Zaragoza ha apostado por un futuro más verde y resiliente ante la ONU en la Cumbre de las Ciudades del Futuro, organizada en Ginebra.
El foro internacional reunió a líderes urbanos de todo el mundo para debatir el papel de las ciudades en la aplicación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, y reforzó a Zaragoza como ejemplo de ciudad activamente implicada en la innovación y la sostenibilidad.
La concejala de Hacienda y Fondos Europeos del Ayuntamiento de Zaragoza dio importancia a reforzar la posición de esta ciudad entre los referentes mundiales en la lucha contra el cambio climático, la promoción de la movilidad sostenible y la renaturalización del entorno urbano. Soláns está en condiciones de clamar: «Las ciudades son los verdaderos motores del cambio», y así es como Zaragoza se sitúa por delante del contexto dentro del Pacto de Futuro de Naciones Unidas.
Zaragoza ha logrado situarse entre las primeras ciudades avanzadas en sostenibilidad urbana por su capacidad para captar recursos de Europa, lo que le permite financiar los proyectos más emblemáticos dentro de la transición hacia un modelo más respetuoso con la ecología. Actualmente, con más de 128 millones de euros recibidos del Fondo de Recuperación Nueva Generación, Zaragoza es la segunda ciudad con más fondos de toda España, por detrás de Madrid.
“seguir mejorando en sostenibilidad con proyectos en materia de energías renovables, renaturalización, innovación, movilidad sostenible, economía circular y rehabilitación urbana para la población más vulnerable”
Estos recursos se invierten en impulsar iniciativas en fuentes renovables de energía, movimiento verde y renovación urbana que convierten a Zaragoza en una ciudad de futuro. La inversión de su administración en transporte público ecológico, energía limpia y economía circular ha sido clave para que la Comisión Europea la considere una de las «100 ciudades inteligentes y neutrales con respecto al clima».

Movilidad sostenible y energías renovables
Una de las áreas clave del compromiso de Zaragoza en el ámbito de la sostenibilidad es el desarrollo de un sistema de movilidad urbana sostenible. Ha aumentado su flota de autobuses eléctricos y bicicletas eléctricas públicas. La ciudad también ha avanzado en la expansión del metro ligero como parte de su estrategia central en materia de transporte.
Esto no sólo reducirá la emisión de gases de efecto invernadero, sino que también mejorará la calidad de vida de los ciudadanos con un transporte más limpio y eficaz. A nivel energético, Zaragoza ha apoyado la integración de energías renovables en muchas zonas urbanas, apostando por la eficiencia energética en la rehabilitación de edificios públicos y privados. Uno de los más ilustrativos es la rehabilitación energética de museos y otras infraestructuras municipales de salas de exposiciones que actualmente funcionan con los sistemas más eficaces y respetuosos con el medio ambiente.
“Son proyectos que responden a una estrategia municipal que persigue consolidar a Zaragoza como una ciudad no solo para trabajar sino una ciudad para vivir. Las ciudades somos administradores de importantes inversiones públicas, fundamentales para lograr objetivos de crecimiento económico, competitividad y cohesión social y territorial”
Renaturalización urbana y gestión del agua
Zaragoza concede gran importancia no sólo al desarrollo de las infraestructuras urbanas, sino también a la protección y restauración de los ecosistemas naturales. Iniciativas de reforestación, como el Bosque de los Zaragozanos, consiguen llevar a cabo la plantación de miles de árboles por toda la ciudad, reduciendo así su huella de carbono y mejorando la calidad del aire. No sólo se trata de un sumidero de carbono, sino que las infraestructuras verdes contribuyen a la salud pública general y al bienestar de los ciudadanos.
Esta ciudad también es pionera en medios digitales de gestión del ciclo del agua y en la estimulación de la recuperación de recursos hídricos. Otro proyecto de futuro de la ciudad es la recuperación del río Huerva y sus alrededores, que restaurará la biodiversidad en las zonas fluviales y proporcionó hábitats naturales a los residentes de la ciudad.
Proyectos estratégicos para el futuro de Zaragoza
Entre los proyectos más destacados se encuentran la adquisición de autobuses eléctricos, el desarrollo de nuevas bicicletas públicas eléctricas, y la ampliación del tranvía, todo ello enfocado en avanzar hacia una movilidad más sostenible. Además, Zaragoza ha implementado importantes mejoras en la gestión de residuos y la reutilización de recursos orgánicos, así como la digitalización del ciclo del agua y la restauración de los ecosistemas fluviales del río Huerva.
Blanca Soláns subrayó durante su intervención que Zaragoza no solo apuesta por la obtención de fondos europeos, sino que también complementará estas inversiones con recursos municipales, con el objetivo de consolidar una ciudad que no solo sea atractiva para trabajar, sino también para vivir. “Las ciudades somos administradores de importantes inversiones públicas, fundamentales para lograr objetivos de crecimiento económico, competitividad y cohesión social y territorial”, concluyó.
















