La visita a la planta de SPHERE en Pedrola destaca la inversión y los planes sostenibles
La vicepresidenta segunda y consejera de Economía, Empleo e Industria del Gobierno de Aragón, Mar Vaquero, visitó el martes la planta de SPHERE en Pedrola, Zaragoza. Acompañada por el presidente de la empresa, Alfonso Biel, y la directora general de Protección al Consumidor y Usuarios, Inmaculada de Francisco, Vaquero tuvo una experiencia directa con las recientes inversiones y los ambiciosos planes futuros de la planta.
El plan a futuro de SPHERE para el año 2030 contempla la total eliminación de carbono en sus operaciones en Pedrola, así como una notable reducción de su huella de carbono, que ya ha disminuido un 57% en los últimos tres años. La recién instalada planta fotovoltaica, con una extensión de 28,000 metros cuadrados y una capacidad de 2.5 megavatios, suministrará el 13% del consumo eléctrico de la planta tras una inversión superior a los dos millones de euros.
Mar Vaquero: “La economía circular es un área de futuro indudable para las empresas aragonesas”
Con casi 300 empleados y previendo alcanzar una facturación cercana a los 100 millones de euros al cierre del presente ejercicio, SPHERE España se compromete con la economía circular y la reducción del impacto ambiental a lo largo de toda su cadena de suministro. En la actualidad, utiliza un 50% materiales reciclados y alrededor del 25% materiales biodegradables compostables en sus procesos productivos. Con miras al año 2030, la empresa se ha fijado como objetivo prescindir por completo del uso material petroquímico siempre que el mercado pueda satisfacer la demanda con alternativas.
La innovación desempeña un papel fundamental en la estrategia empresarial de SPHERE.
Recientemente, la empresa ha adquirido una máquina automatizada para la fabricación de bolsas de supermercado con un alto porcentaje de material reciclado y ha completado la automatización de su almacén y planta de producción, invirtiendo 4.5 millones de euros en este proyecto. Además, tiene previsto destinar otros 1.4 millones de euros en 2025 para comprar nueva maquinaria automatizada para fabricar bolsas de basura.

Durante la visita se hizo hincapié en los 8 millones de euros invertidos en el último año para mantener y mejorar las instalaciones de SPHERE en Pedrola. Este esfuerzo incluye adquirir maquinaria avanzada para producir bolsas de basura y automatizar la logística interna. Además, se ha instalado una planta fotovoltaica que pronto estará operativa, subrayando el compromiso empresarial con las energías renovables.
Mar Vaquero destacó que la economía circular representa un futuro prometedor para las empresas aragonesas, señalando a SPHERE como líder en este ámbito.
“Están demostrando su capacidad para utilizar de manera eficiente los recursos, minimizar la generación de residuos y reutilizar materiales en su proceso de producción”, declaró. Subrayó que esta aproximación no solo contribuye a la sostenibilidad, sino que también promueve una nueva mentalidad empresarial y ambiental.
SPHERE España, que tuvo sus inicios como Manufacturas Biel en 1962 y fue adquirida por el grupo francés SPHERE en 1999, es un referente en el mercado de bolsas biodegradables y compostables, así como en materiales reciclados posconsumo. La empresa se dedica al diseño, fabricación y comercialización de una amplia variedad de productos que incluyen bolsas de basura, bolsas reutilizables para supermercados, papel aluminio y bolsas de papel dirigidas a clientes minoristas, profesionales del sector hostelero y municipios.
Como parte del Grupo SPHERE, líder europeo en envases domésticos y producción de materiales biodegradables y compostables, SPHERE España representa el 15% del total producido por el grupo. Con un sólido compromiso medioambiental, sus metas estratégicas incluyen la completa sustitución de materiales fósiles por recursos renovables y reciclados antes del cierre del año 2025.
La presencia de Mar Vaquero en la fábrica de SPHERE en Pedrola destaca la relevancia de la economía circular y la sostenibilidad como bases clave para el crecimiento futuro de las compañías aragonesas, y refuerza el compromiso de Aragón con un enfoque económico más amigable con el entorno natural.















