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30 noviembre 2022

Caminamos de Canfranc estación a Villanua

Continuo mi particular peregrinación. En esta segunda jornada camina entre Canfranc Estación y Villanua quiero acercaros a detalles de los rincones que visitaremos cómo son: Torreta de Fusileros, Iglesia de la Asunción o el puente de los Peregrinos.

Y llegamos a Canfranc-Estación, lugar donde se encuentra la Estación Internacional de Ferrocarril de Canfranc, un singular y hasta esplendoroso edificio construido en 1928 y que funcionó hasta 1970, año del cierre de la conexión ferroviaria con Francia cuando un tren de mercancías descarriló en Francia y, a partir de entonces, las comunicaciones de personas y mercancías se hacen por carretera, por lo que la estación, poco a poco, es abandonada. Su estilo esta basado en diversas influencias arquitectónicas, utilizándose en su construcción mármol, cemento, hierro y cristal, y en su tiempo se concibió como un gran escaparate de España ante los demás países, siempre dentro del proyecto de creación de un paso fronterizo a través de los Pirineos que comunicase España con Francia y el resto de Europa.

Se pueden hacer visitas guiadas, aunque dependiendo de las obras de restauración y acondicionamiento pueden variar en contenido y recorrido.

ESTACION INTERNACIONAL DE CANFRANC. Foto: Fran Lucas

Estación Internacional de Canfranc 

El lugar, aunque cuenta con algo más de 200 habitantes, ofrece al peregrino y a los visitantes y turistas bares, restaurantes y tiendas, ya que el lugar está reconocido como lugar turístico, aparte de por la estación, por su variado y bello entorno natural.

El municipio está formado en sí por dos núcleos urbanos: el histórico, Canfrac, a menos de cuatro kilómetros de distancia, y que ha conservado toda la esencia de un pueblecito de montaña, y el moderno, Canfranc-Estación, surgido al calor de la estación de ferrocarril, y al cual después del devastador incendio que asoló Canfranc en 1944, el ayuntamiento, la capitalidad del municipio y otros servicios se trasladaron aquí 

Aparte de la estación, no estaría de más acercarse hasta la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Pilar en Canfranc-Estación, ideada en 1965. Su extraña belleza, mezcla de tradición y modernidad,  se integra en clara armonía con el paisaje pirenaico de su alrededor, y su planta en forma de abanico, asemeja en su fachada principal un sinuoso trazado evocando simbólicamente la concha del peregrino, quizás como un homenaje al Camino Aragonés de Santiago que pasa ante sus mismas puertas. La iglesia fue declarada Bien de Interés Cultural en 2007 por el Gobierno de Aragón.

Iglesia Nuestra Señora del Pilar 

INTERIOR IGLESIA NUESTRA SEÑORA DEL PILAR

Tras tomar algo en sus bares para recobrar fuerzas, visitar la estación y la iglesia, y salvo que quieras continuar dando una tranquila vuelta por el lugar, salimos de Canfranc-Estación por la acera de uno de los laterales de acceso al túnel de la carretera nacional, cruzamos una pequeña galería, salvando poco después por un puente el río Aragón hasta tomar un agradable camino.

La distancia entre Canfranc Estación y Canfranc Pueblo por el trazado del Camino Aragonés es de poco menos de cuatro kilómetros. Tras cruzar el puente, si miráis a vuestra derecha, veréis al otro lado de la carretera la Torreta de Fusileros, del s. XIX, que si queréis visitar tendríais que volver atrás y dar un rodeo, aunque realmente el trazado histórico iba paralelo a la carretera, o en su día, el Camino Real, junto a la citada Torreta.

Torreta de Fusileros

Torreta de Fusileros 

Y si dejáis de mirar hacia la Torreta y seguimos, nos encontraremos con los restos de la Torre de la Espelunca, levantada en  1592 para que sirviera de  protección en la defensa del paso.

Torre de la Espelunca

Torre de la Espelunca

Es curioso ver tanto la Torreta de Fusileros como las ruinas de la Torre de la Espelunca, ya que aunque sus fechas de construcción son distintas la función era la misma, defender la entrada a España desde Francia. Están una a cada lado de la carretera en dirección a Canfranc, a pocos metros de distancia, pero ahí siguen, como un recuerdo de lo que era la zona en aquellos tiempos.

Llegamos a Canfranc, pueblo en el cual el Camino Aragonés de Santiago tuvo una influencia primordial y clave en su desarrollo, estando también vinculado por su ubicación al tráfico aduanero oficial de personas y mercancías desde o hacia Francia. Igualmente, dispuso de un hospital de peregrinos en la Edad Media, ya que era un enclave bastante poblado e importante, lugar de acogida de viajeros y peregrinos, debido a que por disposición real, sus pobladores estaban exentos entre otras cosas de muchos impuestos, siempre a cambio de que se ocuparan de la limpieza y mantenimiento de la ruta jacobea y ofrecieran seguridad, alojamiento, comida y atención a los peregrinos y viajeros.

Y aunque hoy cuenta con algo menos de 100 habitantes, el pueblo sigue siendo un lugar hospitalario, ya que cuenta con el Albergue de Peregrinos de Canfranc – Elías Valiña, todo un lujo de lugar, excelentemente acondicionado y dirigido.

A día de hoy es un pueblo tranquilo que recibe muchos menos visitantes que Canfranc-Estación, pero no podéis pasar de largo sin admirar la iglesia parroquial de la Asunción, existente ya en 1202 y toda una superviviente, puesto que a lo largo de su historia fue destruida y reconstruida en varias ocasiones, la última de ellas a raíz del devastador incendio que asoló la localidad en 1944 destruyendo tres cuartas partes de la localidad.

Iglesia de la Asunción

También podéis ver la fachada de la Torre de Aznar Palacín (s. XIV) y las ruinas de la iglesia-conjunto monumental de la Trinidad fundado en el siglo XVI para atender a pobres y peregrinos.

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Ruinas iglesia conjunto de la Trinidad

Luego, dejaremos atrás Canfranc volviendo a cruzar el río Aragón por el llamado puente de los Peregrinos, bastante bonito, aunque también los lugareños antiguamente lo llamaban Pon Nou” (puente nuevo)

Puente de los Peregrinos

Poco después el valle se estrechará y el camino nos llevará por una estrecha garganta, donde entre buenos paisajes tambiénencontraremos algunos tramos pedregosos y mal acondicionados que no estaría de más fueran adecentados, tanto para los peregrinos como para cualquier caminante o turista que pase por el lugar.

Nos dirigimos hacia Villanúa, llegaremos pronto, y allí nos esperan  en las mismas faldas de la punta Collarada, sus pétreos dólmenes y la Cueva de las Guixas, donde las brujas, hace siglos, hacían sus aquelarres bajo las noches estrelladas…

Fran Lucas Herrero recorre varias veces al año el Camino De Santiago Aragonés. Su web es esmicamino.es . Puedes seguirlo en instagram de @esmicaminodesantiago

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Andrea B
Andrea B
2 meses hace

Un abbraccio dall’Italia Fran Lucas, piacere di conoscerti sul Camino Aragonés, sei una grande persona, buen Camino

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