está desarrollando un ecosistema educativo para especializar a técnicos y directivos en esta disciplina.

Se reúnen todos los ingredientes para que la logística sea una apuesta de éxito en Aragón.

Y no solo PlaZa, sino en muchos otros polígonos de Zaragoza y del resto de Aragón, donde hay una gran inversión pública y privada en polígonos que habría que rentabilizar antes de seguir haciendo nuevas infraestructuras logísticas.

El sector agroalimentario genera actualmente casi el 14% del empleo aragonés. Dentro de este sector tiene un peso específico propio la producción de ganado porcino, que se sitúa a la cabeza de la producción nacional, con el 25,9% del total nacional, por encima de la vecina Cataluña. ¿De qué forma considera que este sector tira del global de la economía aragonesa?

Si observamos el entorno que nos rodea, podemos extraer conclusiones y aprendizajes que nos ayudan a entender cómo va a evolucionar el mundo y la economía.

La pandemia nos mostró la vulnerabilidad de nuestra industria de los microchips que se fabricaban en China. La guerra en Ucrania ha revelando la necesidad de avanzar en el desarrollo de las energías renovables para reducir nuestra dependencia exterior. La sequía pone de manifiesto la importancia del agua como recurso trascendental de futuro.

hay muchos polígonos en aragón que habría que rentabilizar antes de seguir haciendo nuevas infraestructuras logísticas.

Pues bien, la población mundial sigue creciendo de forma geométrica. En el año 2000 éramos 6.000 millones de habitantes en el planeta, y desde entonces crecemos a un ritmo de 100 millones al año.

A la vista de todo ello, los expertos en geoestrategia señalan que la producción de alimentos va a convertirse en un factor clave del desarrollo de los países.

Aragón tiene en este campo una posición envidiable, porque tenemos suelo, clima y agua, de manera que la agricultura y la ganadería están llamadas a ganar peso específico en nuestro PIB en los próximos años, especialmente si somos capaces de transformar esos productos en nuestro propio territorio a través de una moderna agroindustria, que es la que más valor añadido capta en la cadena alimentaria.

La relación universidad-empresa ha dado frutos interesantes para la economía aragonesa, como es el caso de la cocina de inducción que comercializa Balay, que se desarrolló dentro del I3A (Instituto de Investigación en Ingeniería de Aragón). ¿Qué papel cree que tiene la universidad y sus institutos de investigación en la creación de un tejido empresarial puntero?

Esa es precisamente una de la líneas de trabajo de ADEA, tender puentes entre la empresa y la universidad, en beneficio recíproco, y no solo para que podamos influir en la orientación académica de nuestras universidades, y tener a disposición de las empresas los perfiles profesionales que necesitamos, sino también para que la prolífica labor investigadora de la universidad pueda ser aplicada y transferida a las empresas de nuestra comunidad.

Creo que el camino ya se ha iniciado en los últimos años, pero queda mucho trecho por recorrer.

¿Qué papel considera que tienen las instituciones públicas a la hora de facilitar e impulsar el crecimiento económico de Aragón?

Recientemente hemos celebrado un ciclo de presentaciones de los candidatos a la presidencia de la DGA de los nueve principales partidos con representación en las instituciones aragonesas, y a todos les hemos lanzado los mismos mensajes:

  • No necesitamos subvenciones, pero queremos que se nos garantice que competimos en igualdad de condiciones con el resto de empresas de España.
  • La mejor forma de dinamizar la inversión es agilizar los procesos administrativos, y las ventajas de los Planes de Interés de Aragón (PIGA) deberían convertirse en norma general para cualquier empresas y cualquier inversión.
  • Reinvindicar el papel protagonista de las empresas, no solo como generadores de inversión, empleo, beneficios e impuestos, sino como palancas de cambio de la sociedad en cuestiones que a todos nos preocupan, como paridad, solidaridad y sostenibilidad.

ADEA es una de las asociaciones de directivos más antiguas de España y Aragón. Después de 63 años de trayectoria, han sido testigos de primera mano de la transformación social, política y económica de la comunidad autónoma. ¿Cuáles son los hitos que más han incidido en el desarrollo de las empresas que lideran los asociados de ADEA?

