El Ejecutivo autonómico ha mostrado su disposición a asumir la inversión necesaria para reparar parte de las cubiertas de la Catedral de la Asunción de Barbastro, una intervención que afectará aproximadamente al 20 % de su superficie y que podría alcanzar los 2,6 millones de euros.
El Gobierno de Aragón ha dado un paso adelante en la conservación del patrimonio histórico-artístico de la comunidad con el anuncio de su compromiso para rehabilitar las cubiertas de la Catedral de la Asunción de Barbastro. El consejero de Hacienda, Roberto Bermúdez de Castro, expresó este lunes la plena disposición del Ejecutivo a asumir la financiación de estas obras, siempre que los informes técnicos las consideren urgentes.
La intervención se centrará en las cubiertas más deterioradas del templo, especialmente las de la nave central y varias capillas laterales, lo que supone alrededor del 20 % de los casi 3.000 metros cuadrados de tejado total. La inversión necesaria podría oscilar entre los 258.000 euros, en una primera estimación, y los 2,6 millones de euros si se incluye una actuación más ambiciosa.
Este compromiso surgió tras una reunión mantenida en Zaragoza entre representantes del Gobierno de Aragón, el Ayuntamiento de Barbastro y la Diócesis. En ella participaron el alcalde Fernando Torres, la primera teniente de alcalde Blanca Galindo, el vicario general Ángel Noguero y la ecónoma Marta Calavera. Todos coincidieron en la urgencia de actuar ante el avanzado deterioro del tejado y la necesidad de actualizar el Plan Director del templo, redactado en 1999 pero nunca ejecutado.
Desde hace décadas, diversos informes han alertado de filtraciones, humedades y daños estructurales en la cubierta. Incluso la torre campanario ha presentado problemas de conservación, agravados por la presencia de nidos de cigüeñas. El deterioro es ya visible en muros y fachadas, lo que ha hecho que el Ayuntamiento y la Diócesis insistan en la urgencia de actuar antes de que los daños sean irreversibles.
La intervención en Barbastro se enmarca en una política de recuperación del patrimonio impulsada en los últimos años por el Gobierno de Aragón y la Diputación de Huesca, en colaboración con los obispados de la comunidad. En 2024, la Diócesis de Barbastro-Monzón ha destinado más de 770.000 euros a obras de conservación en distintos templos del Alto Aragón.
El Ejecutivo autonómico prevé contar con informes técnicos actualizados antes de formalizar la inversión. La intención es combinar esfuerzos institucionales y recursos económicos para garantizar la conservación de uno de los templos más emblemáticos del patrimonio religioso aragonés.















