Aragón quiere entrar en la nueva industria española de Defensa: las empresas que ya están dentro y las oportunidades que se abren

Aragón acudió a FEINDEF 2025 con 33 empresas y ha creado un Hub de Defensa para reunir capacidades industriales y tecnológicas de la comunidad. Instalaza, ARPA, Up Lifting Vertical y otras compañías forman parte de un tejido que abarca desde sistemas militares y drones hasta logística, materiales, electrónica, energía y fabricación avanzada.

La comunidad ha comenzado a organizar una oferta industrial que reúne a empresas consolidadas en el sector con compañías procedentes de la metalurgia, la logística, los materiales, la electrónica, la energía o la fabricación avanzada. La presencia de 33 firmas aragonesas en FEINDEF 2025 mostró la diversidad de una cadena de suministro en la que participar en Defensa no significa necesariamente fabricar armamento.

La industria española de Defensa atraviesa una etapa de crecimiento vinculada al aumento de los presupuestos militares, la puesta en marcha de nuevos programas y la búsqueda de una mayor capacidad industrial y tecnológica dentro de España y Europa. Aragón intenta encontrar su posición en este escenario apoyándose tanto en empresas que llevan décadas trabajando para las Fuerzas Armadas como en un tejido industrial que puede suministrar componentes, materiales, equipos y servicios a los grandes fabricantes.

El movimiento ha adquirido una dimensión más organizada con la creación del Hub de Defensa de Aragón, impulsado con participación del Gobierno autonómico, el Ayuntamiento de Zaragoza y los clústeres empresariales relacionados con aeronáutica, logística y tecnología. En mayo de 2025, el hub contaba con alrededor de 60 empresas inscritas y tuvo uno de sus primeros escaparates nacionales en la Feria Internacional de Defensa y Seguridad de España (FEINDEF), celebrada en Madrid. Aragón acudió por primera vez con un espacio institucional propio y una representación formada por 33 empresas: 15 integradas en el pabellón de la comunidad y otras 18 con estands independientes.

La lista permite comprender mejor qué puede significar el desarrollo de una industria de Defensa en Aragón. Junto a empresas directamente identificadas con el sector aparecen fabricantes especializados en acero, caucho, composites, electrónica, grupos electrógenos, remolques, estructuras, equipos móviles, componentes mecanizados, textiles técnicos o soluciones tecnológicas. Es decir, la cadena industrial necesaria para construir y mantener un sistema militar se extiende mucho más allá de la empresa que entrega el producto final.

Instalaza, la empresa aragonesa con mayor trayectoria en Defensa

Entre las compañías aragonesas vinculadas históricamente al sector destaca Instalaza, fundada en 1943 y con actividad en Defensa desde la década de 1950. La empresa mantiene cuatro centros de trabajo en Zaragoza, cuenta con más de 250 profesionales y tiene presencia comercial en más de 40 países. Según sus propios datos, alrededor del 30% de su plantilla está vinculada a investigación y desarrollo y destina anualmente entre el 8% y el 12% de sus ventas a actividades de I+D.

Su especialización se encuentra en sistemas destinados fundamentalmente a la infantería. La compañía desarrolla y fabrica sistemas de armas y municiones y constituye uno de los ejemplos más claros de una empresa aragonesa cuya actividad principal está directamente integrada en el mercado de Defensa.

En esta versión del artículo no incorporamos una cifra de facturación de Instalaza para 2024. Las cantidades que manejábamos inicialmente no han podido ser contrastadas con una fuente pública suficientemente sólida y, por tanto, no resulta adecuado utilizarlas como referencia financiera de la compañía.

De los equipos móviles a los vehículos y la logística

Otra de las empresas aragonesas con una trayectoria consolidada es ARPA Equipos Móviles de Campaña, especializada en soluciones desplegables y sistemas destinados a operar fuera de instalaciones permanentes. Su actividad abarca ámbitos como hospitales de campaña, cocinas, alojamientos, logística, agua, energía e infraestructuras móviles, capacidades que tienen aplicaciones tanto civiles como militares.

