Estados Unidos prepara un nuevo programa de construcción y modernización de sus infraestructuras militares en España que podría alcanzar los 495 millones de dólares, unos 425 millones de euros. El marco contractual tendrá una duración inicial de tres años y podrá prorrogarse otros cinco, lo que abre un horizonte de actuaciones que podría extenderse hasta 2034 y apunta a la continuidad de la presencia estadounidense en las bases de Rota y Morón.
La iniciativa aparece recogida en un aviso de prelicitación de Naval Facilities Engineering Systems Command Europe, Africa, Central (NAVFAC EURAFCENT), el organismo de la Marina estadounidense encargado de las infraestructuras militares en esta área. El contrato se plantea como un Multiple Award Construction Contract (MACC), un instrumento que permitirá adjudicar sucesivamente diferentes proyectos de construcción, reforma, reparación o demolición. Según la información publicada por Infodefensa, está prevista la selección de aproximadamente cinco contratistas y las actuaciones individuales se moverán en una horquilla de entre 8 y 87 millones de dólares.
Morón, primera actuación del programa
La ampliación de la plataforma de estacionamiento de aeronaves de la Base Aérea de Morón, en Sevilla, será el primer proyecto utilizado para seleccionar a los contratistas. La actuación permitirá habilitar nueve nuevas posiciones para aeronaves sin armamento o, alternativamente, tres posiciones preparadas para recibir bombarderos estratégicos B-52 cargados con munición real.
El proyecto va mucho más allá de la ampliación del espacio disponible para las aeronaves. Incluye diez nuevos puntos de repostaje y sus correspondientes conducciones de combustible, una carretera de acceso para municiones, nuevas instalaciones de almacenamiento, el soterramiento de líneas eléctricas críticas y sistemas de iluminación de gran altura. El plazo previsto para ejecutar esta primera actuación ronda los 1.038 días, prácticamente tres años.
La documentación presupuestaria estadounidense conocida anteriormente situaba en 75,5 millones de dólares la construcción de una plataforma de casi 123.000 metros cuadrados en Morón. El objetivo es aumentar la capacidad de la instalación para recibir y sostener despliegues de aeronaves militares, incluidos los B-52, aunque los documentos no establecen que Estados Unidos tenga previsto desplegar permanentemente estos bombarderos en España.
La planificación de NAVFAC ya venía reflejando diferentes inversiones en las instalaciones españolas. Documentación oficial sobre su carga de trabajo hasta 2030 recoge, entre otros proyectos, instalaciones para almacenamiento de municiones y combustible y nuevas comunicaciones en Morón, además de actuaciones relacionadas con municiones y resiliencia energética en Rota.
Un marco para seguir modernizando las bases
El interés del nuevo contrato reside especialmente en su amplitud. No se limita a una obra determinada, sino que permitirá acometer durante varios años proyectos relacionados con aeródromos, instalaciones industriales, edificios administrativos, centros de entrenamiento, infraestructuras logísticas y espacios para almacenamiento de municiones, además de carreteras, plataformas y redes de servicios. Rota será el principal ámbito de aplicación, aunque el instrumento contractual podrá emplearse también en otras instalaciones bajo responsabilidad de NAVFAC EURAFCENT.
La inversión se suma a otras actuaciones recientes. En marzo de 2026, NAVFAC EURAFCENT adjudicó a la empresa española Sociedad Española de Montajes Industriales un contrato de 15 millones de dólares para realizar trabajos de mejora de infraestructuras en la Base Naval de Rota. El contrato incluye intervenciones en carreteras, aceras y otras instalaciones de la base.
El nuevo programa adquiere además relevancia por el momento político en el que se plantea. Las relaciones entre Washington y Madrid han atravesado tensiones por el uso de las bases españolas en las operaciones estadounidenses contra Irán. Sin embargo, la planificación de infraestructuras dibuja un horizonte de inversión a varios años que contrasta con las dudas sobre el futuro de la presencia militar estadounidense planteadas durante esa crisis.
Más que anunciar nuevas unidades permanentes, el programa permite a Estados Unidos disponer de un instrumento para mantener, ampliar y adaptar progresivamente sus instalaciones en España. En el caso de Morón, las inversiones aumentarán especialmente su capacidad para recibir aeronaves estratégicas y sostener despliegues temporales, mientras que Rota seguirá concentrando buena parte de las actuaciones previstas. El horizonte contractual hasta 2034 convierte así la modernización de ambas bases en una planificación de largo recorrido y no en una intervención puntual.














