El interés por las setas y hongos de Zaragoza provincia tiene diversas vertientes, que van desde la gastronómica a la recreativa
En el territorio existen diversas asociaciones y centros especializados dedicados a la conservación y la divulgación de estas especies
Bien sea desde un punto de vista gastronómico, científico o recreativo, el turismo micológico cuenta en Zaragoza provincia con un lienzo excepcional. Desde la fotografía de naturaleza hasta la investigación científica, Zaragoza es un escenario cautivador repleto de joyas micológicas que esperan para ser encontradas por los buenos observadores. Un universo, el micológico, en el que sus miles de variedades de setas y hongos se estudian con fines farmacológicos (no en vano la penicilina, que tantas vidas ha salvado, proviene del hongo Penicilinum), realizan funciones esenciales dentro de la cadena trófica, y son muy preciadas para los amantes de la gastronomía. Aunque es cierto que son realmente comestibles un número limitado de hongos y setas, todas ellas son dignas de observación y estudio.
El turismo micológico en Zaragoza provincia ha experimentado un resurgir en los últimos años. “Desde que la pandemia nos encerró, ahora apreciamos más el turismo de naturaleza”, explica Jesús Lamata, presidente de la Asociación Micológica San Martín de Moncayo. “Cada día notamos más afluencia de visitantes, no sólo por la micología, sino también por las rutas y la bici en general”, apunta. Y es que la naturaleza en Zaragoza provincia atrae cada vez más interés lúdico, que se suma al interés científico y el divulgativo: los aficionados se acercan a ella tanto por la búsqueda de setas como para hacer senderismo, rutas en bicicleta y observación de aves; y los científicos “vienen a hacer estudios y fotos de plantas del Moncayo. Al ser un parque natural tiene mucha biodiversidad y muchos aspectos a contemplar y divertirte”, asevera Lamata.

Funciones medioambientales que no realiza otro ser vivo
El turismo micológico está creciendo, tanto en su vertiente gastronómica como la orientada al estudio de hongos y setas, aunque es el interés por sus cualidades culinarias la que mas aceptación tiene. Eso sí, según advierte Lamata, hay solamente un medio centenar de especies comestibles y que son aptas para la comercialización, ya que “hay otras especies comestibles que, por sus dobles o parecidos con especies tóxicas no se recomienda su comercialización. En bares, restaurantes o tiendas gourmet se encuentran unas ocho o diez especies, como mucho unas quince”, asegura.
En Zaragoza provincia existen asociaciones y espacios, como el Centro Micológico San Martín del Moncayo, donde se enseña a la persona aficionada al universo micológico las cuestiones fundamentales para introducirse en esta disciplina. “Nosotros siempre explicamos a la gente el valor o funciones medioambientales que cumplen los hongos en la naturaleza, que es lo que estudia la ciencia. Los hongos realizan funciones que no están en ningún otro ser vivo. Desde el punto de vista científico, se estudian en muchos campos: en el forestal, en el farmacéutico… de hecho, la penicilina viene del hongo Penicillinum. En el terreno forestal se estudia en el sentido de cómo afectan, en lo positivo y lo negativo, a los entornos en los que se encuentran: montes, agricultura… Por ejemplo, las enfermedades relacionadas con los hongos pueden echar abajo una cosecha. Hace unos años, en los parques hubo una plaga de una seta en los chopos, la Armillaria mellea, un hongo parásito que puede llegar a matar al árbol”, explica Jesús Lamata.

“Luego está la fotografía de naturaleza, que es un campo muy atractivo por las formas y colores que tienen los hongos: hay setas con forma de paraguas, otras con forma de palos, ramas, bolas o incluso esféricas”, apunta. “La seta rojita con puntitos blancos es la más llamativa por el color, pero si te fijas, hay setas un poco más pequeñitas que esas que son llamativas por su viscosidad o por el olor que desprenden”, explica Lamata.
Las setas y hongos de Zaragoza provincia
En Zaragoza provincia se pueden encontrar multitud de especies de setas y hongos. Entre las más populares está el conocido como níscalo, rebellón, robellón o mízcalo, una seta cuya denominación varía de un territorio a otro. A esta se une la seta de cardo “es muy conocida, muy buscada”, comenta, o las “macrolepiotas, de las que la macrolepiota procera es, para mí, la única comestible. Hay gente que coge casi todas la macrolepiotas sin distinguir y es conveniente distinguir la macrolepiota procera, que es comestible”, advierte.
Además, en Zaragoza provincia abundan las trompetillas grises y amarillas, que son de la familia de los craterellus; las setas de primavera como el perretxico, que es la calocybe gambosa; las colmenillas, del género de las morcellas, que son de primavera y son difíciles de encontrar”, comenta. Y desde el punto de vista del interés farmacológico, en la región se ven también la ganoderma Lucidón, interesante, explica Lamata, por sus componentes antioxidantes.