El mapa empresarial se amplía con compañías como Lecitrailer Defence, vinculada a soluciones de transporte y logística; Hispano Vema, especializada en equipos para mantenimiento y recuperación; o Dagartech, fabricante de grupos electrógenos y soluciones de generación de energía. En un despliegue militar, la capacidad operativa no depende únicamente de los vehículos o sistemas de armas. Es necesario transportar equipos, disponer de electricidad, mantener vehículos, establecer instalaciones temporales y garantizar suministros, lo que incorpora a la cadena de Defensa actividades industriales que también trabajan habitualmente para mercados civiles.

La presencia aragonesa en FEINDEF mostró precisamente esa diversidad. Entre las 33 compañías figuraban también Ebroacero, Cauchos Puntes, Converzar, Equimodal, Iberia Compositech, Kepar Electrónica, Mecanus, Talleres Mercier, Confecciones Oroel, Audiobus, FabricAir, Trabosa, ZFoam, Submëtrika o Uplifting Vertical, entre otras. El listado oficial de participantes permite comprobar que la base industrial aragonesa relacionada con este mercado no responde a una única especialización.

Up Lifting y el desarrollo de sistemas no tripulados

Dentro de esa nueva generación de empresas aparece Up Lifting Vertical, compañía con sede en Huesca especializada en sistemas aéreos no tripulados. Su presencia resulta representativa de uno de los segmentos que más rápidamente está evolucionando dentro del sector, tanto por la utilización creciente de drones como por el desarrollo paralelo de sistemas destinados a detectarlos y neutralizarlos.

La empresa ha anunciado además planes para ampliar su capacidad productiva en Huesca. La información publicada a finales de 2025 situaba la inversión prevista en alrededor de 10 millones de euros y contemplaba la creación de más de 30 puestos de trabajo. La compañía señalaba entonces que aproximadamente el 80% de su producción estaba relacionada con aplicaciones militares.

No incluimos, sin embargo, el contrato de 550.000 euros con el Mando de Apoyo Logístico que figuraba en una versión anterior de este trabajo. No hemos podido verificar documentalmente esa adjudicación concreta y, mientras no pueda identificarse la correspondiente fuente oficial, no debe presentarse como un contrato confirmado.

Una cadena industrial más amplia de lo que parece

La composición de la representación aragonesa en FEINDEF ayuda a entender cómo funciona actualmente este mercado. Un gran programa militar puede necesitar estructuras metálicas y mecanizadas, materiales compuestos, electrónica, sistemas de generación eléctrica, climatización, comunicaciones, software, textiles técnicos, remolques, soluciones logísticas y numerosos componentes fabricados por proveedores especializados.

Esto permite que empresas que no nacieron como compañías de Defensa puedan convertirse en suministradores del sector si sus productos, procesos y certificaciones responden a las exigencias requeridas. Para muchas pymes, la entrada no se produce mediante la fabricación de un sistema completo, sino integrándose en la cadena de suministro de otra compañía que posteriormente incorpora ese componente a un vehículo, una aeronave, una instalación desplegable o cualquier otro equipo.

La participación en estos programas exige, sin embargo, condiciones específicas. La trazabilidad de los componentes, las certificaciones, los controles de calidad, la seguridad de la información, la continuidad del suministro y la capacidad para trabajar durante ciclos industriales prolongados adquieren especial relevancia. La entrada en Defensa no depende únicamente de disponer de una determinada capacidad productiva, sino también de poder adaptarla a los requisitos de un mercado especialmente regulado.

Materiales, electrónica y fabricación avanzada

Una parte de las posibilidades para la industria aragonesa se encuentra precisamente en actividades que ya forman parte de la estructura productiva de la comunidad. La metalurgia y el mecanizado pueden suministrar piezas y estructuras; los materiales compuestos permiten desarrollar componentes más ligeros; la electrónica está presente en sensores, comunicaciones y sistemas de control, mientras la generación de energía y la logística resultan imprescindibles para operar equipos e instalaciones fuera de bases permanentes.

