Unitree se dispara en Bolsa: China quiere repetir con los robots el éxito de los coches eléctricos y las baterías

El fabricante chino de robots humanoides y cuadrúpedos llegó este miércoles a la Bolsa de Shanghái con una subida inicial del 629% y cerró su primera sesión un 460% por encima del precio de salida. Detrás de la euforia bursátil aparece una industria que China ha convertido en una de sus prioridades tecnológicas.

China lleva años ganando posiciones en industrias que considera estratégicas. Lo hizo con los paneles solares, ha alcanzado una posición dominante en las baterías y los vehículos eléctricos y compite con Estados Unidos en inteligencia artificial y drones. La robótica se ha incorporado ahora a esa carrera y el estreno bursátil de Unitree Robotics ofrece una medida del interés que está despertando el sector entre los inversores chinos.

La compañía de Hangzhou comenzó a cotizar este miércoles en el STAR Market de la Bolsa de Shanghái, el mercado especializado en empresas tecnológicas. Las acciones habían sido colocadas a 150,8 yuanes, pero abrieron la sesión a 1.100 yuanes, un 629% por encima. Tras esa subida inicial, la cotización se moderó y terminó la jornada en 845 yuanes, lo que todavía supone una revalorización de alrededor del 460% respecto al precio de la oferta pública inicial.

La operación permitió a Unitree captar unos 6.100 millones de yuanes, alrededor de 900 millones de dólares. La empresa se convierte además en el primer fabricante especializado en robots humanoides que llega al mercado continental chino de acciones A, después de un proceso de salida a bolsa especialmente rápido.

De los perros robot a los humanoides

Unitree fue fundada en 2016 en Hangzhou por Wang Xingxing y comenzó desarrollando robots cuadrúpedos. Con el tiempo amplió su catálogo hacia brazos automatizados, componentes y robots humanoides, una actividad que ha adquirido cada vez más peso dentro de su negocio.

La compañía consiguió también algo poco habitual en una industria en la que muchas empresas todavía se encuentran en fases de fuertes inversiones y pérdidas. En 2025 registró unos ingresos de 1.699 millones de yuanes, frente a los 393 millones del año anterior, y obtuvo un beneficio neto de aproximadamente 278 millones de yuanes, según la información publicada durante su proceso de salida a bolsa.

El crecimiento ha coincidido con el salto desde los laboratorios y las demostraciones hacia las primeras producciones a mayor escala. Unitree confirmó a comienzos de este año que durante 2025 vendió y entregó más de 5.500 robots humanoides a clientes finales y produjo más de 6.500 unidades. La empresa hizo pública la aclaración después de que circularan diferentes cifras sobre sus ventas y precisó que estos datos no incluían robots de doble brazo sobre ruedas ni otros tipos de máquinas.

Los cuadrúpedos siguen teniendo un peso relevante en su negocio. La compañía ha utilizado una política de precios reducidos respecto a algunos competidores occidentales para ampliar el mercado potencial de estos dispositivos. Esa capacidad para fabricar a mayor escala y reducir costes constituye una de las principales ventajas que la industria china intenta trasladar ahora a la robótica.

China convierte los robots en una industria estratégica

El crecimiento de Unitree no puede entenderse únicamente como la historia de una empresa tecnológica. Forma parte de una apuesta industrial más amplia en la que participan fabricantes, universidades, inversores privados y administraciones públicas.

China ha situado la robótica y la denominada inteligencia artificial incorporada o embodied AI entre las tecnologías que considera estratégicas. El objetivo combina diferentes necesidades: aumentar la productividad industrial, reducir la dependencia de tecnologías extranjeras y buscar soluciones ante el envejecimiento de la población y la reducción futura de la fuerza laboral.

En ese proceso, ciudades como Hangzhou, Shenzhen, Shanghái o Pekín están desarrollando ecosistemas donde fabricantes de componentes, empresas de inteligencia artificial y compañías de robótica pueden trabajar dentro de cadenas de suministro próximas. Unitree se beneficia de ese entorno y cuenta además con inversores vinculados a algunas de las principales empresas tecnológicas del país.

La compañía ganó visibilidad internacional gracias a las demostraciones de sus robots. Sus humanoides han participado en coreografías televisivas y exhibiciones de artes marciales, mientras que sus cuadrúpedos se han difundido ampliamente en redes sociales. Estas demostraciones han funcionado como escaparate comercial, aunque el desarrollo de un mercado masivo para robots humanoides continúa siendo una cuestión diferente.

Del espectáculo a las fábricas

Ese es precisamente uno de los interrogantes que acompañan a la elevada valoración bursátil de Unitree. La industria ha conseguido máquinas capaces de caminar, correr, manipular determinados objetos o realizar movimientos cada vez más complejos, pero convertir esas capacidades en aplicaciones económicamente rentables y fiables sigue siendo uno de sus principales desafíos.

Buena parte de los compradores de Unitree han sido hasta ahora universidades, centros de investigación y empresas que utilizan sus robots para desarrollar aplicaciones propias. El salto hacia una utilización masiva en fábricas, almacenes, servicios o viviendas dependerá de mejoras en autonomía, seguridad, inteligencia artificial, capacidad de manipulación y costes.

El comportamiento de la acción durante su estreno refleja unas expectativas muy elevadas sobre ese futuro. Aun después de retroceder desde los 1.100 yuanes alcanzados al comienzo de la jornada, Unitree cerró a 845 yuanes, varias veces por encima de los 150,8 yuanes establecidos para la salida a bolsa. La diferencia obliga a distinguir entre el crecimiento real de la compañía y las expectativas que el mercado está incorporando a su valoración.

Otro frente tecnológico entre China y Estados Unidos

La expansión internacional de Unitree se desarrolla además en un contexto de creciente rivalidad tecnológica. Más del 40% de los ingresos de la compañía procedieron del exterior en 2025, lo que convierte el acceso a otros mercados en una parte relevante de su estrategia.

Estados Unidos ha incrementado las restricciones sobre determinadas tecnologías y compañías chinas relacionadas con robótica avanzada. Unitree ha sido incluida por el Departamento de Defensa estadounidense entre las empresas consideradas parte del complejo militar-industrial chino, una caracterización que la compañía rechaza al presentarse como fabricante civil. Las nuevas restricciones estadounidenses a robots avanzados fabricados en el extranjero pueden dificultar también su expansión futura en ese mercado.

La robótica empieza así a recorrer un camino conocido en otras industrias: competencia empresarial, apoyo público, restricciones comerciales y preocupación por el control de tecnologías consideradas estratégicas.

El estreno de Unitree en Shanghái no demuestra todavía que los robots humanoides vayan a convertirse a corto plazo en un producto de masas. Sí muestra, en cambio, que China está construyendo alrededor de ellos una industria con fabricantes capaces de producir miles de unidades, cadenas de suministro propias y acceso creciente a financiación.

La cuestión será comprobar si esa combinación permite repetir una trayectoria que el país ya ha seguido en otros sectores: pasar de competir principalmente mediante costes y capacidad de fabricación a ocupar también una posición relevante en el desarrollo de la tecnología y en el mercado mundial.

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