Tres nuevos complejos residenciales preparan su apertura en Zaragoza coincidiendo con el comienzo del curso. Dos estarán dirigidos a estudiantes y otro a jóvenes trabajadores. Las más de 1.100 nuevas plazas muestran el crecimiento de un mercado que está atrayendo inversión privada y transformando la oferta de alojamiento juvenil de la ciudad.
Zaragoza afrontará el comienzo del próximo curso con un importante aumento de su capacidad para alojar a estudiantes y jóvenes. Tres nuevas residencias preparan su apertura en septiembre y añadirán conjuntamente más de 1.100 plazas, una cifra significativa para una ciudad que recibe cada año a miles de estudiantes procedentes de otras localidades y que, al mismo tiempo, afronta las dificultades de acceso a la vivienda de la población más joven.
Las nuevas instalaciones responden además a dos necesidades diferentes. Dos de los complejos estarán destinados al mercado universitario, mientras que el tercero, Aloha Pirineos, plantea un modelo dirigido a jóvenes trabajadores que buscan independizarse. En ambos casos aparece una tendencia común: edificios con habitaciones o pequeños estudios privados acompañados por numerosos espacios compartidos para trabajar, hacer deporte o relacionarse.
La transformación tiene también una dimensión inmobiliaria. Solo dos de los proyectos que hemos podido identificar representan inversiones próximas a 58 millones de euros, sumando los alrededor de 18 millones previstos para Aloha Pirineos y los aproximadamente 40 millones vinculados a Bravo Students Zaragoza.
El Actur concentra buena parte de las nuevas plazas
Una de las principales aperturas será Bravo Students Zaragoza, situada en la avenida José Atarés, en la Margen Izquierda. El proyecto ocupa los terrenos de la antigua sede de CEOE Aragón y está formado por dos edificios de ocho plantas.
Con una capacidad situada en torno a las 670 plazas, será la mayor residencia de estudiantes de Aragón. El proyecto está impulsado por King Street Capital y Medinvest y ha supuesto una inversión de alrededor de 40 millones de euros. Su ubicación permite además conectar mediante transporte público con diferentes áreas universitarias de Zaragoza.
Las habitaciones pueden ser individuales o dobles. Las primeras, de unos 16 metros cuadrados, incorporan baño privado y espacio de cocina, mientras las dobles alcanzan aproximadamente 22 metros cuadrados y disponen también de baño privado y cocina compartida. Los precios publicados parten actualmente de 495 euros mensuales por persona para las habitaciones dobles.
El complejo incorpora además piscina, gimnasio, salas de estudio y otros espacios comunes. Servicios como wifi, suministros, limpieza semanal y cambio de sábanas están incluidos en las modalidades anunciadas por la residencia.
A poca distancia se encuentra otro de los proyectos que abrirán sus puertas este año. Aloha Pirineos se levanta en la avenida de los Pirineos, junto al puente de Santiago, sobre una parcela pública cedida mediante una concesión de larga duración. Su concepto es diferente porque no está planteado exclusivamente como residencia universitaria.
Aloha Pirineos y el alojamiento para jóvenes trabajadores
Aloha Pirineos está orientada a jóvenes menores de 30 años, especialmente personas que han terminado sus estudios y se encuentran en las primeras etapas de su vida laboral. El proyecto incorpora 336 estudios de alquiler asequible y una inversión privada estimada en 18 millones de euros.
Los estudios tienen aproximadamente 16 metros cuadrados y disponen de baño, cama, armario, mesa y espacio de cocina. El proyecto fue concebido con rentas alrededor de los 400 euros mensuales, aunque las condiciones definitivas de acceso deben comprobarse en la comercialización actual.
El edificio incorpora biblioteca, zonas de coworking, gimnasio, cafetería, lavandería, terrazas y diferentes espacios comunitarios. También contará con sala de cine y áreas de trabajo y convivencia distribuidas entre los edificios del complejo.
El planteamiento introduce en Zaragoza una fórmula que se aproxima al coliving: disponer de un espacio privado relativamente reducido a cambio de compartir instalaciones y servicios mucho más amplios. El Gobierno de Aragón ha utilizado expresamente este concepto para definir el proyecto.
Zaragoza atrae inversión en residencias
Las aperturas no son un fenómeno aislado. La ciudad dispone ya de operadores privados y residencias de diferentes características, y continúa recibiendo nuevos proyectos. Uno de ellos está previsto junto al Hospital Militar y el Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón, cerca del campus de San Francisco.
La futura residencia contará con otras 400 plazas y supondrá una inversión estimada de 10,5 millones de euros. Su apertura está planteada para el curso 2027-2028, por lo que no forma parte de las tres instalaciones que comenzarán a funcionar este septiembre.
El crecimiento del mercado muestra el atractivo que Zaragoza está adquiriendo para los operadores especializados en alojamiento estudiantil. La existencia de varios campus, la llegada de alumnos de otras provincias y países y unos costes todavía diferentes a los de Madrid o Barcelona crean condiciones para el desarrollo de este tipo de activos inmobiliarios.
Al mismo tiempo, la expansión privada convive con fórmulas públicas y sociales de alojamiento. Zaragoza Vivienda y la Universidad de Zaragoza mantienen programas dirigidos a facilitar habitaciones asequibles a estudiantes, mientras el Gobierno de Aragón dispone también de residencias juveniles con procesos públicos de adjudicación.
Las más de 1.100 plazas que llegan ahora amplían de manera considerable las posibilidades de alojamiento juvenil en la ciudad. Pero también muestran un cambio más profundo: la residencia deja de concebirse únicamente como un lugar donde dormir durante los años universitarios y empieza a convertirse en un producto inmobiliario específico, con servicios, espacios comunitarios y diferentes fórmulas destinadas tanto a estudiantes como a jóvenes que comienzan su vida profesional.



















