El Museo de Zaragoza ha iniciado la restauración de biombos y kakejikus de su colección oriental utilizando el bastidor de tensado japonés conocido como karibari. Las restauradoras Sayuri Pompa Fujimura y Nerea Díez de Pinos López lideran este proyecto, que posteriormente se aplicará también a la obra gráfica occidental del museo.
Integración de técnicas tradicionales japonesas en la restauración
El karibari, cuyo nombre significa “pegado temporal” en japonés, es una herramienta tradicionalmente empleada por artesanos japoneses para tensar papel y textiles durante procesos de restauración. Su estructura interna, similar a la de un biombo, permite un tensado uniforme y respetuoso de los materiales en procesos húmedos. Este método se está aplicando inicialmente en 44 piezas de la colección oriental del museo, incluyendo biombos y kakejikus.
La restauradora Sayuri Pompa Fujimura, especialista en hyogu (arte de montar y restaurar biombos y kakejikus), ha comenzado la intervención en un biombo decorativo titulado ‘Matsu’ (pino). Debido a daños estructurales, especialmente en las bisagras de papel, ha sido necesario desmontar completamente la pieza y utilizar el karibari para tensar nuevamente los paneles. Una vez restaurada la estructura interna, las pinturas serán readheridas a cada panel, devolviéndolas a su posición original enmarcadas por madera lacada.
Posteriormente, la conservadora-restauradora Nerea Díez de Pinos López aplicará el uso del karibari en la obra gráfica occidental del museo. Esta técnica es especialmente útil para tensar obras de gran formato, facilitando procesos que pueden ser más complejos con métodos occidentales tradicionales.
Un museo en constante actividad
Aunque el Museo de Zaragoza se encuentra actualmente en proceso de reforma, continúa con sus labores de conservación y actividades expositivas en otras sedes. El director general de Cultura del Gobierno de Aragón, Pedro Olloqui, ha destacado el compromiso del museo con la preservación y restauración de su patrimonio, subrayando la importancia de incorporar técnicas tradicionales de diferentes culturas para enriquecer los métodos de conservación.















