Guardián 2.0, el sistema antidrones español que busca reforzar la autonomía tecnológica de Defensa

Escribano Mechanical & Engineering desarrolla Guardián 2.0, un sistema antidrones que combina radar, sensores electroópticos e infrarrojos y neutralización física del objetivo. El Ejército de Tierra está evaluando esta tecnología desarrollada en España.

Escribano Mechanical & Engineering ha desarrollado Guardián 2.0, un sistema diseñado para detectar, seguir y neutralizar aeronaves no tripuladas mediante tecnología desarrollada en España. El Ejército de Tierra evalúa esta solución en un momento en el que la proliferación de drones está obligando a las Fuerzas Armadas a reforzar sus capacidades de defensa frente a este tipo de amenazas.

España avanza en el desarrollo de capacidades propias para hacer frente a los drones con Guardián 2.0, un sistema desarrollado por Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) que actualmente se encuentra en fase de evaluación por parte del Ejército de Tierra. La solución integra diferentes tecnologías de detección y seguimiento con un sistema de neutralización física del objetivo.

El equipo combina un radar de alta sensibilidad con cámaras electroópticas e infrarrojas y un sistema de disparo de precisión. Esta combinación permite detectar objetos pequeños y de baja velocidad, características habituales de numerosos drones comerciales y tácticos, realizar su seguimiento, clasificarlos y posteriormente actuar sobre ellos.

Según la información disponible, la utilización conjunta de diferentes sensores está concebida para reducir los falsos positivos y mejorar la identificación del objetivo antes de proceder a su neutralización. Esta capacidad resulta especialmente relevante cuando los sistemas antidrones deben operar en lugares donde pueden coexistir aeronaves civiles, fauna y otros elementos que no representan una amenaza.

Neutralización física frente a interferencias electrónicas

Una de las características de Guardián 2.0 es su utilización de un sistema denominado hard-kill. A diferencia de las soluciones soft-kill, que recurren a interferencias electrónicas para bloquear las comunicaciones o las señales de navegación de un dron, este planteamiento permite neutralizar físicamente la aeronave mediante munición.

Esta diferencia adquiere importancia ante drones que pueden continuar operando de manera autónoma después de perder la comunicación con su operador o que utilizan sistemas de navegación capaces de reducir la eficacia de determinadas medidas de guerra electrónica. El alcance operativo de Guardián 2.0, según la información facilitada, se extiende a varios kilómetros y está concebido para proteger instalaciones, convoyes y concentraciones de tropas.

El sistema forma parte de una familia de soluciones desarrolladas por EM&E para diferentes plataformas. Entre ellas se encuentran el Guardian 30, destinado a vehículos blindados, y el Guardian 1.5, diseñado para plataformas más ligeras.

El crecimiento de la industria española de sistemas antidrones

El desarrollo de Guardián 2.0 se produce en un contexto de rápida evolución de las amenazas asociadas a las aeronaves no tripuladas. Los conflictos recientes han mostrado la utilización creciente de drones comerciales y militares para reconocimiento, vigilancia y ataque, obligando a adaptar sistemas de defensa que tradicionalmente habían sido concebidos para enfrentarse a aeronaves o misiles de características muy diferentes.

Una de las dificultades reside en el coste. Drones relativamente económicos pueden utilizarse contra vehículos, instalaciones o sistemas militares de un valor considerablemente superior, lo que está impulsando la búsqueda de soluciones capaces de responder a un número elevado de amenazas sin recurrir exclusivamente a interceptores de alto coste.

España cuenta con diferentes empresas trabajando en tecnologías relacionadas con este ámbito. En el caso de Guardián 2.0, EM&E busca desarrollar una capacidad nacional que reduzca la necesidad de recurrir a sistemas procedentes de otros países para determinadas funciones antidrones.

La compañía española ha experimentado además un importante crecimiento dentro de la industria nacional de Defensa y desarrolla sistemas de armas, estaciones remotas, municiones y otras soluciones destinadas a plataformas terrestres, navales y aéreas. La información aportada señala asimismo la posibilidad de una integración empresarial con Indra dentro del proceso de reorganización que atraviesa actualmente el sector español de Defensa.

Guardián 2.0 se encuentra todavía en fase de evaluación por el Ejército de Tierra. Su desarrollo refleja, en cualquier caso, el esfuerzo de la industria española por disponer de tecnologías propias de detección, seguimiento y neutralización de drones, una capacidad que ha adquirido una importancia creciente dentro de la planificación militar.

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