Cuatro jóvenes profesionales reflejan cómo la entidad impulsa el desarrollo, la innovación y el compromiso social desde dentro
En un momento de profunda transformación del sector financiero, Ibercaja ha reforzado una estrategia que mira al largo plazo: apostar de forma decidida por el talento joven como palanca de crecimiento, innovación y compromiso con la sociedad. Además del necesariorelevo generacional, la entidad entiende este proceso como una oportunidad para integrar y sumar al talento ya existente nuevas miradas, capacidades técnicas y una forma diferencial de ejercer el liderazgo, más cercana, colaborativa y con propósito. De esta manera, el banco quiere garantizar la continuidad de la excelencia en el servicio que presta a sus clientes

Las trayectorias de Luis Arruga, Alejandra Nistal, Claudia Mairal y José Ramón Bendicho permiten comprender cómo esta apuesta se materializa en el día a día. Cuatro perfiles distintos, procedentes de ámbitos tan diversos como las finanzas, el marketing, el análisis del dato o la comunicación, que comparten una misma idea: crecer profesionalmente dentro de una organización sólida, comprometida con las personas y con el territorio.
Luis Arruga, rigor financiero desde Zaragoza
Luis Arruga, zaragozano de 26 años y doble graduado en Derecho y Administración de Empresas, trabaja en el área de Gestión de Riesgos Financieros, donde participa en la gestión de la cartera de renta variable de la tesorería. Su incorporación a Ibercaja responde a una combinación de ambición profesional y vocación de aprendizaje. “Para alguien joven es muy atractivo incorporarse a una compañía grande y estable, que te permite aprender y desarrollarte profesionalmente”, explica.
Arruga destaca especialmente la versatilidad que ofrece la entidad y las oportunidades de crecimiento que se abren a lo largo de la carrera profesional. “Es una empresa con una trayectoria ampliamente reconocida y con muchas posibilidades de desarrollo interno”, señala. A ello se suma un fuerte vínculo con el territorio, un aspecto que considera diferencial: “Ibercaja cumple un papel muy importante en Aragón y en su tejido económico y social”.
El joven profesional subraya también el atractivo del sector financiero en un contexto de transformación. “Es un actor clave para la economía y la sociedad, desde ayudar a alguien a comprar su primera vivienda hasta apoyar proyectos empresariales”, afirma. De cara al futuro, su objetivo es seguir formándose dentro de la organización, asumir mayores responsabilidades y participar en proyectos de mayor impacto, aportando cada vez más valor a la entidad.
Alejandra Nistal, estrategia en banca empresarial
Alejandra Nistal, madrileña de 29 años, trabaja en el área de Estrategia Comercial y Marketing B2B dentro de la Dirección de Área de Banca de Empresas. Llegó a Ibercaja tras casi cuatro años de experiencia en una Big Four y un momento de cambio personal marcado por la maternidad y el traslado familiar a Zaragoza. “Buscaba una empresa que compartiera mis valores y que se preocupara tanto por mi desarrollo profesional como por mi vida personal”, explica.
En Ibercaja encontró un entorno que define como cercano, diferente y con vocación de mejora constante. Desde su posición, gestiona toda la “pata” de marketing de Banca de Empresas, trabajando de forma directa con el tejido empresarial. “Acompañar a las empresas en su crecimiento, ver cómo evolucionan y cómo pasan de generación en generación es algo muy bonito”, afirma.

Para Nistal, el sector financiero tiene una dimensión humana fundamental. “Ayuda a las personas y a las empresas a crecer en distintas etapas de su vida”, señala. Una experiencia que refuerza su motivación profesional y su visión de futuro: seguir formándose, desarrollando nuevas habilidades y creciendo dentro de la organización, con la convicción de que “el techo no existe”.
Claudia Mairal, talento matemático para el dato
Claudia Mairal, matemática de 25 años nacida en Barbastro, trabaja como gestora de Calidad del Dato en la Dirección de Estrategia, Transformación y Dato. Su incorporación a Ibercaja supuso su primer contacto con el sector financiero, un reto que asumió como una oportunidad de aprendizaje. “Me atrajo la idea de aplicar mis conocimientos en matemáticas y análisis de datos en un entorno nuevo”, explica.
Mairal destaca el buen ambiente y las condiciones laborales como factores clave para su decisión, así como las oportunidades de crecimiento en una entidad con raíces profundas en Aragón y una clara visión de futuro. Su trabajo se sitúa en uno de los ejes estratégicos del sector: la gestión y gobernanza del dato. “El dato va a marcar la evolución del sector bancario en los próximos años”, afirma.
A los jóvenes que están a punto de incorporarse al mercado laboral les anima a “atreverse a probar distintos ámbitos” y a no descuidar habilidades como la comunicación y el trabajo en equipo. De cara al futuro, su objetivo es seguir desarrollándose dentro de la entidad y participar en proyectos innovadores relacionados con el dato, que tendrán un papel clave en la banca del mañana.
José Ramón Bendicho, comunicar con impacto social
José Ramón Bendicho, zaragozano de 26 años, es coordinador del 150 aniversario de Ibercaja en la Dirección de Comunicación, Marca y Relaciones Institucionales. Periodista y doctorando en Comunicación de Crisis, define su experiencia en la entidad a partir del valor del equipo. “Aquí se trabaja desde la cercanía, la confianza y el apoyo mutuo; no somos solo compañeros, somos una comunidad”, explica.
Para Bendicho, Ibercaja es un proyecto con alma, donde la innovación y la tecnología avanzan sin perder de vista a las personas. Destaca especialmente el impacto social de la entidad, canalizado a través de iniciativas de educación financiera, voluntariado y acción social. “Nuestro trabajo revierte directamente en la sociedad, y eso le da un sentido que va más allá de lo profesional”, afirma.
Desde su perspectiva, la apuesta por el talento joven implica también fomentar un liderazgo humano y preparar a los profesionales para un entorno tecnológico cambiante. Su objetivo es seguir creciendo dentro de la organización, combinando especialización técnica y gestión de equipos, y contribuyendo a un proyecto común con impacto real.
Pese a sus trayectorias diversas, los cuatro perfiles comparten una visión clara: Ibercaja ofrece un entorno donde el talento joven puede crecer, aprender y construir una carrera profesional con sentido. En un contexto laboral marcado por la incertidumbre, la entidad apuesta por la formación continua, la promoción interna y el desarrollo de habilidades humanas como pilares de su modelo.
Con esta estrategia, Ibercaja no solo asegura su futuro como organización, sino que refuerza su papel como actor clave del desarrollo económico y social de Aragón. Un futuro que, como demuestran estas historias, ya se está construyendo desde dentro.