Los nuevos materiales constituyen otro campo de desarrollo. La investigación española en protección balística, composites, cerámicas y polímeros muestra cómo la innovación en Defensa se está extendiendo hacia tecnologías que también pueden proceder de centros tecnológicos y empresas especializadas que no pertenecían tradicionalmente a este mercado.

A ello se suman la fabricación aditiva, los sistemas autónomos, la inteligencia artificial, las comunicaciones seguras y la ciberseguridad. La progresiva digitalización de los equipos militares está aumentando el peso de estas capacidades dentro de los programas de Defensa y ampliando el número de proveedores tecnológicos susceptibles de participar en ellos.

La logística, una capacidad especialmente vinculada a Aragón

Aragón dispone además de una posición consolidada en logística, una actividad que tiene un peso considerable en cualquier estructura militar. El transporte de vehículos y mercancías, el almacenamiento, el mantenimiento de suministros y la capacidad de desplegar recursos forman parte del funcionamiento ordinario de las Fuerzas Armadas.

La presencia de empresas relacionadas con transporte, remolques, contenedores, equipos móviles y generación eléctrica dentro del grupo aragonés que acudió a FEINDEF muestra esa conexión entre capacidades civiles ya existentes y necesidades del mercado de Defensa. La oportunidad industrial no requiere necesariamente crear actividades completamente nuevas, sino identificar qué conocimientos y productos desarrollados para otros sectores pueden adaptarse a las exigencias militares o de doble uso.

Esta lógica explica también la participación en el Hub de Defensa de organizaciones empresariales relacionadas con la aeronáutica, la logística y las tecnologías de la información. El objetivo es reunir capacidades que actualmente se encuentran repartidas entre diferentes sectores y facilitar su acceso a programas y cadenas de suministro de mayor dimensión.

De la presencia empresarial a los contratos

La participación de 33 compañías en FEINDEF 2025 constituye un indicador del interés empresarial existente, pero no permite por sí sola medir el peso económico que Defensa tiene actualmente en Aragón. Algunas de esas empresas mantienen una relación consolidada con el mercado militar, mientras otras desarrollan tecnologías duales o están explorando posibilidades de entrada.

Esta distinción es importante para evaluar correctamente el sector. Participar en una feria especializada, pertenecer al Hub de Defensa o disponer de un producto susceptible de uso militar no equivale necesariamente a contar con contratos relevantes de Defensa. Para conocer la dimensión económica real será necesario analizar progresivamente adjudicaciones, programas en los que participa cada compañía, empleo vinculado directamente a esta actividad e inversiones productivas asociadas a contratos concretos.

Tampoco utilizamos en este artículo la cifra de 16 empresas aragonesas participantes en Eurosatory 2026 que manejábamos inicialmente. Hasta disponer de una fuente suficientemente sólida que permita comprobar tanto el número como las compañías incluidas, resulta preferible no incorporarla.

Aragón busca una posición dentro de la cadena nacional

La industria española de Defensa está estructurada alrededor de grandes compañías capaces de liderar programas complejos y una red mucho más extensa de proveedores y empresas especializadas. Para Aragón, la posibilidad de aumentar su participación se encuentra fundamentalmente en esta segunda dimensión, aunque la comunidad cuenta también con empresas que desarrollan producto propio y venden directamente al mercado militar.

La presencia conjunta en FEINDEF y la creación del Hub de Defensa muestran un intento de ordenar y hacer visible ese tejido empresarial. El siguiente indicador será comprobar hasta qué punto esa mayor visibilidad se transforma en participación efectiva en programas nacionales e internacionales, contratos con grandes integradores e inversiones industriales dentro de Aragón.

La fotografía actual permite afirmar que existe una base empresarial sobre la que trabajar, pero todavía resulta prematuro atribuirle una dimensión económica que no esté respaldada por datos consolidados. Las 33 empresas presentes en FEINDEF abarcan actividades muy diferentes y reflejan una realidad relevante para comprender el sector: la industria de Defensa no está formada únicamente por fabricantes de armamento, sino por una extensa cadena de proveedores industriales y tecnológicos en la que Aragón ya cuenta con empresas capaces de participar.

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