Toda una lección de valentía y positividad por parte de un joven que no hace mucho era un menor de edad y ahora emprende aventuras empresariales reales desde su primer año de estudios universitarios. Este zaragozano está estudiando y trabajando, pero no del modo más tradicional, sino integrando al mismo tiempo la formación y su desarrollo profesional. Hablamos con Javier Maudos Sin.
Javier, cuéntanos un poco más sobre ti.
Nací en Zaragoza, pero ahora estoy viviendo y estudiando en Valencia, ya que estudio el Grado de Liderazgo Emprendedor e Innovación, o sea LEINN, en la Florida Universitaria de Catarroja, Valencia.
¿LEINN?, ¿qué es eso?
Se trata de una novedosa metodología para afrontar los estudios universitarios que se originó en Finlandia. Llegó a España a través del País Vasco y ahora está en Valencia. Me encantó cuando la descubrí porque su lema es “learning by doing”. O sea, se aprende haciendo. Dicho y hecho, mi formación se basa en idear, proyectar, llevar para adelante e incluso liderar diversos proyectos empresariales con otros compañeros de carrera.
Corrígeme si me equivoco. ¿Tienes tu empresa?
Te equivocas. No tenemos una empresa como tal. Pero sí una asociación que hemos formado 14 alumnos para desarrollar distintos proyectos. Es una asociación sin ánimo de lucro, por lo que todo lo que ganamos lo reinvertimos en la asociación, en nuevos proyectos y en aumentar nuestra formación. Pero sí que estamos al día con todo el papeleo legal, impuestos y normativas varias.
Pero, ¿no lo haréis solos?
No. En la Universidad contamos con coachs y con asesores en diferentes ámbitos como el financiero, el legal o el tecnológico. Ellos nos asesoran y nuestra formación es materializar los proyectos que ideamos. No tenemos ni clases, ni exámenes como tales, nuestro día a día es llevar hacia delante nuestras propuestas empresariales.

O sea, ¿es un autoaprendizaje constante? Pero, ¿cómo aprobáis y acabáis obteniendo un título universitario?
Se aprende sin parar, todos los días, porque cada uno es diferente. Y en cuanto a la evaluación. Por un lado somos nosotros mismos los que nos evaluamos. Por un lado nos ponemos unos objetivos a cumplir, así que tanto nosotros mismos como el conjunto de la empresa nos podemos evaluar. Pero además se atienden también a otros criterios de cómo realizamos los trabajos. De hecho todos los procesos los cristalizamos y documentamos. Cada gestión, las reuniones entre nosotros, las llamadas y visitas a clientes o proveedores todo se registra y los coaches también emiten una valoración de lo realizado.
Hasta aquí el aspecto formativo, pero ¿qué proyectos estás llevando a cabo?
He puesto en marcha dos bien distintos. El primero ya lo empecé a maquinar antes de empezar el curso, porque a mí me gusta mucho la música. Se llama Soundscape Studio que consiste en crear canciones personalizadas para todo aquel que las quiera regalar. El proyecto todavía está en validación y sigue evolucionando. Tenemos la web en la que se pueden contratar nuestros servicios para encargarnos una canción y así convertirla en un regalo muy especial.
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No se me habría ocurrido eso. ¿Cuándo y a quién se regala una canción?
Pues por ejemplo a tu pareja el día de su cumpleaños, o en el día de la Madre, o a tu jefe el día de la jubilación o a todo aquel que quieras y aprecies le puedes regalar algo tan emotivo como una canción única y personalizada. Te pones en contacto con nosotros y la hacemos.
¿Cuál es el proceso?
Enviamos un formulario para que nos den la mayor información posible sobre la persona a la que va dirigido para conocerla. Y también se incluyen cuestiones sobre palabras que sí o sí deben estar en la letra del a canción o su estilo musical. Y en un plazo máximo de 48 horas tenemos una primera canción gracias al programa SUNO AI. Un programa de inteligencia artificial que me gusta mucho y que domino.
¿Habéis tenido éxito?
Cómo te digo, Soundscape Studio todavía está en fase de validación. Lo hemos puesto en marcha y ya ha habido encargos. Y ahora estamos poniendo en marcha acciones para su divulgación. Por ejemplo hemos contactado con microinfluencers para que lo den a conocer en sus redes. O llevamos idea de desarrollar una campaña de marketing. Tenemos muchas ideas en la cabeza pero tenemos que ir poco a poco. De hecho, puede ir variando el proyecto. Por ejemplo, la idea inicial de ofrecer canciones personalizadas se ha ido completando con la realización de un regalo físico, en forma de un marco con una gráfica y un QR para enlazar y escuchar esa canción siempre que se desee.
Cuéntanos sobre el segundo proyecto en el que estás embarcado.
Si el anterior tiene mucho de emoción y un toque artístico, el segundo es algo más material y quizás más rentable. Está menos avanzado, pero se trata de Visión 360. Una propuesta de recorridos virtuales que podemos ofrecer a clientes varios. Desde empresas de hostelería que quieran mostrar sus negocios a inmobiliarias que publiciten sus productos. Ya te digo, está menos avanzado, pero tiene muy buena pinta y por lo que hemos testeado puede tener muy buena acogida.

Y, ¡todavía nos has acabado el primer curso de la carrera! Danos pistas sobre lo que pondrás en marcha más adelante.
Bueno, el primer curso de LEINN es para probar, equivocarse y aprender. Y estoy aprendiendo mucho, además de darme cuenta de lo duro que es emprender y sobre todo liderar equipos. Pero está siendo apasionante y aparecen muchas ideas en mi cabeza. Desde poner en marcha una especie de agencia para los muchos ERASMUS que hay en Valencia hasta algo más personal vinculado con el mundo de la perfumería. Pero poco a poco.
¡Ya nos contarás!

