Me atrevería a decir que el avance de nuestra comunidad y el de España en su conjunto ha sido de la mano de la consolidación de una economía social, de mercado y abierta al mundo.

Como dijo Churchill, el capitalismo es el peor sistema económico si prescindimos de todos los demás.

Hay que desrregular la economía. En 2022 se aprobaron en España 1.189 normas con rango de Ley, y el BOE publicó 1,3 millones de páginas.

Las empresas necesitamos que se confíe en nosotras y se nos deje trabajar.

Cuanto más fácil sea emprender o invertir, más crecimiento económico y más empleo habrá.

La mejor forma de dinamizar la inversión es agilizar los procesos administrativos y convertir en norma general las ventajas de los piga.

Frente a quienes satanizan los beneficios de las empresas, desde ADEA defendemos que sin beneficio no hay reinversión, por lo que ni hay crecimiento, ni generación de empleo.

Los beneficios de las empresas y los salarios de los trabajadores devengan impuestos y cotizaciones a la Seguridad Social, necesarios para mantener los servicios del Estado del Bienestar de los que nos hemos dotado.

Las Administraciones Públicas han de preocuparse de que se cumplen las reglas del juego para que nadie abuse del sistema, y de gestionar adecuadamente nuestros impuestos para seguir invirtiendo en infraestructuras, mejorando los servicios públicos esenciales y apoyando a los más desfavorecidos, porque no podemos permitir que nadie se quede atrás.

ADEA participa de forma activa en el impulso al emprendimiento en Aragón. No en vano pertenece, como gestora, al Programa Empresa del Instituto Aragonés de Fomento (IAF), así como a la Comisión Técnica de Homologación del proyecto “Diseña más”, dependiente del Departamento de Industria, Comercio y Turismo del Gobierno de Aragón. ¿Es Aragón una comunidad emprendedora?

Sin duda, lo es. Los aragoneses somos muy humildes y tendemos a exaltar los logros de otros sin percatarnos de que nuestra historia está llena de casos de éxito.

En ADEA vamos a empezar un ciclo de presentaciones de `empresas aragonesas con solera` para visibilizar ante la sociedad la iniciativa de emprendedores aragoneses que iniciaron su andadura hace más de cincuenta años y han sabido convertir a sus empresas en referentes de la economía regional, nacional e, incluso, internacional.

Creo que hay muchos ejemplos de los que debemos sentirnos orgullosos, y que han de servir de ejemplo a las nuevas generaciones de emprendedores.

El poder del ejemplo

Si les presentas estos proyectos a un grupo de chavales de 20 años, les enseñas que es posible. Cuando tu tienes un proyecto, cuando estás preparado para desarrollarlo, cuando apuestas por él, cuando eres tenaz y te lo crees, sale adelante. Y si fracasas, de eso también se aprende, pero persiste.

¿Qué es lo que más necesita un nuevo proyecto para que salga adelante y se consolide en el tiempo?

Aunque parezca un tópico, la fórmula del éxito en el emprendimiento está formada a partes iguales por preparación, conocimiento, atrevimiento y tenacidad, aunque siempre aderezado por una pizca de suerte

frente a quienes satanizan los beneficios de las empresas, desde adea defendemos que sin beneficio no hay reinversión, por lo que no hay crecimiento ni generación de empleo.

Y ahora que la tecnología y el capital ya no son muros infranqueables, el valor distintivo de los proyectos de éxito que duran en el tiempo no es otro que el talento y el compromiso de los equipos humanos que el emprendedor sea capaz de atraer en su entorno.

¿Cuáles son los objetivos que se marca como presidente de ADEA para los próximos años?

Las personas que trabajamos en ADEA tenemos la ilusión de consolidarnos como foro de opinión independiente, punto de encuentro de directivos y agente reinvindicador del papel que desempeña la empresa, no solo en la economía, sino también en la sociedad, para alentar la vocación emprendedora de las próximas generaciones.

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