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En la tercera jornada del Programa EREA 2025 celebrada en Grañén, se ha demostrado que la economía circular es una herramienta clave para impulsar la sostenibilidad en el medio rural. Este enfoque no solo combate la despoblación, sino que también genera empleo e ingresos sostenibles, integrándose en el ADN territorial.
La sostenibilidad como necesidad empresarial
Durante el evento, se destacó que la sostenibilidad se ha convertido en una necesidad imperativa para empresas y emprendedores. Laura Garbajosa, responsable de ECOEMBES Aragón y La Rioja, explicó que los movimientos sociales y los Objetivos de Desarrollo Sostenible han forzado a las empresas a adoptar una visión a medio-largo plazo, enfocándose en acciones locales.
Garbajosa subrayó que este cambio de perspectiva es esencial para adaptarse a las nuevas demandas del mercado y de la sociedad, lo que permite a las empresas no solo sobrevivir, sino prosperar en un entorno cada vez más competitivo y consciente del medio ambiente.
Economía circular como estrategia anti-despoblación
José Ángel Zabalegui, coordinador de Desarrollo de Proyectos en CERCA Energía, destacó que el ámbito rural tiene la economía circular en su ADN. Las inversiones en instalaciones fotovoltaicas, con garantías de más de 25 años, son un ejemplo de compromiso territorial que genera empleo y dinamiza la economía local.
Estas inversiones no solo aportan beneficios económicos, sino que también fortalecen el tejido social al fomentar la colaboración entre diferentes actores del territorio.
Ejemplos empresariales locales y colaboración
Tres empresas locales presentaron sus modelos sostenibles, demostrando cómo la economía circular se traduce en acciones concretas. Hormigones Grañén S.L. ha implementado medidas para controlar y reducir el consumo de recursos, mientras que Ecomonegros apuesta por la recuperación de variedades tradicionales de trigo y la reutilización de excedentes.
Enplater, por su parte, ha reducido el peso de sus productos y utiliza energía renovable en un 20% de su producción. Estos ejemplos reflejan cómo la innovación y la sostenibilidad pueden ir de la mano para crear un impacto positivo en la comunidad.
La colaboración se destacó como un factor crucial para el éxito. Compartir experiencias y herramientas, junto con la educación en sostenibilidad desde edades tempranas, son estrategias fundamentales para superar los retos actuales y futuros.
La jornada de Grañén es parte de una serie de eventos del Programa EREA, que busca reactivar la actividad socioeconómica en zonas vulnerables de Aragón. Con más de 9.500 personas alcanzadas y 237 proyectos impulsados, el programa continúa promoviendo el desarrollo sostenible en la región.














