El Informe PISA 2025 confirma un importante retroceso del rendimiento educativo en Aragón. Los estudiantes aragoneses de 15 años empeoran sus resultados en matemáticas, lectura y ciencias y alcanzan los niveles más bajos de la serie histórica de la comunidad. A pesar de esta evolución, Aragón continúa por encima de la media española en las tres grandes competencias evaluadas, aunque la distancia que tradicionalmente mantenía respecto al conjunto del país se ha reducido.
El descenso se produce en un contexto de deterioro general de los resultados educativos en España. La comparación a largo plazo resulta especialmente significativa en el caso aragonés, donde las puntuaciones obtenidas hace una década se encontraban claramente por encima de las actuales. Entre 2015 y 2025, Aragón ha perdido 38,3 puntos en matemáticas, 45,7 en lectura y 25,7 en ciencias.
Matemáticas y lectura concentran las mayores caídas
En matemáticas, Aragón obtiene 462 puntos, frente a los 486,9 registrados en la edición de 2022. La caída alcanza así los 24,9 puntos en apenas tres años y los 38,3 si la comparación se realiza con 2015, cuando los estudiantes aragoneses lograron 500,3 puntos. Es el peor resultado de la comunidad desde 2006 y sitúa a Aragón en la octava posición entre las comunidades autónomas.
La evolución de la comprensión lectora es todavía más acusada. Los 460,7 puntos obtenidos en PISA 2025 quedan lejos de los 506,4 alcanzados en 2015, lo que supone una pérdida de 45,7 puntos durante la última década. Aragón ocupa ahora el séptimo puesto entre las comunidades autónomas en esta competencia.
El retroceso también alcanza a ciencias, aunque con menor intensidad. La comunidad obtiene 481,9 puntos, frente a los 499,5 de la anterior edición y los 507,6 registrados en 2015. En una década, por tanto, la pérdida acumulada asciende a 25,7 puntos y Aragón se sitúa en octava posición nacional.
La comparación permite apreciar además que el deterioro aragonés ha sido superior al registrado en el conjunto de España durante este periodo. En matemáticas, la pérdida de Aragón desde 2015 es de 38,3 puntos, frente a los 28,4 de España; en lectura, los 45,7 puntos de retroceso aragoneses superan ligeramente los 44,2 del conjunto nacional. En ciencias, Aragón pierde 25,7 puntos, mientras que España retrocede 15,7.
Los resultados muestran también cambios relevantes en la distribución del alumnado según su nivel de competencia. El 32,3% de los estudiantes aragoneses se encuentra en el nivel 1 en matemáticas y el 28,6% en lectura. En el extremo contrario, los alumnos que alcanzan el nivel 6, correspondiente al máximo rendimiento, representan apenas el 0,6% en matemáticas y el 0,2% en lectura.
Pese al retroceso, Aragón continúa obteniendo mejores resultados que la media española. Esa ventaja, sin embargo, se ha estrechado respecto a anteriores ediciones y constituye uno de los elementos más relevantes que deja PISA 2025 para analizar la evolución del sistema educativo de la comunidad.
El Gobierno de Aragón señala a la LOMLOE
La consejera de Educación, Ciencia y Universidades, Carmen Susín, ha realizado una valoración muy crítica de los resultados y ha vinculado el deterioro a la aplicación de la LOMLOE. La responsable autonómica considera que PISA 2025 representa el primer examen internacional realizado una vez completada la implantación de la reforma educativa y sostiene que el modelo ha debilitado aspectos como la exigencia, el mérito y el esfuerzo.
Se trata de la interpretación realizada por el Gobierno de Aragón sobre las causas del descenso, que Susín ha calificado de “desplome generalizado e histórico”. La consejera considera especialmente preocupante el aumento del porcentaje de estudiantes situado en los niveles inferiores y la escasa presencia de alumnos en las franjas de máximo rendimiento.
Ante estos resultados, el Ejecutivo autonómico ha anunciado varias actuaciones dirigidas a revisar el funcionamiento del sistema educativo aragonés. Entre ellas figura la creación de un grupo de trabajo integrado por profesionales con experiencia docente, de gestión y de evaluación, que analizará el currículo autonómico y la forma en que se imparten las materias instrumentales fundamentales.
El Departamento de Educación plantea también reducir la carga burocrática del profesorado y reorganizar el trabajo en los centros para adaptarlo a las necesidades de aprendizaje. A estas medidas se añadirá la creación de una unidad del dato destinada a recopilar y analizar los indicadores de evaluación y facilitar que las decisiones educativas puedan apoyarse en información sistematizada sobre la evolución del alumnado.
Los resultados de PISA 2025 dejan así a Aragón ante un escenario que combina dos realidades. La comunidad sigue obteniendo mejores puntuaciones que la media española, pero esa posición relativa no evita un deterioro significativo de sus propios resultados. La pérdida acumulada durante la última década, especialmente pronunciada en lectura y matemáticas, convierte la recuperación de las competencias del alumnado en uno de los principales retos educativos de Aragón para los próximos años.



