Asociaciones y centros especializados
En Zaragoza provincia existen diversos centros, museos y asociaciones especializadas en todo lo relacionado con la micología. Entre ellas se encuentra la Asociación Micológica San Martín de Moncayo, que preside Jesús Lamata, que gestiona el Centro Micológico San Martín del Moncayo. Un espacio situado en la localidad de San Martín de la Virgen del Moncayo que cuenta tanto con un área expositiva, como con un sendero virtual que los visitantes realizan con gafas de realidad virtual, gracias al cual “se puede hacer un sendero de doce kilómetros en doce minutos”, apunta Lamata. Este centro, que abre los fines de semana de primavera y otoño, organiza también jornadas gastronómicas, que este año han alcanzado su vigésima edición.

Esta localidad de la Comarca del Moncayo es uno de los municipios en los que el turismo gastronómico ocupa un espacio relevante. Otra de ellas es Isuerre, localidad de la comarca de las Cinco Villas que alberga un Museo Micológico que se sirve de las últimas tecnologías para explicar, de forma amena y pedagógica, todo lo relacionado con el mundo de las setas y los hongos. Sala de proyecciones, paneles informativos y divulgativos y un panel interactivo para diferenciar las setas comestibles de las venenosas son parte de los recursos de los que dispone.

Tal y como explican en la página web del municipio, los visitantes que se acerquen al museo pueden aprovechar la visita para observar la fauna local, así como los espectaculares cielos nocturnos de Isuerre, ideales para la observación de astros. En el Museo Micológico de Isuerre también realizan jornadas micológicas, que se extienden a diversas localidades de las Cinco Villas.

En Zaragoza provincia hay más asociaciones dedicadas al estudio de hongos y setas, como el Centro Micológico Cesaraugusta, que dedica sus esfuerzos a canalizar y fomentar el interés que existe en el territorio por el estudio científico de los hongos y setas, así como sus aplicaciones médicas y gastronómicas, entre otras. El Centro Micológico Cesaraugusta dispone de un programa de actividades hasta fin de año por toda la provincia de Zaragoza.

Finalmente, la localidad de Orcajo, situada en el Campo de Daroca, recoge una singularidad natural que solamente se da en esta zona de la provincia, y que da nombre a la Asociación Micológica El Pinsapar de Orcajo. “El nombre ‘El Pinsapar’ tiene su origen en el abeto pinsapo (Abies pinsapo), especie rara cuyo hábitat principal es el Rif marroquí, habiendo quedado reducido en la península ibérica a las sierras de Grazalema y Ronda. En nuestro pueblo se desarrolla a partir de una repoblación efectuada a principios del siglo XX, pero se da el caso de que su adaptación es tal que posee el mejor desarrollo de bosque pinsapo de toda la península”, explican en la página web de la asociación. Una agrupación que nace con el objetivo de “la conservación de la naturaleza, para conseguir una práctica micológica sostenible y adecuada a las necesidades medioambientales de nuestro entorno”, apuntan.

En esta asociación también realizan jornadas, como las que acogen otras localidades de Zaragoza provincia como Pomer, en la Comarca del Aranda, que este mes de noviembre ha celebrado su edición número 21 de sus Jornadas Micológicas de Pomer.
Una aplicación para amantes de la micología
Fruto de este interés y riqueza micológica aragonesa, nace hace tres años MicoAragón, una plataforma dirigida a recolectores y micoturistas en la que están integrados los Parques Micológicos de Zaragoza provincia. Dentro del proyecto se encuentra la aplicación Interfungi, dirigida a cualquier tipo de público interesado en la micológica que quiera contribuir al conocimiento y la gestión ordenada del recurso micológico de Aragón. El funcionamiento de la aplicación es muy sencillo y se basa en proporcionar observaciones sobre la fructificación de las principales setas silvestres comestibles recolectadas por aficionados y micoturistas en Aragón.
















