Hoy, 21 de diciembre, Zaragoza ha conmemorado el solsticio de invierno, un evento astronómico que rememora el ritual fundacional de la antigua Caesaraugusta. La actividad principal ha tenido lugar a las 8:30 horas en el cruce entre la calle Don Jaime y la calle Mayor, donde los rayos del sol han alineado perfectamente estas arterias romanas. La jornada se ha complementado con charlas, una grabación de podcast en vivo y una presentación literaria que han ofrecido una inmersión en la herencia cultural de la ciudad.
El ritual romano en pleno siglo XXI
Cada año, los museos de la Ruta Caesaraugusta organizan esta celebración para destacar el vínculo entre la planificación de la ciudad romana y los fenómenos astronómicos. En este solsticio de invierno, la luz solar se alinea con el decumano máximo (calle Mayor) y el cardo romano (calle Don Jaime), recordando cómo los romanos fundaron Caesaraugusta con un profundo respeto hacia la naturaleza y los astros.
Durante el evento, el divulgador Néstor Marqués explicó el rito de fundación de las ciudades romanas. Este ritual incluía augurios de sacerdotes, observación celeste y el trazado de las principales vías urbanas, elementos que aún definen el casco histórico de Zaragoza.
Una jornada de conocimiento e historia
El programa continuó en el Museo del Teatro con la charla “El solsticio de invierno: los romanos y los cristianos”, liderada por Guillermo Fatás, catedrático de Historia Antigua. Fatás explicó cómo las antiguas civilizaciones llegaron a medir el tiempo a través de fenómenos astronómicos y su influencia en la vida cotidiana y la religión.
Más tarde, a las 11:30, Néstor Marqués grabó en vivo un episodio del podcast Historias Romanas, dedicado a las guerras cántabras y el papel de las legiones romanas que fundaron Caesaraugusta. Este espacio permitió a los asistentes interactuar con la rica historia de la ciudad y su legado militar.
El contexto histórico de Caesaraugusta
La fundación de Caesaraugusta en el año 14 a.C. fue un acto cargado de simbolismo. Según los historiadores, el trazado de sus vías principales se realizó teniendo en cuenta el solsticio de invierno, creando una orientación de 13 grados respecto al norte astronómico. Este diseño conectaba la ciudad con el cosmos, reforzando la creencia romana en la armonía entre la naturaleza y la civilización.
El solsticio como puente entre pasado y presente
El evento no solo revive el pasado de Caesaraugusta, sino que también fortalece el vínculo de Zaragoza con su historia. Ayer mismo, Néstor Marqués presentó su libro La Roma de Constantino en el Museo del Teatro, explorando la figura del emperador Constantino y su impacto en el mundo romano.















