¿Alguna vez te has parado a pensar cuántas películas de ciencia-ficción muestran una imagen positiva de la tecnología? Es algo en lo que siempre he pensado y eso que soy un enamorado de la ciencia ficción. En la mayoría o son mundos apocalípticos/distópicos o directamente la tecnología es la mala de la historia – normalmente un robot o una IA. En todas ellas nos muestran una sociedad muy avanzada tecnológicamente hablando, pero en la parte humana, social, ética… No digo que no sea necesario hacer este tipo de reflexiones en torno a los desafíos que se nos presentan en el futuro, pero es verdad que el Séptimo Arte ha conseguido generar una imagen generalizada negativa y distorsionada de los avances tecnológicos. Orientándolo todo a la destrucción del ser humano.

Creo que ha llegado la hora de cambiar la película y dejarnos de historias apocalípticas al estilo Terminator. No, la tecnología no está para someter al ser humano. Al contrario, está para ayudarnos. Está para servirnos, para apoyarnos en la transformación de la sociedad, para potenciar nuestra creatividad, nuestra productividad, nuestra curiosidad. La tecnología está para impulsarnos a ir más allá, explorar, investigar y motivarnos para seguir avanzando. Y no es que seamos nuevos en esto, estas grandes transformaciones han ocurrido a lo largo de los siglos. Tecnologías que ahora vemos como algo cotidiano, como un libro, una calculadora, una radio, una cámara, un móvil, un ordenador, o Internet, fueron en su momento grandes revoluciones tecnológicas que han marcado un antes y un después en la historia de la humanidad.
Ahora nos encontramos en una era de avances tecnológicos sin precedentes, en un mundo que no hace más que acelerarse a nivel social, a nivel económico y por supuesto, a nivel tecnológico. La Realidad Extendida, la Realidad Aumentada, la Realidad Virtual, el Metaverso, la Inteligencia Artificial, todas ellas están marcando las grandes tendencias en innovación. Y si bien estas tecnologías pueden parecer alejadas o ajenas a nosotros en este momento, en muy poco tiempo serán tan parte de nuestra rutina que se nos olvidará que un día fueron revoluciones.

Revoluciones como la que ya estamos viviendo en el mundo empresarial con la incorporación de las herramientas de Inteligencia Artificial. Muchos temen que la IA reemplace a los seres humanos, pero nuestra visión desde Imascono es completamente distinta. No se trata de ser sustituidos, sino de ser potenciados. La IA nos ofrece la oportunidad de ser más rápidos, más creativos y más ingeniosos. En definitiva, nos da la oportunidad de aumentar nuestras capacidades. Probar a desarrollar nuevas ideas, acceder al instante a información precisa, pedir consejo y recomendaciones, gestionar equipos, informaciones y tiempos. Tareas que cada vez se hacen más llevaderas, gracias a la Inteligencia Artificial y también a los Agentes Virtuales E.V.A. de Imascono.

Hay que dejar de ver a la tecnología como una amenaza y empezar a verla como una aliada. Volviendo a la pregunta del inicio, la primera película que me viene a la cabeza que dé una imagen positiva de la tecnología e Inteligencia Artificial es El hombre Bicentenario de 1999, basada en el cuento de Isaac Asimov. Una historia donde a través del robot doméstico Andrew Martin (interpretado en la película por Robert Williams) se presentan las tres Leyes de la Robótica. De forma resumida, Asimov nos habla de que un robot no puede dañar a las personas, debe cumplir las órdenes de los seres humanos y debe proteger, además, su propia existencia (en la medida que no se entre en conflicto con la Primera Ley de todas). Tres leyes que se desarrollan en El Hombre Bicentenario donde el mayor sueño de un robot doméstico es convertirse en un ser humano
La relación humano-máquina que presenta, tan cercana, tan natural y tan humanizada es la que buscamos en Imascono. La que tenemos que desarrollar, entre todos y especialmente las empresas tecnológicas que estamos en el sector. Nosotras tenemos la responsabilidad de comprenderlas, de brindarles usos y contenidos significativos, evitando a toda costa cualquier mal uso de ellas. En eso se basa la propuesta de valor que defendemos en Imascono: democratizar estas tecnologías creativas, explorando su su potencial transformador y valor positivo para la sociedad.
Confiemos en el futuro, en la tecnología y en la capacidad tan humana de adaptarnos a los cambios. Dejémonos llevar por la curiosidad que fomenta la innovación.

Héctor Paz
CEO y co-fundador de Imascono
















