China construye en Perú su gran puerta de entrada a América Latina

El Puerto de Chancay, controlado en un 60% por COSCO Shipping Ports, aspira a convertirse en un gran centro logístico entre América del Sur y Asia. Tras su primer año de actividad, el terminal peruano ha superado las previsiones iniciales de movimiento de contenedores y busca captar mercancías de otros países de la región.

El Puerto de Chancay, situado unos 80 kilómetros al norte de Lima, se ha convertido en una de las principales infraestructuras portuarias del Pacífico sudamericano. COSCO Shipping Ports controla el 60% del proyecto, que conecta directamente Perú con China y aspira a captar mercancías procedentes de otros países de la región. Tras su primer año completo de actividad, el puerto ha superado las previsiones iniciales de movimiento de contenedores.

En la costa peruana del Pacífico se está consolidando una infraestructura llamada a modificar una parte de las rutas comerciales entre América del Sur y Asia. El Puerto de Chancay comenzó sus operaciones a finales de 2024 con un objetivo definido: establecer una conexión marítima directa con China y convertirse progresivamente en un centro de distribución de mercancías para otros países de la región.

El proyecto está situado en Chancay, en la provincia de Huaral, aproximadamente 80 kilómetros al norte de Lima. Se trata de una inversión privada cuya sociedad operadora está participada mayoritariamente por la china COSCO Shipping Ports. La compañía posee el 60%, mientras que el 40% restante quedó en manos peruanas a través de la participación vinculada originalmente a Volcan. COSCO Shipping Ports forma parte del grupo estatal China COSCO Shipping, uno de los grandes operadores mundiales de transporte marítimo y terminales portuarias.

Esta estructura empresarial convierte Chancay en una infraestructura singular dentro del mapa logístico latinoamericano: un gran puerto sudamericano desarrollado y operado por una compañía perteneciente a uno de los principales grupos estatales chinos de transporte.

Una inversión de más de 3.000 millones de dólares

El desarrollo completo de Chancay contempla una inversión de más de 3.400 millones de dólares, según las cifras difundidas durante la construcción por las autoridades peruanas. La primera etapa representó alrededor de 1.300 millones.

El puerto fue inaugurado oficialmente en noviembre de 2024, coincidiendo con la celebración en Perú de la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC). Los presidentes de China, Xi Jinping, y de Perú, Dina Boluarte, participaron de forma virtual en la inauguración.

Su diseño responde a las necesidades del transporte marítimo internacional de gran escala. Chancay dispone de aguas profundas y está preparado para recibir grandes portacontenedores, un factor fundamental para establecer rutas transoceánicas sin depender de escalas intermedias.

El puerto comenzó precisamente con una conexión directa entre Chancay y Shanghái, a la que posteriormente podían incorporarse otros destinos asiáticos en función de la demanda.

De 35 días a unos 23 entre Perú y China

Una de las principales ventajas de la nueva infraestructura está en los tiempos de transporte.

Antes de la entrada en funcionamiento de Chancay, una parte de las mercancías entre Perú y Asia necesitaba realizar transbordos en otros puertos. La conexión directa permite completar el trayecto marítimo con China en alrededor de 23 días, frente a aproximadamente 35 días en algunas de las rutas anteriores.

Esta reducción resulta especialmente relevante para las exportaciones peruanas y para las empresas asiáticas que envían productos hacia Sudamérica. Los costes logísticos y el tiempo de transporte son factores determinantes para productos agrícolas, industriales, minerales o manufacturados.

Pero la dimensión de Chancay no se limita al comercio bilateral entre Perú y China.

Un puerto pensado para recibir mercancías de otros países

El proyecto fue concebido como un hub regional. Esto significa que una parte de su actividad puede proceder de mercancías originadas fuera de Perú.

Desde su puesta en marcha se plantearon conexiones mediante barcos de menor tamaño desde Chile, Ecuador y Colombia. Esas mercancías pueden concentrarse en Chancay para posteriormente embarcar en grandes portacontenedores con destino a Asia.

La infraestructura permite así desarrollar un modelo similar al de otros grandes centros portuarios internacionales: concentrar carga procedente de diferentes mercados para aprovechar las economías de escala de los grandes buques transoceánicos.

La posición de Perú en la costa del Pacífico facilita esa estrategia. Sin embargo, para que Chancay alcance plenamente esa dimensión regional será también necesario desarrollar conexiones terrestres y logísticas capaces de transportar mercancías desde otros puntos del continente.

Brasil entra en la ecuación

Uno de los países que puede ampliar considerablemente la dimensión económica de Chancay es Brasil.

La mayor economía latinoamericana orienta buena parte de su comercio exterior hacia China, pero sus principales puertos se encuentran en la costa atlántica. Conectar las zonas productoras brasileñas con el Pacífico permitiría crear una salida alternativa hacia los mercados asiáticos.

China y Brasil han avanzado en estudios relacionados con corredores ferroviarios capaces de conectar el territorio brasileño con el puerto peruano. Se trata de proyectos de gran complejidad técnica, financiera y territorial que todavía requieren importantes desarrollos antes de poder convertirse en una conexión logística efectiva.

La posibilidad ilustra, sin embargo, la dimensión regional que puede adquirir Chancay. El puerto no fue concebido únicamente para gestionar las exportaciones peruanas, sino para intentar convertirse en uno de los nodos de conexión entre Sudamérica y Asia.

Los primeros resultados superan las previsiones

Algo más de un año después de su inauguración, Chancay ya ofrece datos que permiten empezar a evaluar su funcionamiento.

Durante su primer año movilizó aproximadamente 286.000 TEU, la unidad utilizada internacionalmente para medir contenedores equivalentes a veinte pies. La previsión inicial se situaba alrededor de los 200.000 TEU, por lo que el volumen registrado superó las estimaciones de partida.

El puerto se situó además como el cuarto terminal peruano por movimiento de carga durante sus primeros doce meses de actividad, según la información publicada por el diario oficial peruano.

Estas cifras todavía están lejos de la capacidad prevista para el desarrollo completo de la infraestructura. Chancay ha sido diseñado para crecer progresivamente conforme aumenten las rutas marítimas y el volumen de mercancías.

Perú reorganiza su mapa portuario

La aparición de Chancay coincide con un proceso más amplio de inversiones portuarias en Perú.

El país dispone del Puerto del Callao, principal infraestructura marítima peruana y situada junto a Lima, mientras otros terminales como Salaverry buscan también aumentar su capacidad y diversificar las mercancías que gestionan.

Chancay introduce un nuevo elemento en ese sistema. Su profundidad, capacidad para recibir grandes buques y conexión directa con Asia permiten incorporar una infraestructura específicamente orientada hacia las grandes rutas transpacíficas.

El desarrollo del puerto también requiere inversiones complementarias en carreteras, servicios logísticos, zonas industriales y conexiones con otras regiones del país. Las propias autoridades peruanas han señalado que existen todavía necesidades de infraestructura pública y servicios alrededor del nuevo polo portuario.

Además, la actividad de Chancay se desarrolla dentro del marco regulatorio peruano. En julio de 2026, una resolución judicial ratificó las competencias del organismo regulador Ositrán para supervisar el terminal portuario.

Una nueva conexión entre China y América Latina

Chancay refleja también la evolución de las relaciones económicas entre China y América Latina. Durante las últimas décadas, China se ha convertido en un mercado fundamental para numerosos países latinoamericanos y en un importante inversor en sectores como minería, energía, electricidad e infraestructuras.

El puerto incorpora ahora la logística marítima a esa relación.

La infraestructura conecta directamente la costa peruana con China, dispone de capacidad para concentrar mercancías procedentes de otros países sudamericanos y está operada mayoritariamente por uno de los principales grupos estatales chinos de transporte marítimo.

Su evolución dependerá del crecimiento del tráfico, de las conexiones terrestres que se desarrollen alrededor del puerto y de su capacidad para atraer mercancías procedentes de otros países.

Tras sus primeros meses de funcionamiento, Chancay ha comenzado a desempeñar el papel para el que fue construido: convertirse en una conexión directa entre Sudamérica y Asia y situar a Perú como uno de los puntos de entrada y salida del comercio chino con América Latina.

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